Thorndike y Tamariz, la mejor versión de “La Tercera” (III)

-“La Tercera” de Domingo Tamariz

“-¿Aceptaría usted la dirección de un periódico?
El periodista estaba preparado. Solo quiere saber si el Gobierno se va a quedar con ellos.
-No, no. Vamos a expropiar todos los diarios de circulación nacional, es decir aquellos que venden más de veinte mil ejemplares en el país. Y los vamos a entregar a los sectores organizados de la población. “El Comercio” será para los campesinos, porque el Presidente Velasco cree que ellos lo defenderán mejor que nadie. “La Prensa” para los comuneros industriales. “Expreso también será expropiado…
-Pero ya pertenece a sus trabajadores.
-…al servicio de la educación. “Correo” para los profesionales. “Ojo” para los intelectuales y artistas. “Ultima Hora para las comunidades de servicios. Y “La Crónica” será vocero del Gobierno Revolucionario. Tengo en el encargo del Consejo de Ministros de ofrecerle la dirección de “La Crónica”.Crónica Uno
El texto es del libro “No, mi General” de Guillermo Thorndike, editado por “Mosca Azul” en 1976 , donde el celebrado periodista relató de manera novelada su paso por el diario “La Crónica” en su etapa más conocida pues en un año escaso cambió diseño, contenido, renovó el estilo, mejoró las ilustraciones hasta que finalmente fue despedido por los militares poco antes del reemplazo del general Velasco por el general Morales Bermúdez, en 1975
Los diarios ya no estaban en el gran edificio de la av. Tacna fundado en 1953. Al arruinarse en los setenta los Prado lo vendieron al Hotel Crillón y se llevaron rotativa y redacción a un galpón de La Victoria en el jirón Andahuaylas que había pertenecido a Tejidos Santa Catalina, otra de sus grandes empresas. Improvisaron talleres, redacción y allí fue donde entraron los re-expropiadores porque los periódicos ya eran del Gobierno.

Domingo Tamariz, gran periodista.

Domingo Tamariz, gran periodista.

El mejor testimonio de aquella etapa y sobre todo de la historia de “La Tercera” es del gran Domingo Tamariz (“Memorias de una pasión. La prensa peruana entre la democracia y el autoritarismo. Tomo II (1974-1980)”-. Juan Campodónico Editor. Lima. 2001. Pp. 245 y ss.).
Thorndike y Tamariz encontraron una redacción desanimada, sin el vigor que exigían para su proyecto. En “La Tercera” dominaban “Pocho” Rospigliosi y su equipo, que parecían inamovibles porque vendían más de 100 mil ejemplares.
Pero el “Gringo” los despidió (se marcharon a reforzar “Ovación”) y nombró como Jefe de Redacción a Tamariz, quien llevó “La Tercera” a tirajes inéditos, pasando con frecuencia los 200 mil ejemplares.
El 25 de julio del 75 el Gobierno cesó a Thorndike, que ya se había vuelto incómodo y porque además ya se “cocinaba” el golpe que sacaría a Velasco de la Casa de Pizarro. Por esos días ya un grupo de políticos y periodistas –yo incluido- habíamos sido detenidos y deportados a diferentes países, provocando intenso malestar en la comunidad. Muy pocos sabían que formaba parte de la operación anti-Velasco.
Apenas circuló la noticia del cese del director, 40 periodistas renunciaron pero Thorndike les pidió que se quedaran, que no abandonaran el diario y el gran proyecto periodístico que significaba. Tamariz entonces decidió quedarse en “La Tercera”.
Escuchemos a Tamariz: “Durante dos años y siete meses estuve en la jefatura de redacción de La Tercera (…) El 9 de febrero de 1977, con mucha pena, debí alejarme de ese querido vespertino. La dirección de la primera edición, a cargo de José Luis Brousset, había decidido mi pase a La Crónica, donde me desempeñaría como jefe de redacción. Un nuevo reto me esperaba”.
Los periodistas de “La Crónica” y “La Tercera” afrontaron muchas dificultades. Despidos sucesivos, maltratos laborales, paros. El colmo llegó en setiembre de 1978 con la despedida de 72 redactores y aunque no figuraba en la lista, Domingo Tamariz consideró que no podía quedarse. Y renunció: “Volví a la temida calle…”.

Mañana: El triste y fujimorista final de “La Tercera”.

El “Imperio Prado” y “La Tercera de La Crónica” (II)

El Estado compró el Banco Popular… y “La Tercera”

El llamado Imperio Prado, un poderoso conjunto de empresas presididas por el Banco Popular del Perú fundó en 1947 la “Empresa Editora La Crónica y Variedades S.A.” al asumir el viejo diario que agonizaba en manos del millonario norteño Rafael Larco Herrera asfixiado por las deudas contraídas con la “Papelera Peruana”, también del Imperio…
(Para amplia información sobre los Prado recomendamos ver “El Imperio Prado: 1890-1970” de Felipe Portocarrero Suárez. Universidad del Pacífico. Lima. 1995).
Cuando Mario Vargas Llosa ingresó a “La Crónica” en el verano de 1952 con solo 15 años, el diario estaba en la calle Pando, en el jirón Carabaya en una casona que ya no existe. Allí se editaban la versión de la Mañana y de la Tarde y eran conducidos por periodistas de la vieja guardia. Pero en aquel año los Prado ya habían decidido la renovación completa. Se construía el gran edificio de la avenida Tacna a la vez que Pedro Morales Blondet, nuevo jefe de redacción, desplazaba a los viejos para tratar de modernizar ambos diarios.

Mario Vargas Llosa a los 15 y Carlos Ney Barrionuevo en la vieja redacción de 1952.

Mario Vargas Llosa a los 15 y Carlos Ney Barrionuevo en la vieja redacción de 1952.

“La Crónica de la Tarde”, dijimos, fue reemplazada por “La Segunda de la Tarde” y “La Tercera de la Tarde”. Y poco después quedó solamente esta última, revitalizada por el énfasis deportivo que le impuso Alfonso “Pocho” Rospigliosi.

Pocho Rospigliosi, a los 20 años.

Pocho Rospigliosi, a los 20 años.

Ambos diarios participaron activamente en la promoción de la candidatura de Manuel Prado Ugarteche, quien fue elegido en 1956 para beneplácito del “Imperio” que sin embargo, según el especialista citado arriba, iniciaba su camino hacia el colapso. Pero “La Tercera” era un éxito por lo menos periodístico pero es probable que la empresa recibiera también subsidios tal como lo hacía para salvar otras del Imperio. Esta medida sería una de las razones por las que finalmente el Banco Popular fue encaminado hacia el colapso.
“La Revolución de la Fuerza Armada” de octubre de 1968 sorprendió a “La Crónica” en estado letárgico, sin brillo, sosteniéndose con los ingresos de “La Tercera”, y en crisis económica como el resto del holding.
La historia es larga de contar : ante la crisis y la inminencia de la fusión con el Banco Continental el Estado decidió la compra del 85 por ciento de las acciones del Banco Popular y entró así en posesión y control de una serie de empresas, entre ellas los diarios y la emisora que pasaron a ser medios estatales. Se unirían entonces al combate político que ya libraban los diarios “Expreso” y “Extra” expropiados en marzo de 1970 y entregados e n administración a sus sindicatos.

Mañana: El entusiasmo de Thorndike y la experiencia de Tamariz

Un grave error de Fujimori: cerrar el diario “La Tercera” (I)

-Una historia de un gran vespertino

En pocos días se cumplirá un aniversario más del cierre del diario tabloide “La Tercera” que fue el vespertino más popular de Lima de la década del 70 superando al ya alicaído “Ultima Hora” que había brillado en los años 50.
Fue también “La Tercera” un desmentido a la versión de que todos los diarios expropiados por el régimen militar velasquista fueron un fracaso porque el diario superó muchas veces la meta de vender 250 mil ejemplares en ocasiones especiales.
Como se puede ver en el recorte adjunto, el gobierno de Fujimori decidió su extinción y anunció que el día 26 de noviembre de 1990 circularía su última edición.Tercera
“La Segunda” y “La Tercera” nacieron en diciembre de 1953 para reemplazar al viejo vespertino “La Crónica de la Tarde” y en afán de competir con la pujante “Ultima Hora” y adelantarse a la posibilidad de que “El Comercio” cumpliera con la promesa de lanzar el reemplazo de su vieja edición de la tarde (No lo hicieron hasta 1962, con “El Comercio Gráfico”).
Pedro Morales Blondet había tomado ya las riendas de “La Crónica” gracias al apoyo de su tía, la esposa del presidente del directorio y los dueños, los Prado. En poco tiempo y luego de la mudanza de la vieja casona de Carabaya al flamante edificio de la avenida Tacna, Morales Blondet redujo al mínimo la influencia del director Santiago Vallejo, arrinconó a César Guillermo Corzo el jefe de redacción y procuró la salida de la mayoría de “históricos” que conoció, por ejemplo, Mario Vargas Llosa en el verano de 1952, como el editor Gastón Aguirre Morales y otros.
Morales, apodado “Guayaba”, convocó nuevo personal y aseguró la adhesión de otros, conformando un nuevo equipo en afán modernizador. Y una de sus apuestas fue imitar a otros países editando varias ediciones. Así lanzó “La Segunda” que se imprimía a mediodía y partía al llamado “Sur Chico” y “La Tercera”, a partir de las 4 ó 5 de la tarde, para ser voceada en Lima.
Mejoró las condiciones laborales de Alfonso Rospigliosi (había ingresado al diario en 1947, muy jiovencito) dando un viraje a los contenidos, relegando lo policial y enfatizando los deportes y en particular el fútbol.
Fue un suceso porque el  dinámico “Pocho” renovó el personal y comenzó a hacerse conocido hasta el punto de que se identificaba a “La Tercera” con Rospigliosi.
“La Segunda” fue un fracaso pero “La Tercera” un éxito, lo cual le aseguró la confianza de la administración. En solo un año de la mudanza, “Guayaba” hacía en el diario lo que le daba la gana.
Me consta, porque yo ingresé a “La Crónica” en 1954, recomendado por Milton von Hesse y uniéndome a la nueva redacción en que ya estaba Manuel Jesús Orbegoso como jefe de informaciones y redactores como Hernán Velarde, Antonio Fernández Arce y otros que no venían de la vieja guardia y que poco a poco abandonaban el viejo estilo bohemio de hacer periodismo.

Mañana: “La Tercera” en el paquete del “Imperio Prado”

URGENTE: Navegante Colón ha regresado a España.

-Afirma que pisó las Indias el 12 de octubre de 1492

Palos, 15 de marzo de 1493 (De Nuestro Corresponsal).- Ha entrado en este puerto la carabela “Niña” una de las tres con que el navegante Cristóbal Colón partió hace siete meses, con rumbo al desconocido Oeste, en busca de un camino hacia las Indias occidentales más corto que el seguido por los portugueses a lo largo de la costa africana.
El éxito ha coronado su empresa, y las teorías del descubridor, puestas en duda, y aún ridiculizadas por algunos sabios y hombres ilustres, han resultad de una sorprendente verdad.
Colón piensa dirigirse a Barcelona donde se encuentran las Reyes, acompañado de alguno de los marinos que han realizado la extraordinaria travesía. También lleva como presente y muestra de su viaje siete indios, oro en pepitas y piezas labradas, así ejemplares de canela, hierbas medicinales y extraños animales de las islas que ha visitado.

Colón ha probado que la Tierra es redonda.

Colón ha probado que la Tierra es redonda.


El Almirante de la Mar Océano, Visorrey y Gobernador de las islas que se han descubierto –que tales son los títulos que le dan los Reyes- ha tomado posesión de los lugares en que ha desembarcado y ha fundado una pequeña población llamada Navidad, donde ha dejado una guarnición debidamente fortificada.
El Mar Tenebroso ha dejado de serlo y la carrera entre españoles y portugueses por alcanzar el camino de Catay y Cipango se ha resuelto en desventaja para los últimos. Las muestras de oro y mercaderías preciosas anuncian una era de riqueza para España.
Así describen la llegada de Colón a las Indias.

Así describen la llegada de Colón a las Indias.



¡ULTIMO MINUTO! La “Pinta” ha entrado en Bayona.
Bayona, Galicia (de Nuestro Corresponsal).- Maltrecha por haber sido víctimas de violentas tormentas, ha arribado la nao Pinta que pilotaba Martín Alonso Pinzón, compañero de descubrimientos de Cristóbal Colón. Parece ser que Martín Alonso llega gravemente enfermo y piensa tomar rumbo a Palos para reunirse con su jefe y amigo. La tercera de las naves que emprendieron el viaje fue desmantelada para construir el fuerte Navidad.

10 000 maravedíes de premio para Juan Rodríguez Bermejo

Palos, 22 de marzo de 1493 (De Nuestro Corresponsal).- El Almirante Colón ha recordado que los Reyes había prometido 10 mil maravedíes al primero que viese tierra y añadió como premio particular, un jubón de terciopelo. La noche del 11 de octubre el propio Colón divisó una luz que cabrilleaba y buscó a algunos tripulantes que también la vieron. A las dos de la madrugada, en la Niña y la Santa María, que marchaban rezagadas, oyeron un cañonazo y vieron desplegar banderas en la Pinta, que ya divisaba las primeras costas encontradas.

Sevilla ha erigido uin momumento a Rodrigo de Triana.

Sevilla ha erigido uin momumento a Rodrigo de Triana.


Un marino, Juan Rodríguez Bermejo, al que los demás llaman Rodrigo de Triana por ser sevillano, alega ser el primero que vio la tierra.
Es para narrarlo el júbilo con que los marinos, acompañados del Almirante, bajaron a tierra para tomar posesión de ella en nombre de los Reyes, el 12 de octubre de 1492.

(Tomado de “El Diario del Mundo- La historia como noticia”. Ediciones Arión, Madrid, 1962. Pp. 118-120).

Por la urgente unidad del gremio periodístico

-Los jóvenes periodistas no se integran a las organizaciones

Los periodistas veteranos se reunieron en diversas instituciones para celebrar su Día pero faltaron los jóvenes porque escasamente se cultiva el afán gremial. Todos sin embargo festejamos el aniversario que nos une una vez al año.
El periodismo en el Perú era un oficio hasta 1965, fecha en que el presidente Fernando Belaunde suscribió el decreto que nos hizo “profesionales” a un gremio que existe en el Perú prácticamente desde la llegada de los españoles. “Relaciones”, “Noticieros”, “Gacetas” y finalmente prensa impresa, radial, televisiva, fueron confeccionados por quienes asumieron por vocación el antiguo canon: recoger, procesar y difundir información.
Los periodistas han hecho esfuerzos por fortalecer sus organizaciones gremiales y desde finales del siglo XIX, y sucesivas instituciones corrieron diversa suerte hasta que finalmente se consolidaron la Asociación Nacional de Periodistas (1929), la Federación de Periodistas del Perú (1950) y el Colegio Nacional de Periodistas (1980) que ha sido el mayor intento de reunirnos en pro de intereses comunes.

Solo un Día nos une pero solo a los mayores. Los jóvenes no quieren organizarse, en actitud que hay que investigar.

Solo un Día nos une pero solo a los mayores. Los jóvenes no quieren organizarse, en actitud que hay que investigar.


Existen además decenas de organizaciones especializadas, como las de Reporteros Gráficos, Policiales, Deportivos, Femeninos, del Congreso, Radiales, etc. de periodistas que a su vez son miembros de las citadas organizaciones (un profesional exhibe por lo menos cinco carnets).
Sin embargo este afán por fundar organizaciones no corre a la par con el interés por fortalecerlas y, salvo la Asociación, las demás padecen de severas crisis económicas pero sobre todo de desinterés de sus socios por retornar a las viejas bases gremiales que incluso avanzaron hasta la formación de sindicatos –que ya no existen o no actúan como antes.
Nuestro periodismo de hoy está sostenido por una creciente marea de profesionales jóvenes, de formación académica en su mayoría, que nos proponen cada día un excelente periodismo que resuelve con soltura la crisis que amenaza a la prensa impresa para encarar los nuevos soportes que proponen las nuevas tecnologías.
Tiene la misma edad de quienes refundaron el periodismo en los años cincuenta y en los ochenta pero los diferencia el interés por el gremio, por la unidad que florece en toda América… menos en el Perú.
Esta indolencia debiéramos investigarla por razones elementales pues se está ignorando, por ejemplo, la necesaria unidad en torno a una férrea decisión de respeto a la deontología de la profesión, la vigilancia por las condiciones de trabajo, la protección de la excesiva inestabilidad del empleo y, sobre todo la unión frente a las agresiones que en dramáticas ocasiones han causado la muerte de colegas y que no es un tema menor.
No se trata de fundar nuevas instituciones sino de reforzar las existentes como el Colegio de Periodistas que luego de languidecer por muchos años está siendo revivido con éxito y renovada capacidad de convocatoria.
Pero el Día del Periodista no fue para recriminaciones sino para saludar a esta profesión tan antigua y nueva a la vez porque tiene entre sus virtudes la capacidad de renovación constante y que sigue siendo atractiva para jóvenes que buscan un oficio que reúna aventura, literatura, movimiento, viajes, idiomas, nuevos conocidos. Todo esto solo lo tiene el periodismo.

Nuestros corresponsales en la guerra con Chile

HOMENAJE A LOS PERIODISTAS EN SU DIA: 1ro. DE OCTUBRE

-Dos peruanos, dos extranjeros

Rodolfo del Campo de “El Comercio”, Julio Octavio de “La Opinión Nacional”, Manuel Horta de “El Nacional”, Benito Neto de “La Patria” fueron cuatro periodistas que marcharon al frente de batalla en el primer año de la guerra con Chile y dejaron testimonio escrito en páginas que duermen en la Biblioteca Nacional y que deberían ser rescatadas con amplitud.
Son textos patrióticos, emocionados, quizá de poca objetividad pero veraces en cuanto describen lo que vieron y sintieron. Las alegrías de los escasos triunfos y las amarguras de las derrotas y en particular la tragedia del “Huáscar”.

El legendario Huáscar espolonea al Esmeralda.

El legendario Huáscar espolonea al Esmeralda.


La bibliografía sobre la también llamada “Guerra del Pacífico” es extensa pero no tenemos (que sepamos) un buen texto dedicado sólo al periodismo de aquellos cuatro años. Primero durante la campaña que culmina con la toma de Lima y luego el periodismo de resistencia en el interior –en el que destacará, por ejemplo, Luis Carranza, codirector y copropietario de “El Comercio”.
Tenemos trabajos valiosos sobre Reyes y Horta (Héctor López Martínez), Neto (Manuel Zanutelli), Del Campo (Hermann Buse) . También sobre otros menos conocidos como Modesto Molina, etc. Y sobre la guerra misma, nos quedamos con Basadre.

-José Rodolfo del Campo, de “El Comercio”

El azar quiso que el joven corresponsal de guerra Del Campo no estuviera en el “Huáscar” aquel aciago 8 de octubre de 1879. Desde la corbeta “La Unión” contempló con desesperación el desigual combate del monitor de Grau contra la flota chilena
Era militar y se hizo periodista por su amistad con José Antonio Miró Quesada, codirector de “El Comercio” quien, apenas comenzada la guerra, le encomendó la corresponsalía en la Marina para tener así una fuente noticiosa directa. Y lo mismo hicieron los otros diarios importantes, sumándose a la flota o a las tropas del Sur como el uruguayo pierolista Benito Neto, la mejor pluma de los corresponsales.
Hermann Buse, historiador del mar y la marina redactó la biografía del corresponsal del decano prologando el libro que reunió sus despachos publicados (José Rodolfo del Campo. Campaña Naval 1879. Introducción por H. Buse. 1976), contando sus avatares durante la primera parte del gran conflicto. Del Campo combatió luego en Miraflores y después de la guerra no retornó al periodismo. Aquí, un fragmento de la crónica que envió relatando los dramáticos sucesos de Angamos:
“A bordo de La Unión – 12 de octubre de 1879
(…)
“… Nos creíamos ya fuera del alcance de los buques chilenos cuando se distinguió que del NO. Venían otros tres cortándonos por la proa. Era el otro blindado, la corbeta O´Higgins y uno de los vapores armados en guerra. Esta división fue a juntarse con la primera y el blindado y la corbeta seguían gobernando para cortarles por la proa rumbo al Huáscar.
Poco a poco iban estrechándose las distancias y el blindado le entraba ventajosamente a nuestro monitor, que, comprendiendo, por estar estrechado contra la costa, que no podía eludir un combate tan desigual, puso proa a tierra.
Creíamos por el momento que alguna descompostura en la máquina lo obligaba a apegarse a la playa para vararse. No había llegado ese caso, felizmente, sino que había sido una hábil maniobra del Contralmirante Grau quien, considerando inevitable el combate se pegó a tierra para proyectarse sobre ella y presentar menos blanco al enemigo.
Gallardo y majestuoso, presentó el Huáscar su torre al formidable blindado chileno; y le descargó sus dos cañones. Eran las 9 y media de la mañana..
(…)
Repentinamente vemos que el Huáscar pone proa al blindado y se larga sobre él para partirlo con el espolón; simultáneamente le dispara casi a boca de jarro los dos cañones de su torre. Inútil valentía pues el blindado con su doble hélice escapa al golpe y le dispara sus cañones…”.
Una hora más tarde “La Unión” estaba ya lejos del combate escapando de la persecución chilena aunque los blindados se habían quedado acosando al “Huáscar”.
Llegaron a duras penas a Arica en la madrugada del 9 sin saber el resultado del combate.

-Manuel Horta, el portugués de “El Nacional”
El diario “El Nacional” para el que Manuel Horta envió dramáticas crónicas había logrado fama y prestigio con ocasión de su campaña para la defensa del país en contra de las ambiciones españolas. Fundado en 1865 por partidarios de Manuel Pardo y el Civilismo en formación partidaria, llamó a las armas cuando la escuadra hispana atacó el Callo el 2 de mayo de 1866. Sigue leyendo

Evo Morales vs. la CIA: Snowden no estaba en el avión boliviano (Tres)

-“Nadie va revisar mi avión”

¿Cómo terminó la historia de Evo Morales, el espía Snowden, la CIA, el pérfido Mariano Rajoy y su lamentable embajador?
Recordarán que el Presidente de Bolivia se negó de manera rotunda a que alguien subiese a registrar su pequeño avión, un Dassault para doce pasajeros, porque los Estados Unidos creían que ocultaba a un antiguo empleado suyo, un experto informático de la Agencia Central de Inteligencia que había filtrado miles de datos de operaciones secretas a Julian Assange.
Cuando Evo estaba en un salón especial del aeropuerto de Viena, cansado, luego de muchas horas sin dormir, llegó por fin, a las 9 de la mañana, el presidente de Austria, el grandulón Heinz Fisher y en son de paz.
Parece que llegaron a un acuerdo razonable que salvaba la dignidad boliviana: nadie registraría el avión pero un técnico del aeropuerto subiría a revisar la presunta falla técnica que decidió que Austria aceptara el aterrizaje del avión.

Los Presidentes de Bolivia y Austria en el aeropuertode Viena.

Los Presidentes de Bolivia y Austria en el aeropuertode Viena.


Así fue. Mientras conversaban, un especialista subió al aparato, revisó los controles, al salir señaló “allí no hay nadie” y entonces Fisher le dijo a Evo Morales que no había problema, que partiera de regreso a su país.
Y así, tan rápido como le bloqueó los cielos de Europa, la OTAN indicó a Francia, España, Portugal, que dieran pase al avión boliviano que luego de escalas técnicas en Las Canarias, En España y en Fortaleza, Brasil, llegó finalmente al aeropuerto de El Alto, en La Paz. Era casi la medianoche del miércoles 3 de julio del 2013 y lo esperaba una multitud.
Poco le importó a la OTAN y a los Estados Unidos, la tormenta diplomática que provocaron en América Latina pues se convocó a una reunión de urgencia de UNASUR y las críticas arreciaron sobre los gobiernos europeos.
También se protestó con energía en la OEA en sesión en que la mayoría se solidarizaron con Bolivia mientras la embajadora norteamericana, Carmen Llomellín, escuchaba impávida los reclamos. No tuvo más remedio, al final, que pedir la palabra para decir en menos de un minuto que el incidente había sido bilateral, es decir de Bolivia con los países que le cancelaron el permiso de paso o aterrizaje. Y no habló más.
Fue un triunfo político de Evo Morales porque la protesta, la indignación, unió a los bolivianos en torno a su figura y tanto que será difícil disputarle su rol de líder en las próximas elecciones. Rajoy y Hollande ratificaron su cinismo, Portugal hizo un papel lamentable y los italianos se disculparon.
El libro que cuenta esta historia, del boliviano Jorge Cuba Akiyama.

El libro que cuenta esta historia, del boliviano Jorge Cuba Akiyama.


Dos meses después Evo Morales volvió a Europa y no se hizo problemas. “Los andinos no somos vengativos” dijo y guardando las formas saludó a Rajoy y al Presidente de Italia, es decir, a quienes le cerraron el espacio aéreo por indicación de los Estados Unidos.
¿Y Richard Snowden? Rusia le concedió asilo, salió del aeropuerto y ahora vive en Moscú donde seguramente pasará el resto de su vida.

FIN