Betty di Roma (I)
“Mambo, qué rico mambo…”
Ante el reclamo de los entusiastas redactores y sin pensarlo dos veces, la bella joven se trepó ágilmente al escritorio aprovechando que desde la radio atronaba un mambo. Allí se contoneó con entusiasmo luciendo sus largas piernas sin timidez alguna y, sobre todo, riendo con alegría…
Era un día de julio de 1951 y el novísimo vespertino “Ultima Hora” trataba de ampliar el número de lectores apelando al mambo, el baile cubano que revolucionaba la cultura popular. Algunos quizá recuerden que provocó opiniones encontradas; y tanto, que el Cardenal monseñor Guevara presionado por damas ultraconservadoras decretó la excomunión para quienes lo bailaran e incluso escucharan.
Medio país quedó entonces bajo el anatema porque el mambo era inevitable en las radios, las fiestas, los carnavales. Y en las casas las muchachas ensayaban los pasos que cada día publicaba el diario en primera página a modo de lecciones.
(más…)
