Archivo mensual: mayo 2008

-Breve recuerdo de “Xanno”

Lo conocí mejor hacia 1955 o 56 en La Crónica cuando Alejandro Romualdo
redactaba una columna de crítica de artes plásticas que se llamaba “¡Cuidado
con la Pintura!” y era ya un combativo y radical militante de izquierda, además de un intelectual reconocido. Yo estaba distante de la política, más interesado en los reportajes y las crónicas que en los combates partidarios y antisistema en que él participaba con pasión creciente.
Y dijo mejor porque ya lo conocía del colegio San Agustín, yo primarioso y él de los mayores con los Salazar Bondy. Y porque vivía al fondo de una casona de vecindad en la calle Belaochaga con su hermano y su mamá.
Años después me hice casi su vecino –el parque del Olivar de por medio- y nos frecuentamos, conversamos, compartimos y nos peleamos muchas veces porque Xanno-el apodo que eligió- no era una persona fácil por su vehemencia en sostener puntos de vista extremos.
En los últimos años se había convertido en un personaje del barrio. “El poeta”, le decían el peluquero, el periodiquero, el panadero, el dueño de la bodeguita de media cuadra, que eran testigos de cómo muchas personas lo buscaban y hasta aporreaban el portón de metal que se negaba a abrir. Eran periodistas, estudiantes, amigos, que querían verlo, entrevistarlo, conversar con él.
Lo veíamos veces caminando por el parque hablando solo con su tono de bajo profundo y fuerte, gesticulando, alegando contra enemigos con los que litigaba por su casa y contra sus antiguos adversarios políticos. Había sido fuerte, de pecho ancho, con aspecto de boxeador –decía Vargas Llosa- pero ahora estaba ya muy delgado, demacrado, con cabellera blanca flotando al viento.
Ofrecía, es verdad, cierto aspecto de perturbado pero esta visión desaparecía
cuando al reconocer a los amigos tejía frases ingeniosas, sabias, ocurrentes,
que evidenciaban su enorme talento y cultura.
Vivía solo porque hacía ya muchos años que se había divorciado y sus hijos, ya mayores, estaban cada uno por su lado. Austero al extremo, solo tenía su cama, una mesa, un par de sillas y montañas de libros. Cada mediodía salía para almorzar en alguno de los restaurantes casi caseros del barrio para luego sumergirse nuevamente en su habitación a escuchar la radio y leer. A veces armaba su caballete y dibujaba y trazaba formas en papel que no sé si guardaba. Nunca veía televisión; ni siquiera tenía el aparato.
Romualdo hizo de todo en el terreno de las artes y las letras. Cronista,
crítico, reportero, caricaturista, ilustrador, pintor, ensayista, profesor
universitario pero sobre todo, poeta.
En estos días de duelo por su desaparición se le harán seguramente homenajes a su poesía más ilustrados del que yo pudiera componer ahora.
Pero me falta una nota personal que añadir. Mi hijo mayor, Eduardo, hizo su
tesis para graduarse de Bachiller en Literatura en la Pontificia Universidad
Católica y eligió como tema la poesía de Romualdo. Un día de 1982, en una
pequeña aula, defendió su “La evolución de las concepciones de poesía y poeta en la obra de Alejandro Romualdo”, frente a un jurado que integraban, entre otros Ricardo Gonzales Vigil y Susana Reisz.
Confundido entre los pocos asistentes estaba el poeta, en la que probablemente fue la única vez que visitó la Universidad.
Romualdo lanzaba frases como rayos que herían y hacía dibujos que pasaron a la historia, como aquella caricatura del terrateniente Pedro Beltrán en Octubre colgado de la cruz con el epígrafe “El Señor de los Mil Agros”. Y muchas más que habrá que recoger de la multitud de revistas y diarios en que dejó regado su talento.
Pese a su genio, tenía una multitud de amigos que se preocupaban por su salud y su vida. Varios porfiaron por arrancarle al Estado una pensión que le permitiera superar dificultades pero una férrea burocracia ministerial lo impidió siempre.
En fin, será imposible olvidarlo.

Martínez y El Viejo Periodismo

Todos hablan del Nuevo Periodismo, pero pocos del Viejo, del antiguo.

¿Cómo se escribía, por ejemplo, a fines del siglo 19? Aquí les paso este ejemplo de crónica policial que tomamos de la página 2 de El Comercio del lunes 1ro. de agosto de 1898. Como era costumbre, no aparece el nombre del redactor que probablemente era un joven estudiante de Derecho que se ganaba unos reales haciendo de periodista.

“MUERTE REPENTINA.-

Ayer a las 7 y tres cuartos de la noche, un individuo llamado Fidel Martínez, acudió, en estado de embriaguez a la fonda número 133 de la calle de Monopinta, propiedad de Juan Garrido, y pidió a la esposa de éste la sirvieran de comer en los siguientes términos: ‘No quiero sopa, sírvame usted cosas secas’.

Martínez cuando ingresó a la fonda traía en la mano un pomo que contenía un líquido de apariencia aceitosa, tapado con papel y lo colocó en la mesa.

La dueña del establecimiento fue al interior para servir lo que Martínez solicitaba, de manera que no puede asegurar si éste tomó algo del líquido que contenía el pomo. Cuando estuvo de regreso con la comida que se le pidiera, Martínez la tomó y la reunió en un plato principiando a comer pocos momentos después.

Una hija del dueño le hizo notar en esos instantes a su mamá que el individuo se había introducido a la boca la servilleta y que le parecía que había sufrido un accidente y como no respondiera a las llamadas que le hicieron, alarmado el dueño llamó a varias personas y a la policía, los que fueron de la opinión que el individuo había dejado de existir.

Los inspectores de policía llamaron a los inspectores superiores, acudiendo también el Comisario del Cuartel Primero, señor Arróspide, quien inmediatamente dio aviso a la Intendencia para que se envíe un médico de policía, no habiéndose presentado hasta las 11 pm. hora en que se retiró uno de los reporteros de esta imprenta, ninguno de los señores médicos, ni el Juez del Crimen de Turno, por lo que se resolvió que el cadáver se quedase custodiado por dos inspectores.

Fidel Martínez era antiguo empleado de la Empresa del Agua y vivía en la calle de la Salud”.

Pobre Martínez, diría Sofocleto (recordarán algunos que “Martínez” era el personaje favorito del gran humorista). El infortunado murió seguramente atragantado por el guiso de la fonda de Monopinta, calle del hoy jirón Cailloma, al fondo, y que siempre fue lugar de borrachos y de putas. Sigue siendo un lugar difícil de Lima y de asalto seguro pasadas las seis de la tarde.

Pero todavía proporciona a los periodistas historias interesantes para contar, como ésta de Martínez.

Obama, Mc Cain, Hillary, en Internet

Obama explica que “Barack” quiere decir “esperanza” en swahili, McCain presenta un video en que los vietnamitas lo interrogan en un campo de prisioneros, Hillary Clinton obvia a su marido y no lo cita nunca, ni siquiera en su biografía, y ataca a Obama.

Vía Internet podemos ser espectadores de la batalla por las candidaturas para la Presidencia de los Estados Unidos. Los alumnos de periodismo, diseño, manejo de imagen, etc. deberían seguirla puesto que se supone que tienen los mejores profesionales especializados en campañas políticas. Aquí van las direcciones:

http://www.hillaryclinton.com/es/

http://www.johnmccain.com/espanol/

http://www.barackobama.com/espanol/

Notarán como distinto de las campañas las campañas anteriores que los tres han colocado páginas en español, seguramente atendiendo a su interés de captar votos en los millones de latinoamericanos que pronto se convertirán en mayoría en ese país. Y de paso pidiendo colaboraciones económicas para la muy costosa campaña preelectoral.

Obama y Clinton son “Demócratas”, con planteamientos que no son fáciles de distinguir de los de un “Conservador” como John McCain.

McCain tiene como lema “Estamos Unidos” y enfatiza los viejos valores de la sociedad norteamericana y, claro, exhibe su actuación ciertamente valerosa en la Guerra de Vietnam. Piloto de bombardero, fue derribado y mantenido siete años preso; debe añadirse que su padre, un Almirante, era jefe de Flota de los EE.UU. y John fue en consecuencia un verdadero bocado de cardenal para Vietnam. Al final de la guerra se convirtió en el héroe más popular y su traspaso a la política fue fácil. Es senador imbatible por Arizona. La historia completa, con videos y todo, está en su página y en su blog.

El padre de Obama era de Kenya y su madre de Hawai. Es una historia de infancia triste que reconfortaron sus abuelos americanos que le pagaron sus estudios uniéndolo al mejor modo de vida imaginable. No tiene pues una historia de Bronx ni de pandillas y es obviamente diferente del negro tradicional hollywoodense de exportación

La Clinton tiene la frescura de olvidarse de su marido el expresidente Bill Clinton, con quien compartió lecho en la Casa Blanca durante ocho años, superando estoicamente el episodio sórdido de la Lewinsky y su amor oral (o bucal).

Todos tienen videos, historias biografías, mucho para leer. Obama, por ejemplo reproduce completo el artículo de Mario Vargas Llosa “Obama, el sueño americano”, que le resulta muy favorable.

Y la única que hace un desenfadado “merchandising” es Hillary. Vende de todo, camisetas, gorras, pelotas, carteras, para recaudar los fondos que le harán falta si consigue ser nominada para enfrentarse al sólido McCain, que más califica para el Vaquero de Marlboro que el político hábil que requiere el poderoso país del Norte.