Diez años después, Vargas Llosa nuevamente…

Vargas

¿Caricatura? No vale picarse… y menos rectificar

Cuando los políticos pierden la paciencia… pierden

Patricia Juárez, la hoy todopoderosa tenientealcaldesa de Lima, hizo uno de los mayores ridículos de la historia del humor peruano al pedirle a Alonso Núñez que rectificara una caricatura aparecida en marzo del 2013 en El Comercio.
Como puede verse en el fragmento que adjuntamos, una dama muuuuuy parecida a la Juárez recibe un fajo de billetes. La rodea un numeroso grupo de caballeros muuuuuy parecidos a políticos en el dibujo que lleva por título “Qué tal mancha”. Eran tiempos de La Parada, la Revocatoria, etc.
Por supuesto, Núñez que, insistimos, es un caballero arequipeño, contestó que si ella creía que la dama aquella era ella… pues se disculpaba. Y listo. ¿Rectificar? Ni hablar.

La doña de los  billetes ¿era Patricia Juárez?

La doña de los billetes ¿era Patricia Juárez?

El ahora exFiscal José Peláez fue una víctima frecuente del famoso Carlín de La República debido a su exagerada protección a los excesos apristas (como los indultos a los narcos, por ejemplo). Pero un día de diciembre del 2013 Peláez se calentó porque Carlín incluyó en la caricatura imágenes de familiares.
No pidió rectificación pero anunció que dado que lo publicado “daña mi honra y buen nombre”, etc. y “haré valer los derechos que me amparan en resguardo de mi honra”.
No sabemos si lavó su honra en los tribunales pero sí sabemos que Carlín no se amilanó y lo siguió aporreando hasta que Peláez pasó al retiro.

Pobre Peláez

Pobre Peláez

Las caricaturas siempre han sacado roncha y por eso los dibujantes Alonso Núñez, Maro Molina y Javier Prado organizaron en mayo del 2010 una muestra de trabajos titulada precisamente “No vale picarse”.

-Pero hay quienes “rectifican”
El ecuatoriano Xavier Bonil protagonizó un caso de rectificación de caricatura que se convirtió en emblemático para los defensores de la libertad de expresión cuando satirizó en El Universo de Guayaquil, el 28 de diciembre del 2014, una incursión policial a la casa de un diputado de oposición.
El dibujo –que también adjuntamos- mostraba a los policías irrumpiendo con brutalidad y luego cargando, muertos de risa, computadoras y otros artefactos eléctricos que no tenían nada que ver con la política.

El gobierno pidió recitificación..

El gobierno pidió recitificación..

El gobierno reaccionó con violencia multando al periódico y exigiendo a Bonil que rectificara la caricatura.
El lío es largo de contar pero lo definitivo es que semanas después el dibujante “rectificó” la caricatura convirtiendo la entrada policial en una visita amable y consentida por el diputado, como podemos ver.
¿Aquello fue una “rectificación”? Fue al final una tomadura de pelo que el Gobierno debió aceptar y seguramente con la certeza de que había salido perdiendo.

¿Esto fue una "rectificación"?

¿Esto fue una “rectificación”?

¿Lecciones? Caer en manos de un buen caricaturista es lo peor que le puede pasar a uno y es por eso que el título del libro “¡Basta ya Carlín!” no pudo ser más acertado.

Radio y TV Martí: Parque Jurásico de la propaganda politica

Al fracaso de Radio Martí siguió otro: TV Martí

¿Quiénes escucharon Radio Martí en Cuba en el tiempo en que no fue interferida? Será muy difícil saberlo pero se coincidía en que lo más entretenido era el horóscopo y uno que otro programa de la zona de la melancolía como “La Tremenda Corte” y alguna radionovela. Para el resto, la música, era mejor sintonizar las emisoras privadas de Miami cuyas señales llegaban fuertes y claras.

Redacción unificada para ambos esfuerzos.

Redacción unificada para ambos esfuerzos.

Y si deseaban escuchar algo más agresivo podían buscar “La Voz de la Fundación” de la Fundación Cubano-Americana que dirigía el paladín de la disidencia de entonces, Jorge Mas Canosa (ya fallecido, su liderato no ha sido reemplazado).
Es imposible imaginar que los especialistas norteamericanos no supieran de la inutilidad política de la emisora que, se evidenció pronto, era un gesto generoso de apoyo y sostén al sector ultraderechista republicano de La Florida, que aseguraba así los votos disidentes para su supervivencia. Entonces ya podían hacer de Radio Martí lo que quisieran siempre y cuando se contentara a la extrema disidencia miamense que, por lo demás, rentabilizaba bien su anticastrismo.
Finalmente, el martes 8 de mayo de 1990 el gobierno de Cuba anunció oficialmente que Radio Martí sería interferida. Era de una de las primeras reacciones al lanzamiento de Tv Martí, el 27 de marzo de 1990 y cuya señal fue interferida a los ocho minutos de iniciada la transmisión, situación que persiste hasta hoy.
Para cerrar el paso a las transmisiones de Radio Martí los técnicos cubanos movieron su emisora turística Radio Taíno hacia los 1180 kc. , haciendo desaparecer a la emisora norteamericana del dial común. Los interesados podrían, sin embargo, seguirla en la señal de onda corta en la banda de 31 metros. Pero el oyente cubano común y corriente no estuvo nunca interesado en la búsqueda de la radio que “les decía la verdad”.
Fidel Castro habló pocos días después sobre el tema de ambas señales: “Desde el punto de vista moral y político no hay ninguna diferencia. Toda la concepción de Radio Martí, con amargura pronuncia ese nombre, era una concepción agresiva, de propósito subversivo contra nuestro país” (Granma. 22.04.90).
Y añadió: “No hemos dado por resuelto el problema de Radio Martí. Ese es un problema que está pendiente y que puede implicarse en esta situación nueva que se ha creado con la TV Martí”.

Sin palabras

Sin palabras

-Del Parque Jurásico de propaganda política

Radio Martí y TV Martí pertenecen al rincón de trastos de la Guerra Fría. Apenas caído el Muro, en 1989, los Estadios Unidos desmantelaron sus poderosas transmisiones hacia el Este y en respuesta la legendaria Radio Moscú cesó su propaganda antimperialista.
Hoy, que las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos se reinician ¿qué sentido tendrá “decirle la verdad al pueblo cubano?”.
–FIN–

Y ahora… ¿quién dirá la verdad al pueblo de Cuba?

-Brevísima historia de Radio Martí y TV Martí (I)

“La estrategia de Radio Martí es tan sutil como artera. Esto es, aburrir al pueblo cubano hasta que se subleve. Inundar la isla con una andanada soporífera de noticias, música bailable antigua y editoriales, hasta que los ciudadanos se rebelen contra Castro por permitir esa plaga en sus ondas radiales”.
Contra lo que pudiera pensarse, semejante crítica a la nueva emisora norteamericana no provenía de la contrainteligencia cubana, sino de los propios periodistas del diario Miami Herald, que habían ya lanzado dardos feroces a la pésima programación. Carl Hiasen avanzó más: “Esos programas radiales pudieran poner a Castro en estado comatoso. Esto pudiera calificarse de radical o solamente cruel pero, no olviden, así es la guerra fría. Queremos sacarle el jugo a nuestros 10 millones de dólares”.

Las grandes antenas iniciales  en Cayo Maratón

Las grandes antenas iniciales en Cayo Maratón

Hacía pocas semanas de la aparición en el éter de la flamante radio que inició sus transmisiones a las 5.30 am. del 20 de mayo de 1985 en los 1180 kc.
El exiliado Moisés López fue el primero que quizá algunos cubanos escucharon: “Escuchan la primera transmisión de Radio Martí, programa de información de La Voz de los Estado Unidos de América”…
Contra lo temido por los norteamericanos, las autoridades cubanas no interfirieron la señal (no lo harían hasta pocos años más tarde). La mayor preocupación provino de los angustiados dueños de varias emisoras caribeñas que transmitían en 1180, como Radio Mil dominicana, Cadena Z y Variedades de Honduras, Sonora de Guatemala, Victoria de Costa Rica, Ondas Chiricanas de Panamá y otras que fueron groseramente interferidas por la potente señal que partía de Cayo Maratón en La Florida. No fue sorpresa pues en el debate se conocían ya las intenciones norteamericanas pero nadie hizo caso de sus quejas.
Radio Martí lanzó entonces su párrafo de presentación formal: “Radio Martí, por el derecho de todo hombre a ser libre, a recibir información y diseminarla, a buscar su verdad y enarbolarla, en medio de otros hombres que la respetan…”.
¿Era “pirata” Radio Martí? No, porque no era clandestina pues identificaba su lugar de origen, al contrario de las poderosas emisoras que la CIA manejaba en Europa dirigiendo mensajes a los países socialistas (Radio Europa Libre, etc.). Radio Martí se convirtió así en un caso único porque se trataba de un país (los EE.UU.) inaugurando una emisora destinada a subvertir el orden de un país vecino.
(Exactamente como si Chile inaugurara en Arica una “Radio Grau” con el objetivo de “decir la verdad al pueblo peruano”).

Salado, periodista cubano.

Salado, periodista cubano.

Los numerosos grupos anticastristas de Miami celebraron con alborozo la decisión del gobierno de Ronald Reagan. No imaginaban la violenta respuesta de los indignados cubanos que golpearon duramente al exilio al suspender el Acuerdo Migratorio suscritos unos meses antes y que aliviaba tensiones. Así, la suspensión de visitas regulares a Cuba fue el primer resultado de la irresponsable, pésima y soporífera Radio Martí.

Mañana: Cómo decir la verdad al pueblo de Cuba

Un retrato de Carlos Bernasconi

Un retrato de Carlos Bernasconi

Carlos Dos

(Entrevista publicada en QUEHACER, último número, Diciembre del 2014)

Carlos Bernasconi es reconocido como uno de los artistas más importantes del Perú, con una vasta ejecutoria de creador y docente de las artes plásticas. Su biografía exhibe una extensa lista de exposiciones de diferentes expresiones artísticas como el grabado, el dibujo, la orfebrería, la escultura. Y también la escenografía teatral y la narrativa. Hace poco presentó una retrospectiva que cautivó al público y la crítica por la variedad y fuerza de su obra y que no dejó de sorprender por la amplitud de técnicas y propuestas. Accedió a contarnos de su vida, su obra, afectos, viajes y amistades y puntos de vista sobre el arte.

-Un artista difícil de clasificar

Carlos Bernasconi, afable, siempre dispuesto a conversar, sonríe ante la pregunta que seguramente le formularon muchas veces. Se afianza en la silla, cruza los largos brazos y afirma con suave decisión:
-Artista plástico. Pero mi profesión es pasarla bien…y eso significa trabajar en cualquiera de mis especialidades.
-Lo que pasa maestro es que cuando revisamos tu larga historia artística encontramos que unos te describen como ceramista, otros como escultor, por ahí de medallista, profesor, pintor, escenógrafo, narrador… a lo mejor una descripción sería la de creador múltiple…
-Es verdad, no es fácil definir qué es un artista, una vocación tan rara y difícil que se elige en algún momento de la vida, como yo, que desde los 15 años quería ser eso, artista. ¿Y lo de plástico? Esto es tomar una materia y transformarla en obra de arte, ¿El arte perfecto? La música. Admiro a los compositores y a los directores que son capaces de poner de acuerdo a decenas de músicos de distintos instrumentos y lograr la maravilla de una sinfonía
-Pero alguna preferencia tendrías cuando te decidiste.
-El dibujo, claro, que es la base de todo; para todo lo que yo hago de esa lista que me citaste, hace falta dibujar… primero dibujas y luego pasas al barro, al lienzo.
………..

En el gran taller de Bernasconi el sol irrumpe con violencia iluminando ese conjunto en apariencia desordenado, con mesas, bancos donde reposan esculturas de diverso tamaño, unas terminadas, otras incompletas o rotas. Caballos, figuras de metal, de fibra de vidrio, de cerámica, pequeñas, grandes. Herramientas de todo tipo incluyendo un enorme y poderoso yunque (“¿Cómo hicieron para subirlo hasta acá”?), un horno para quemar cerámica, pinturas. Hoy el artista está frente a un caballete donde reposa un bodegón clásico: “Solamente un ejercicio”.
Carlos ha sobrepasado largamente los ochenta pero el tiempo parece haberse detenido para él. Fotos antiguas lo muestran casi igual que ahora, salvo por la blancura del pelo.
-Siempre fui flaco y un poco más alto que los demás, por eso fui entusiasta basquetbolista pero mi padre era más alto, medía dos metros… Sigue leyendo

Thorndike y Tamariz, la mejor versión de “La Tercera” (III)

-“La Tercera” de Domingo Tamariz

“-¿Aceptaría usted la dirección de un periódico?
El periodista estaba preparado. Solo quiere saber si el Gobierno se va a quedar con ellos.
-No, no. Vamos a expropiar todos los diarios de circulación nacional, es decir aquellos que venden más de veinte mil ejemplares en el país. Y los vamos a entregar a los sectores organizados de la población. “El Comercio” será para los campesinos, porque el Presidente Velasco cree que ellos lo defenderán mejor que nadie. “La Prensa” para los comuneros industriales. “Expreso también será expropiado…
-Pero ya pertenece a sus trabajadores.
-…al servicio de la educación. “Correo” para los profesionales. “Ojo” para los intelectuales y artistas. “Ultima Hora para las comunidades de servicios. Y “La Crónica” será vocero del Gobierno Revolucionario. Tengo en el encargo del Consejo de Ministros de ofrecerle la dirección de “La Crónica”.Crónica Uno
El texto es del libro “No, mi General” de Guillermo Thorndike, editado por “Mosca Azul” en 1976 , donde el celebrado periodista relató de manera novelada su paso por el diario “La Crónica” en su etapa más conocida pues en un año escaso cambió diseño, contenido, renovó el estilo, mejoró las ilustraciones hasta que finalmente fue despedido por los militares poco antes del reemplazo del general Velasco por el general Morales Bermúdez, en 1975
Los diarios ya no estaban en el gran edificio de la av. Tacna fundado en 1953. Al arruinarse en los setenta los Prado lo vendieron al Hotel Crillón y se llevaron rotativa y redacción a un galpón de La Victoria en el jirón Andahuaylas que había pertenecido a Tejidos Santa Catalina, otra de sus grandes empresas. Improvisaron talleres, redacción y allí fue donde entraron los re-expropiadores porque los periódicos ya eran del Gobierno.

Domingo Tamariz, gran periodista.

Domingo Tamariz, gran periodista.

El mejor testimonio de aquella etapa y sobre todo de la historia de “La Tercera” es del gran Domingo Tamariz (“Memorias de una pasión. La prensa peruana entre la democracia y el autoritarismo. Tomo II (1974-1980)”-. Juan Campodónico Editor. Lima. 2001. Pp. 245 y ss.).
Thorndike y Tamariz encontraron una redacción desanimada, sin el vigor que exigían para su proyecto. En “La Tercera” dominaban “Pocho” Rospigliosi y su equipo, que parecían inamovibles porque vendían más de 100 mil ejemplares.
Pero el “Gringo” los despidió (se marcharon a reforzar “Ovación”) y nombró como Jefe de Redacción a Tamariz, quien llevó “La Tercera” a tirajes inéditos, pasando con frecuencia los 200 mil ejemplares.
El 25 de julio del 75 el Gobierno cesó a Thorndike, que ya se había vuelto incómodo y porque además ya se “cocinaba” el golpe que sacaría a Velasco de la Casa de Pizarro. Por esos días ya un grupo de políticos y periodistas –yo incluido- habíamos sido detenidos y deportados a diferentes países, provocando intenso malestar en la comunidad. Muy pocos sabían que formaba parte de la operación anti-Velasco.
Apenas circuló la noticia del cese del director, 40 periodistas renunciaron pero Thorndike les pidió que se quedaran, que no abandonaran el diario y el gran proyecto periodístico que significaba. Tamariz entonces decidió quedarse en “La Tercera”.
Escuchemos a Tamariz: “Durante dos años y siete meses estuve en la jefatura de redacción de La Tercera (…) El 9 de febrero de 1977, con mucha pena, debí alejarme de ese querido vespertino. La dirección de la primera edición, a cargo de José Luis Brousset, había decidido mi pase a La Crónica, donde me desempeñaría como jefe de redacción. Un nuevo reto me esperaba”.
Los periodistas de “La Crónica” y “La Tercera” afrontaron muchas dificultades. Despidos sucesivos, maltratos laborales, paros. El colmo llegó en setiembre de 1978 con la despedida de 72 redactores y aunque no figuraba en la lista, Domingo Tamariz consideró que no podía quedarse. Y renunció: “Volví a la temida calle…”.

Mañana: El triste y fujimorista final de “La Tercera”.

El “Imperio Prado” y “La Tercera de La Crónica” (II)

El Estado compró el Banco Popular… y “La Tercera”

El llamado Imperio Prado, un poderoso conjunto de empresas presididas por el Banco Popular del Perú fundó en 1947 la “Empresa Editora La Crónica y Variedades S.A.” al asumir el viejo diario que agonizaba en manos del millonario norteño Rafael Larco Herrera asfixiado por las deudas contraídas con la “Papelera Peruana”, también del Imperio…
(Para amplia información sobre los Prado recomendamos ver “El Imperio Prado: 1890-1970” de Felipe Portocarrero Suárez. Universidad del Pacífico. Lima. 1995).
Cuando Mario Vargas Llosa ingresó a “La Crónica” en el verano de 1952 con solo 15 años, el diario estaba en la calle Pando, en el jirón Carabaya en una casona que ya no existe. Allí se editaban la versión de la Mañana y de la Tarde y eran conducidos por periodistas de la vieja guardia. Pero en aquel año los Prado ya habían decidido la renovación completa. Se construía el gran edificio de la avenida Tacna a la vez que Pedro Morales Blondet, nuevo jefe de redacción, desplazaba a los viejos para tratar de modernizar ambos diarios.

Mario Vargas Llosa a los 15 y Carlos Ney Barrionuevo en la vieja redacción de 1952.

Mario Vargas Llosa a los 15 y Carlos Ney Barrionuevo en la vieja redacción de 1952.

“La Crónica de la Tarde”, dijimos, fue reemplazada por “La Segunda de la Tarde” y “La Tercera de la Tarde”. Y poco después quedó solamente esta última, revitalizada por el énfasis deportivo que le impuso Alfonso “Pocho” Rospigliosi.

Pocho Rospigliosi, a los 20 años.

Pocho Rospigliosi, a los 20 años.

Ambos diarios participaron activamente en la promoción de la candidatura de Manuel Prado Ugarteche, quien fue elegido en 1956 para beneplácito del “Imperio” que sin embargo, según el especialista citado arriba, iniciaba su camino hacia el colapso. Pero “La Tercera” era un éxito por lo menos periodístico pero es probable que la empresa recibiera también subsidios tal como lo hacía para salvar otras del Imperio. Esta medida sería una de las razones por las que finalmente el Banco Popular fue encaminado hacia el colapso.
“La Revolución de la Fuerza Armada” de octubre de 1968 sorprendió a “La Crónica” en estado letárgico, sin brillo, sosteniéndose con los ingresos de “La Tercera”, y en crisis económica como el resto del holding.
La historia es larga de contar : ante la crisis y la inminencia de la fusión con el Banco Continental el Estado decidió la compra del 85 por ciento de las acciones del Banco Popular y entró así en posesión y control de una serie de empresas, entre ellas los diarios y la emisora que pasaron a ser medios estatales. Se unirían entonces al combate político que ya libraban los diarios “Expreso” y “Extra” expropiados en marzo de 1970 y entregados e n administración a sus sindicatos.

Mañana: El entusiasmo de Thorndike y la experiencia de Tamariz