Disculpe, padre Cardenal

Periodista con Navaja (Dos)

El llamado “nuevo periodismo” admite que las crónicas sean además de veraces, más coloridas, con detalles menudos y libre uso de la imaginación. Es la crónica moderna, a la que la literatura presta sus herramientas pero con varias condiciones, como por ejemplo, que lo que cuentan sea verdad, que sean honestos al contar y por sobre todo, que respeten y que se alejen de lo que no conocen para no hacer el ridículo.
Esto último le ha pasado al coleguita Francisco Estrada en una crónica que ha publicado en el diario “Peru21” hace unos días y en la que se permite tomarle el pelo al gran poeta nicaraguense Ernesto Cardenal. Leamos un fragmento, aun que nos dé vergüenza ajena:

“Al igual que en la mañana, el autor de ‘Oraciòn a Marilyn Monroe’ vistió durante la ceremonia con jeans y sandalias marca Wolfe Islands. No tenía medias. Eso sí, encima vistió con impecable túnica negra. Su abundante cabellera plateada sobresalía por debajo de la toga” (sic).

Nicaragua ha dado grandes poetas, Rubén Darío el más grande y Ernesto Cardenal está entre ellos. Sus textos han enriquecido a la poesía latinoamericana y algunos de ellos, como la “Oración” citada, son ya inmortales.¿Cuál es el problema de “Perù21” con Ernesto Cardenal? Solo podemos imaginar los extremos: ignorancia supina ligada a falta de Internet para consultar sobre el personaje o memoria reaccionaria que recuerda el pasado sandinista del literato. Porque efectivamente, Cardenal adhirió con pasión al movimiento que derrocó a Somoza y participó en aquel proceso revolucionario de los ochenta que desgraciadamente terminó mal. Pero esto no fue culpa de Cardenal, que ha tomado distancia hace años de los sandinistas y de la famosa repartija de la “piñata” somocista.

Los oradores en el homenaje realizado en el Museo de la Nación recordaron célebres poemas, como el “Canto Cósmico” que el periodista comenta: “… conjuga en sus páginas, de una manera lírica, las ciencias, la teología, la astrofísica, la religión y el lenguaje. Sin embargo, nadie sospechaba que horas más tarde, Cardenal refutaría estos halagos. Y de qué manera”.

Estrada lo dice porque Cardenal replicó que no se sentía merecedor de tales elogios, en actitud de discreción que todos reconocen en el poeta.“Perú21” no se detuvo ahí: “Al finalizar la presentación del libro, el público y la prensa se abalanzaron sobre el escritor, quien se sintió abrumado. Felizmente para el poeta, llegaron los bocaditos, desviándose el foco de atención (algunas señoras rollizas saltaban para alcanzar las bandejas que los mozos transportaban lo más alto que podían).

¿Enviará “Perù21” al coleguita Estrada al próximo cóctel de, digamos, Mario Vargas Llosa para que describa el asalto a los bocaditos? ¿Dará cuenta Estradita del asedio de las rollizas a Alfredo Bryce?Lo único que podemos hacer es pedirles sinceras disculpas a Ernesto Cardenal y asegurarle que aquí hacemos periodismo decente, respetuoso, bueno pero que hay excepciones, lo que lamentamos.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s