“Todo este debate ha sido muy serio y formal, pero lamentablemente voy a tener que hacer una denuncia muy grave que echará por tierra la seriedad política de mi oponente. Tengo aquí una publicación, una especie de encarte con el logotipo del diario Ojo que ha sido impresa, hasta donde sabemos, en número de 500 mil ejemplares para ser distribuidos el día de mañana (…) Si las cámaras pudieran enfocar…”
Con gesto de triunfador, sonriente, Alberto Fujimori levantó el impreso que alguien le había deslizado en su estrado y que, efectivamente, con el logotipo del diario Ojo, decía en grandes letras a seis columnas: “Mario presidente noqueó a Fujimori en primer round”.
¿Cuántos televidentes vieron aquella impactante imagen en esa noche del 3 de junio de 1990? Millones seguramente pues era la culminación de una campaña política sin cuartel que enfrentaba al famoso escritor Vargas Llosa con el desconocido ingeniero de origen nipón que, surgido casi de la nada política, amagaba la Presidencia con audacia extraordinaria.