¡¡Lomògrafos al ataque!!

Junio 28, 2008

No queridos amigos, no se trata de perseguir Lomos, Lomitos o Lomazos de los que algunos lectores han estado pensando (y viendo fotos en los últimos días). Se trata de una novedosa especialidad de la fotografìa, popularizada con el curioso nombre de “Lomografìa”.

Hace años, en la vieja URSS y más precisamente en Leningrado (hoy San Petesburgo) se fundó la empresa “Leningradskoye Optiko Mechanicheskoye Obyedinenie” (LOMO) para producir aparatos fotográficos. Y pocos años antes de la Caída del Muro, un ejecutivo ordenó fabricar una copia de la magnifica máquina Minox, japonesa, que era solida, buena y barata.

Así nació la Lomo, soviética, popularizada muy rápido en el antiguo mundo socialista, que añadía a las virtudes de la máquina japonesa un lente luminoso, que puede producir efecto de túnel. Un mecanismo automático de exposición hace que se puede usar de noche, sin flash.

Superada después, claro, por otras máquinas, las ahora excomunistas Lomo pasaran a ser obsoletas y de colección hasta que un grupo de jóvenes vieneses compraron varias en Praga y las usaron de manera divertida, disparando sin mirar al visor, asaltando turista, apretando el clic desde la cadera al estilo del viejo oeste. Casi eran cámaras de Usa y Botar.

El resultado fue un verdadero hallazgo: fotos luminosas, “casuales”, divertidas, con una reproducción diferente de la realidad detenida en el tiempo por las nuevas cámaras.

Total, fundaron la Sociedad Lomogràfica, se extendieron hacia “Embajadas Lomogràficas” (no hay en el Perú, que yo sepa, pero sí en el resto de Latinoamérica) y montaron en 1994 una gran exposición, paralela, en Moscú y Nueva York.

Fueron diez mil fotografías con una mirada distinta del mundo que hicieron que las olvidadas Lomo retornaran al mercado, aunque ahora se consigue modelos americanos y japoneses con algunas de sus mejores características.

Los Lomògrafos tienen su Decálogo, que cito:

1.- Lleva siempre la cámara

2.- Usala de día o de noche

3.- Lomografiar no interrumpe tu vida; la pone en escena

4.- Dispara desde la mano, no desde la cara

5.- Acércate todo lo que puedas a tu objetivo

6.- No pienses

7.- Actúa rápido

8.- No miras cuántas fotos quedan en el carrete

9.- Después tampoco

10.- Lo principal: no te preocupes por ninguna de estas reglas.

Buenas lomografìas pueden verse, por ejemplo, en los Perfiles de Facebook, donde se prefiere lo casual y divertido. Y para más y mejor información visiten Wikipedia.

Por último, cualquiera puede ser un lomògrafo…así como también puede ser un buen “Potògrafo”… pero esta es otra especialidad, para otro día…


Las imbatibles campanas de Moquegua

Junio 21, 2008

Un persistente toque de campanas fue suficiente para hacer saltar de sus lechos a los moqueguanos, en aquella madrugada hace unos días. Miles corrieron nuevamente hacia el Puente Montalvo porque creían que la policía se aprestaba a romper el bloqueo. Cuando se supo que había sido una falsa alarma, el campanero interrumpió el llamado y todo volvió a la calma.

Muchos, es verdad, confiaban en las radioemisoras que se habían comprado el pleito ciudadano pero algo raro pasó esa noche: un oportuno corte de luz dejó sin poder transmitir las noticias. Solo quedaban entonces las viejas e imbatibles campanas.

Esos bronces demostraron, una vez más, que eran imbatibles para convocar y que no se ha inventado nada todavía, teléfonos celulares e Internet incluidos, capaz de reemplazarlas.

Su historia, usando un lugar común, se pierde en la noche de los tiempos. Pero seguramente fueron los chinos los primeros en usarlas. Con los años, pasaron de campanillas a enormes y excesivos artefactos como aquella gigantesca que luce en el Kremlin en Moscú (La llaman “La Zarina”) y que pesa tanto que nunca pudieron alzarla hasta lo alto del campanario que la esperaba.

Al Perú las trajeron los invasores españoles y los Pizarro pagaron las primeras de Lima para la Catedral. Luego, al construirse las otras iglesias, llegaron también las ordenanzas eclesiásticas de cómo, cuánto y cuándo debían ser agitadas esas campanas, en un complicado código que los limeños aprendían desde el uso de razón. Por las campanadas y la manera de tocarlas se sabía de muerte de principales, procesiones,incendios, agonías, festividades, y sobre todo, de alarmas.

El toque más temido era sin duda “Al Arma”, advirtiendo que se cernía un peligro, tal como sucedió aquella tarde en que los chalacos supieron que el temible Francis Drake había anclado en el puerto y aguardaba en silencio la oportunidad de asaltar la opulenta Ciudad de los Virreyes.

Las campanas al vuelo aterrorizaron muchas veces más a los vecinos incluso hasta bien avanzada la república pero poco a poco fuimos perdiendo memoria del significado de aquellos toques.

Luego el ruido del tránsito y las distancias terminaron de ocultar para siempre los sonidos de las venerables campanas del centro de Lima y que ya son de escasa utilidad.

Sin embargo todas las iglesias convocan a sus fieles a campanadas, aunque se escuchen muy poco. Probablemente los toques más hermosos de la ciudad sean los del carillón de la Virgen del Pilar de San Isidro, que antes de las 11 o las 12, brinda un verdadero concierto que vale la pena escuchar.

¿Y las campanas de Moquegua? No sabemos si las autoridades las considerarán subversivas ordenarán su clausura. ¿Imposible? ¿Acaso no sabemos que la palabra Imposible no existe en el diccionario peruano?


El apagón mediático “Chacón”

Junio 14, 2008

Quizá fue Alejandro Magno, o Julio César. Con seguridad no fue Goebbels el primero porque desde muy antiguo existieron los silencios mediáticos, es decir, los ocultamientos de noticias.

En tiempos oscuros, de dictaduras, aquellos sigilos son proverbiales pues sencillamente se imponen o compran, como el caso del gobierno de Fujimori y su operador Montesinos.

La historia reciente nos cuenta de silencios crónicos de consenso. Por ejemplo, la homosexualidad de la esposa del presidente Roosevelt que todos “sabían” y que recién salió a luz cuando se publicaron las encendidas cartas de amor que le dirigía a una periodista neoyorkina.

O los amores de Marylin Monroe y el presidente Kennedy que ningún periodista se animó siquiera a insinuar. He leído alguna vez que el presidente Allende amaba a su asistente, también que Miterrand tenía una pareja que todos conocían y nadie mencionaba, y así otros, muchos más casos que logran un raro consenso entre los periodistas y las empresas.

Y tenemos casos criollos, por supuesto, no solo ligados al amor sino a la política. Nicolás de Piérola se exhibía sin recato con una bella señora francesa, madame Garruaud; Manuel Prado no disimulaba sus arrebatos con la que luego sería su esposa, la señora Clorinda Málaga; todos los periodistas sabían de los devaneos de Manuel Odría con una bella cantante. Y también se conocía algo de los militares velasquistas pero ¿quién se hubiera atrevido a mencionarlo?

También hay los apagones mediático-políticos en democracia y quizá el más notable de los últimos tiempos fue el que llamamos “apagón Yanacocha” y que duró semanas debido a la enorme influencia de la empresa minera del norte del país.

Y hace unos días, cuando el diario La Primera narró que Alberto Fujimori recibía visitas de señoras congresistas en la noche, ocurrió uno de esos rarísimos apagones: la noticia no rebotó en ningún medio (que sepamos) al viejo estilo de Montesinos. Fue el llamado “Apagón Chacón” porque demostraba que la congresista Chacón visitaba con frecuencia y en las noches al reo Fujimori para llevarle antojitos (lo dijo en TV: algún postre, pollo a la brasa comprado a la pasada… tallarines verdes “que le gustan mucho”…) y lo acompañaba a veces hasta cerca de la medianoche.

Todo lo cual consta en el Libro de Visitas de la administración del Penal, así que no hay que hacerse el ofendido.

El diario no hizo insinuación alguna y se limitó a mostrar hechos, de tal manera que el presunto mal gusto lo pusieron los malos pensamientos de quienes quisieron.

Pero fue de peor gusto y dudoso periodismo no recoger siquiera que el acusado Fujimori disfrutaba de comodidades enormes que, estamos seguros, él y Montesinos no hubieran concedido a nadie.


-El satélite “Chile”

Junio 7, 2008

Finalmente Chile tendrá su satélite, que se llamará precisamente “Chile”, con “capacidades civiles y militares”. Solo le falta resolver la licitación entre canadienses y franceses y luego abonar 70 millones de dólares que no tiene ningún problema para sacar de la billetera.

Nuestro Ministro de Defensa ha anunciado que el Perú también estudia el tema, etc. y que a lo mejor nos sumamos al club de dueños de satélites que integran Brasil (9), Argentina (6), México (3) y ahorita Chile, antes de fin de mes.

Convendría recordar que el Perú estuvo entre los promotores más entusiastas de un satélite para el viejo “Pacto Andino”.

El personaje de esa historia se llamaba Miguel Colina, un apasionado de las telecomunicaciones y convencido de la necesidad de integrarse al mundo vía los satélites.. Fue el gestor de la estación terrena de Lurín, en 1967, que haría posible que los peruanos viéramos en 1969 la llegada del hombre a la Luna “en vivo y en directo”.

En 1974 (recuerden el contexto) fue creada la Asociación de Empresas de Telecomunicaciones de América Latina (ASETA) que pocos años después decidió autorizar el “Proyecto Cóndor”. No era nuevo porque hacía tiempo que Colina insistía en el proyecto “SATAN” que debía llevar telefonía y televisión a las poblaciones rurales,

Cuando el proyecto avanzaba y se hacían las gestiones en la UIT para la reserva de la órbita y otros detalles surgió un poderoso competidor que acabó con la idea.

El empresario René Anselmo, mexicano-norteamericano, logró quebrar la resistencia estatal de los EE.UU. y logró licencia en 1984 para un satélite particular de telecomunicaciones, al que llamó PanamSat, y luego, oportunistamente, “Simón Bolívar”. Después ofreció al Perú el uso de un “transponder” al precio simbólico de un dólar al año, además de otros incentivos a funcionarios que votaron por el gasto mínimo en contra de los 300 millones de dólares que costaba la independencia satelital y el Proyecto Cóndor fue colocado en el ridículo estado de “congelación dinámica”.

Chile siempre se opuso pero ahora, que la batalla es distinta, el satélite le resulta indispensable.

¿Y el Perú? Probablemente el Ministro de Defensa recomiende que usemos el “Google Earth” que es más barato, para aguaitar a nuestros vecinos.


-Breve recuerdo de “Xanno”

Mayo 29, 2008

Lo conocí mejor hacia 1955 o 56 en La Crónica cuando Alejandro Romualdo
redactaba una columna de crítica de artes plásticas que se llamaba “¡Cuidado
con la Pintura!” y era ya un combativo y radical militante de izquierda, además de un intelectual reconocido. Yo estaba distante de la política, más interesado en los reportajes y las crónicas que en los combates partidarios y antisistema en que él participaba con pasión creciente.
Y dijo mejor porque ya lo conocía del colegio San Agustín, yo primarioso y él de los mayores con los Salazar Bondy. Y porque vivía al fondo de una casona de vecindad en la calle Belaochaga con su hermano y su mamá.
Años después me hice casi su vecino –el parque del Olivar de por medio- y nos frecuentamos, conversamos, compartimos y nos peleamos muchas veces porque Xanno-el apodo que eligió- no era una persona fácil por su vehemencia en sostener puntos de vista extremos.
En los últimos años se había convertido en un personaje del barrio. “El poeta”, le decían el peluquero, el periodiquero, el panadero, el dueño de la bodeguita de media cuadra, que eran testigos de cómo muchas personas lo buscaban y hasta aporreaban el portón de metal que se negaba a abrir. Eran periodistas, estudiantes, amigos, que querían verlo, entrevistarlo, conversar con él.
Lo veíamos veces caminando por el parque hablando solo con su tono de bajo profundo y fuerte, gesticulando, alegando contra enemigos con los que litigaba por su casa y contra sus antiguos adversarios políticos. Había sido fuerte, de pecho ancho, con aspecto de boxeador –decía Vargas Llosa- pero ahora estaba ya muy delgado, demacrado, con cabellera blanca flotando al viento.
Ofrecía, es verdad, cierto aspecto de perturbado pero esta visión desaparecía
cuando al reconocer a los amigos tejía frases ingeniosas, sabias, ocurrentes,
que evidenciaban su enorme talento y cultura.
Vivía solo porque hacía ya muchos años que se había divorciado y sus hijos, ya mayores, estaban cada uno por su lado. Austero al extremo, solo tenía su cama, una mesa, un par de sillas y montañas de libros. Cada mediodía salía para almorzar en alguno de los restaurantes casi caseros del barrio para luego sumergirse nuevamente en su habitación a escuchar la radio y leer. A veces armaba su caballete y dibujaba y trazaba formas en papel que no sé si guardaba. Nunca veía televisión; ni siquiera tenía el aparato.
Romualdo hizo de todo en el terreno de las artes y las letras. Cronista,
crítico, reportero, caricaturista, ilustrador, pintor, ensayista, profesor
universitario pero sobre todo, poeta.
En estos días de duelo por su desaparición se le harán seguramente homenajes a su poesía más ilustrados del que yo pudiera componer ahora.
Pero me falta una nota personal que añadir. Mi hijo mayor, Eduardo, hizo su
tesis para graduarse de Bachiller en Literatura en la Pontificia Universidad
Católica y eligió como tema la poesía de Romualdo. Un día de 1982, en una
pequeña aula, defendió su “La evolución de las concepciones de poesía y poeta en la obra de Alejandro Romualdo”, frente a un jurado que integraban, entre otros Ricardo Gonzales Vigil y Susana Reisz.
Confundido entre los pocos asistentes estaba el poeta, en la que probablemente fue la única vez que visitó la Universidad.
Romualdo lanzaba frases como rayos que herían y hacía dibujos que pasaron a la historia, como aquella caricatura del terrateniente Pedro Beltrán en Octubre colgado de la cruz con el epígrafe “El Señor de los Mil Agros”. Y muchas más que habrá que recoger de la multitud de revistas y diarios en que dejó regado su talento.
Pese a su genio, tenía una multitud de amigos que se preocupaban por su salud y su vida. Varios porfiaron por arrancarle al Estado una pensión que le permitiera superar dificultades pero una férrea burocracia ministerial lo impidió siempre.
En fin, será imposible olvidarlo.


Martínez y El Viejo Periodismo

Mayo 25, 2008

Todos hablan del Nuevo Periodismo, pero pocos del Viejo, del antiguo.

¿Cómo se escribía, por ejemplo, a fines del siglo 19? Aquí les paso este ejemplo de crónica policial que tomamos de la página 2 de El Comercio del lunes 1ro. de agosto de 1898. Como era costumbre, no aparece el nombre del redactor que probablemente era un joven estudiante de Derecho que se ganaba unos reales haciendo de periodista.

“MUERTE REPENTINA.-

Ayer a las 7 y tres cuartos de la noche, un individuo llamado Fidel Martínez, acudió, en estado de embriaguez a la fonda número 133 de la calle de Monopinta, propiedad de Juan Garrido, y pidió a la esposa de éste la sirvieran de comer en los siguientes términos: ‘No quiero sopa, sírvame usted cosas secas’.

Martínez cuando ingresó a la fonda traía en la mano un pomo que contenía un líquido de apariencia aceitosa, tapado con papel y lo colocó en la mesa.

La dueña del establecimiento fue al interior para servir lo que Martínez solicitaba, de manera que no puede asegurar si éste tomó algo del líquido que contenía el pomo. Cuando estuvo de regreso con la comida que se le pidiera, Martínez la tomó y la reunió en un plato principiando a comer pocos momentos después.

Una hija del dueño le hizo notar en esos instantes a su mamá que el individuo se había introducido a la boca la servilleta y que le parecía que había sufrido un accidente y como no respondiera a las llamadas que le hicieron, alarmado el dueño llamó a varias personas y a la policía, los que fueron de la opinión que el individuo había dejado de existir.

Los inspectores de policía llamaron a los inspectores superiores, acudiendo también el Comisario del Cuartel Primero, señor Arróspide, quien inmediatamente dio aviso a la Intendencia para que se envíe un médico de policía, no habiéndose presentado hasta las 11 pm. hora en que se retiró uno de los reporteros de esta imprenta, ninguno de los señores médicos, ni el Juez del Crimen de Turno, por lo que se resolvió que el cadáver se quedase custodiado por dos inspectores.

Fidel Martínez era antiguo empleado de la Empresa del Agua y vivía en la calle de la Salud”.

Pobre Martínez, diría Sofocleto (recordarán algunos que “Martínez” era el personaje favorito del gran humorista). El infortunado murió seguramente atragantado por el guiso de la fonda de Monopinta, calle del hoy jirón Cailloma, al fondo, y que siempre fue lugar de borrachos y de putas. Sigue siendo un lugar difícil de Lima y de asalto seguro pasadas las seis de la tarde.

Pero todavía proporciona a los periodistas historias interesantes para contar, como ésta de Martínez.


Obama, Mc Cain, Hillary, en Internet

Mayo 10, 2008

Obama explica que “Barack” quiere decir “esperanza” en swahili, McCain presenta un video en que los vietnamitas lo interrogan en un campo de prisioneros, Hillary Clinton obvia a su marido y no lo cita nunca, ni siquiera en su biografía, y ataca a Obama.

Vía Internet podemos ser espectadores de la batalla por las candidaturas para la Presidencia de los Estados Unidos. Los alumnos de periodismo, diseño, manejo de imagen, etc. deberían seguirla puesto que se supone que tienen los mejores profesionales especializados en campañas políticas. Aquí van las direcciones:

http://www.hillaryclinton.com/es/

http://www.johnmccain.com/espanol/

http://www.barackobama.com/espanol/

Notarán como distinto de las campañas las campañas anteriores que los tres han colocado páginas en español, seguramente atendiendo a su interés de captar votos en los millones de latinoamericanos que pronto se convertirán en mayoría en ese país. Y de paso pidiendo colaboraciones económicas para la muy costosa campaña preelectoral.

Obama y Clinton son “Demócratas”, con planteamientos que no son fáciles de distinguir de los de un “Conservador” como John McCain.

McCain tiene como lema “Estamos Unidos” y enfatiza los viejos valores de la sociedad norteamericana y, claro, exhibe su actuación ciertamente valerosa en la Guerra de Vietnam. Piloto de bombardero, fue derribado y mantenido siete años preso; debe añadirse que su padre, un Almirante, era jefe de Flota de los EE.UU. y John fue en consecuencia un verdadero bocado de cardenal para Vietnam. Al final de la guerra se convirtió en el héroe más popular y su traspaso a la política fue fácil. Es senador imbatible por Arizona. La historia completa, con videos y todo, está en su página y en su blog.

El padre de Obama era de Kenya y su madre de Hawai. Es una historia de infancia triste que reconfortaron sus abuelos americanos que le pagaron sus estudios uniéndolo al mejor modo de vida imaginable. No tiene pues una historia de Bronx ni de pandillas y es obviamente diferente del negro tradicional hollywoodense de exportación

La Clinton tiene la frescura de olvidarse de su marido el expresidente Bill Clinton, con quien compartió lecho en la Casa Blanca durante ocho años, superando estoicamente el episodio sórdido de la Lewinsky y su amor oral (o bucal).

Todos tienen videos, historias biografías, mucho para leer. Obama, por ejemplo reproduce completo el artículo de Mario Vargas Llosa “Obama, el sueño americano”, que le resulta muy favorable.

Y la única que hace un desenfadado “merchandising” es Hillary. Vende de todo, camisetas, gorras, pelotas, carteras, para recaudar los fondos que le harán falta si consigue ser nominada para enfrentarse al sólido McCain, que más califica para el Vaquero de Marlboro que el político hábil que requiere el poderoso país del Norte.


Mafalda cumple hoy 45 años

Marzo 15, 2008

 Estamos de cumpleaños porque “Mafalda” cumple hoy 45 años de haber sido sido trazada por primera vez por el famoso argentino universal “Quino” -Joaquín Lavado para sus amigos.

Debemos advertir que hay dos versiones sobre la fecha de su alumbramiento. La mayoría la fija en el 29 de setiembre de 1964, día en que la primera tira cómica apareció en la revista “Primera Plana”. Pero muchos años después el propio Quino envió a “Siete Días Ilustrados” una “Autobiografía” suscrita por la propia Mafalda y era ésta quien revelaba que apareció  en el papel y se asomó al mundo una fecha como hoy, 15 de marzo pero de 1962. Así pues,  a confesión de parte….

Probablemente muchos de ustedes presuman de conocedores de Mafalda, casi amigos íntimos. A ver, contesten rápido este test compuesto por el colombiano Daniel Samper:

 -¿Cuál es el apellido de Mafalda?

-¿Qué edad tiene el papá de Mafalda?

-¿Cuál es el nombre completo de Susanita?

-¿Qué nacionalidad tiene, y qué apellido, el papá de Manolito?

-¿Cómo es físicamente el papá de Libertad?

-¿Cuál es el nombre de la mamá de Mafalda?

-¿Qué ideas políticas tiene el abuelito de Miguelito?

-¿Cómo apellida Miguelito?

-¿Cómo se llama el dorado tormento de Miguelito?

-¿De quién es Felipito el dorado tormento?

 
Si han pasado esta prueba básica, ya pueden aspirar al Tercio Superior de la Mafaldología universal que consiste en imaginar qué sería de la vida de aquellos entrañables personajes. Unos han descrito a Mafalda como una amargada que no ha visto realizado ninguno de sus sueños: otros la ven como una luchadora social que lleva a sus hijitos a las marchas; y algunos la colocan en París o Nueva York, traduciendo y escribiendo. No falta quien la describe arrepentida  y tránsfuga instalada en Miami

En fin, cada uno tiene su Mafalda propia. A mí hubiera encantado tenerla en alguna de las redacciones en que trabajé o de alumna contestataria. Aquí les incluyo, finalmente, el texto de una joven periodista argentina que se hizo las mismas preguntas:

 “Mafalda: si estuvieras aquí, ¿dónde trabajarías? ¿Dónde lucharías? ¿En la  Sociedad Civil? ¿Alguna Institución del Estado? CONEP, ANJE, Junta Central, Colectiva Mujer y Salud, Ciudad Alternativa, COPADEBA, Profamilia, La Otra Feria, Foro Ciudadano, Foro Alternativo, PC, CIPAF, HRA&F, en el canal 9, en el 13 ó en el 5; a lo mejor serías legisladora, o quizás jueza de la SCJ; hasta podrías ser una ama de casa loca con las flores, que siempre hace sopa para la cena; o una Penélope u otra loca del muelle de San Blas. Actriz, bailarina, barrendera, periodista, profesora, abogada, doctora, administradora…”

 ¿Y en el Perú, dónde estaría Mafalda? Se los dejo a  ustedes.

 


-“Devuélveme tu Historia”

Marzo 9, 2008

Son tres jóvenes magníficos periodistas trujillanos-todo-terreno, que han estudiado la carrera en la capital de la Primavera y trabajan en el diario local La Industria.

A lo largo de varios años, Pier Bakarat, César Clavijo y Carlos Otiniano han publicado día tras día notas políticas, policiales, reportajes, entrevistas, de todo en fin lo que se exige que un periodista bien preparado debe hacer para la construcción de la edición que se concluye cada noche… y se reinicia cada mañana (como Sísifo, más o menos).

Un día, cuentan, decidieron publicar como libro algo de lo que habían escrito y reunieron una montaña de notas para luego unificar criterios. Las dividieron en grupos “Fuimos y vinieron”, de viajes y viajeros; “La ciudad hecha jirones” sobre la cotidianeidad trujillana; “Ciudadanos notables”, de perfiles biográficos; “Todo se compra, todo se vende”, de empresarios y empresas; “Levántate y anda”, de muertos y cementerios; “Cuerpo a cuerpo” de policiales. Y finalmente a tres inclasificables les pusieron “Bonus tracks”, es decir, una yapa.

Así, en 250 páginas, con crónica tras crónica, Pier, César y Carlos, han hecho un notable y múltiple retrato de la ciudad que transitan cada día buscando noticias, personajes. En pocos años, para saber cómo era Trujillo en el primer quinquenio del siglo 21 habrá que buscar este libro.

¿El título? “Devuélveme tu Historia. Crónicas, perfiles y otras hierbas” editado con ayuda de la Universidad Antenor Orrego.

Lo interesante de los textos es que todos están escritos en registro de crónica con estilo del llamado “nuevo periodismo”, aquel que echa mano de la literatura para contar de mejor manera lo que hay que contar pero que requiere, para que sean atractivos, de cultura y talento.

Son muchas crónicas pero nos han interesado particularmente los Perfiles. Aquí, solo tres ejemplos:

Carlos Otiniano eligió entre otros al peluquero Felipe Aguilar: “…Me senté en el sillón giratorio más cercano a la puerta y lo vi sacar una navaja de un cajón. Yo esperaba una tijera. Luego roció agua sobre mi cabeza con un pulverizador y empezó a cortarme las mechas.

-¿Usted no usa tijera?

-Noooo, con tijera el cabello no queda parejito.

Con una peineta desenredaba mi cabello humedecido y deja expuesto al paso rasante de la navaja esos centímetros de más. El espejo biselado mostraba a un hombre bajito y gordito, de unos 60 años. Dos párpados gruesos resguardaban sus ojos rasgados y sobre su frente resaltaba una cicatriz…”.

César Clavijo persiguió a César Acuña el día en que juró como Alcalde luego de derrotar al APRA. Al fin de la jornada, un banquete: “Sirven tarde los potajes. Eso no le importa al alcalde, pues tiene tiempo para saludar a todos los presentes. Por la mañana ordenó que solo se prepararan 100 platos pro hay más invitados. Antes de despedirme le pregunto si el famoso modista italiano Ermenegildo Zegna confecciona ternos de su talla. “No, yo voy, me pruebo y después me los entallan”.

-Cinco mil u ocho mil dólares ¿Cuánto le cuestan? –le pregunto. Se ríe y se da la vuelta en busca de su asiento. Parece que su plato llegó a la mesa”.

Pier Bakarat hizo un día de trabajo con el popular general Octavio Salazar, que pacificó Trujillo: “… Su movilidad y su escolta lo esperan en la calle Bolívar, pero prefiere ir a pie a la Plaza de Armas por Pizarro. Su camisa blanca y sus galones llaman la atención de los transeúntes. Cruza Orbegoso y se encuentra con niños que marchan con carteles. Saluda a unos acariciándoles la cabeza. En la plaza se acerca a la mesa que instaló la Dirección Regional de Salud para la consulta ciudadana sobre problemas de la salud. Pero no vota.

Avanza. De pronto, alguien lo abraza por detrás. Voltea sorprendido. Es una señora vestida de azul y calzada con sandalias de jebe. Ella lo tiene sujeto de la cintura y él responde cruzando su brazo por cuello de la dama. “Muchas gracias por su trabajo” dice la señora…”.

No sabemos si el libro se consigue en alguna librería de Lima. Pero hay que conseguirlo. Santiago Roncagliolo les hizo unas líneas: “El Trujillo que tratan es un lugar donde la maravilla y la tragedia siempre están a punto de ocurrir, a menudo simultáneamente. Un espacio en el que las pequeñas historias de cada día se convierten en retratos cargados de humanidad”.

 

 


“Variedades”, hace cien años

Marzo 5, 2008

“La República Aristocrática” llamó el gran Jorge Basadre a los años que van de 1895 (Piérola) a 1919 (caída de José Pardo). Fueron los años dorados de Lima, de afrancesamiento extremo, apertura de avenidas, casas de modas, difusión del cine, del teléfono, inicio de la publicidad, negocios de importación. La guerra europea parecía suceder en otro planeta pues no se sentían consecuencias y aunque es verdad que  los anarquistas hacían ruido no alteraban mayormente el ritmo limeño de tomar el té en el Salón Estrasburgo o el Palais Concert, el Maury o el Bertolotto o pasear y apostar en el hipódromo de San Beatriz y reunirse en agasajos en el Jardín Zoológico.

La vida transcurría despacio, sin sobresaltos, aunque a veces un cierrapuertas y algunos balazos electorales alteraban algo la rutina provocando algunas molestias.

Dicha época tuvo un gran periodismo con una cantidad insólita de publicaciones de todo tipo pero hubo un semanario que podría describirse como la revista de aquellos, repetimos, años dorados de Lima: “Variedades – Revista Semanal Ilustrada”.

Se publicó, es verdad muchos años más, desde el 7 de marzo de 1908 hasta noviembre de 1931 y recogió en sus páginas el Oncenio de Leguía pero esta etapa es la menos estimable de la publicación por su sesgo progubernamental.

La “Variedades” que vale la pena revisar es la de los primeros diez años porque retrata una etapa extraordinaria de la vida limeña y de una manera que no se encontrará en los diarios de textos enormes imposibles de leer y porque llevó al extremo el uso de la fotografía para ilustrar sus informaciones.

“Variedades” fue fundada por el notable fotógrafo portugués Manuel Moral que había instalado la “Casa Moral” en pleno jirón de la Unión, casi enfrente del ya alicaído Estudio Courret. Para promover su negocio fundó primero la revista “Prisma” donde todas las damitas que fotografiaba encontraban espacio preferencial y luego fue convencido por sus amigos de avanzar hacia el lanzamiento de un semanario ilustrado,  que no evadiera la política, que informara de todo aquello que podría interesar a los limeños de clase media para arriba; y entonces lanzó “Variedades” cediendo la dirección al joven literato Clemente Palma, el hijo del tradicionista.

Palma era buen periodista y propuso una revista de tamaño pequeño, de precio asequible, con la novedad de llevar siempre una caricatura de actualidad en la portada y sobre todo, con muchas fotografías.

Por eso “Variedades” es un valioso repositorio de imágenes que enseñan cómo era aquella Lima cuyo trajín marchaba sin la política lo alterase demasiado.  Y también de artículos porque Palma llevó allí a Eguren, Yerovi, Chocano, Mariátegui, Valdelomar, Beingolea, entre otros. Y a Vallejo pese que Palma, que hacía la crítica literaria, vapuleó a su poesía inicial sin contemplaciones.

“Variedades” sufrió la suerte de Leguía. En la crisis norteamericana padeció la falta de insumos y comenzó a decaer hasta cerrar luego del derrocamiento de su mentor. Palma fue al exilio -como Aramburú, de “Mundial”.

En tiempos velasquistas apareció una segunda etapa de “Variedades” promovida por Guillermo Thorndike y que duró unos cinco años pero que ni tuvo nada que ver con el espíritu de la anterior. Y desde hace un par de años el diario “El Peruano” publica una tercera etapa con el mismo nombre.

Pero nada se parece a la vieja revista que, curiosamente, no tiene todavía (que sepamos) un buen estudio pese a su gran importancia social, periodística, histórica en suma. Es verdad también que era elitista y que aquella Lima no era toda ni la verdadera, pero es un balcón  privilegiado para observar el paso de los limeños de sombrero y bigotazos y de damas de cintura de avispa gracias a crueles corsets.

Vean “Variedades”, hay muchos en las bibliotecas. Es como entrar a un túnel del tiempo para llegar a Lima de hace cien años.