Inelegancias

-“¿Y algún congresista se refirió al tema del hijo fuera del matrimonio del Presidente García?”.
El reportero de Canal N, desconcertado ante la pregunta de Josefina Townsend, “anchorwoman” de las noticias de las ocho del viernes pasado, solo balbuceó:
-“No Josefina, no, no…”.

Ya antes Jimena de la Quintana, en el mismo Canal había introducido el tema. Y la pregunta sigue siendo: ¿Qué pasó entre El Comercio y García? Porque en el diario “Trome” en edición dominical se lanzó en primera página, un tosco “Alan no habla de ‘hijito”, agregando “Dice que lo hará en su momento” (Trome. 22.10.06 pp. 1 y 9).

Los rumores de las presuntas relaciones extramatrimoniales de García son antiguos. En salones diplomáticos, despachos ministeriales, redacciones, han circulado cien historias pero solo una era constante, esto es, la presencia inocultable de la guapa economista “Cuqui”, Cheesman en Lima, Bogotá y el lindo nido de París…

Los periodistas de antes guardaban silencio ante estas noticias de dormitorio. Y no solo en el chismoso Perú sino, por ejemplo, en los Estados Unidos, donde hacia 1961 todos en Washington sabían que John Kennedy, “Míster President”, disfrutaba de las redondeces más apetecidas de América, las de Marylin Monroe. Y afirman que por eso, cuando la diva murió en 1962, Joe Di Maggio no permitió que ningún Kennedy participara en el sepelio.

¿Quién fue esta vez el acusón del caso García? César Hildebrandt, el periodista más influyente del país.
En el diario “La Primera” de aquel viernes 20, denunció que los riesgos de la rubéola que habían conducido a la costosa campaña de vacunación habían sido exagerados para favorecer a un médico de García, pediatra del niño de “un añito y diez meses de edad” Federico Danton García Cheesman, hijo de Elizabeth Roxana Cheesman Rajkovic y (esto lectura nuestra) de Alan García.

El APRA reaccionó rápido ante la acusación de favorecimiento en la compra de las vacunas porque hay que reconocer que tiene excelentes reflejos mediáticos pero guardó silencio ante la revelación pública de la existencia del niño Federico Dantón.

La prensa fue más discreta en cambio en el tratamiento de la “otra” hija del fallecido Valentín Paniagua, a la que no permitieron estar en primera fila en la Misa y sentaron atrás, con discreción. Y ha sido así también en otros casos, salvo en los ocurridos antes y durante el gobierno de Toledo , como hizo la pareja Fujimori-Montesinos con el mentado y politizado caso de la niña Zaraí.

El diario “La Primera ” de Juan Carlos Tafur estaba a punto de cerrar cuando lo compró el millonario importador (entre cosas, de fuegos articiales) Ricardo Wong. Y entonces decidieron contratar a Hildebrandt. Subieron el precio a 70 centavos pero luego volvieron al medio Sol porque el agudo César era suficiente para elevar las ventas.

Y ahora ¿qué sigue en este Culebrón? ¿Revelará García sus otros amores y mostrará a su hijito ante cámaras? ¿Se suspenderá el programa Sembrando? ¿Vacunarán de alguna manera a César Hildebrandt? Vea, lea, el próximo capítulo, en este mismo Canal…

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