Archivo mensual: diciembre 2006

-Tamariz, la memoria entrañable (Final)

Los periodistas, como sabemos, se mueven en por lo menos tres escenarios distintos y paralelos a la vez, esto es, la política, la cultura popular y las redacciones. Allí es donde están los personajes, suceden los eventos dignos de ser noticia y, por supuesto, los dramas que el reportero puede observar desde el lugar privilegiado que la sociedad les concede.
Pronto, el hombre de prensa aprenderá que debe compartir, convivir con sus colegas porque los cazadores solitarios son muy raros en este oficio; y también que para poder trasladar a su lector, oyente o televidente debe conocer la política y su historia, y que si no sabe quién es la cantante más popular del momento, nunca sintonizará con los lectores.
Tamariz nos regala una lección de esto en sus Tomos de memorias porque efectivamente combina aquellas tres sapiencias que permiten que los periodistas sean personajes particulares. Por ejemplo, en el Tomo III que circula recién, nos acerca a eventos políticos que observa y juzga desde el sitio del periodismo, como el retorno de la democracia en 1980 y el nacimiento de nuevos diarios que obligarían a los antiguos a renovarse, o perecer, como el caso de
“La Prensa”.
Sigue leyendo

-Tamariz, la memoria entrañable (Uno)

Domingo Tamariz acaba de publicar el tercer tomo de sus “Memorias de una pasión”, y sigue siendo la mejor historia personal del periodismo limeño que se haya escrito.
El primero, de 1997, se tituló “La prensa peruana y sus protagonistas” y el autor tuvo el buen criterio de colocarle “Tomo I”, indicando que abarcaría solo de 1948 a 1963. El segundo tomo, que circuló en el 2001, llevó como subtítulo “La prensa peruana entre la democracia y el autoritarismo”. Y ahora, el tercero nos dice que se habla de “La prensa durante el terrorismo, la hiperinflación y el autogolpe”.
Los tres tomos, dedicados a medio siglo la historia del periodismo limeño encierran una cantidad monumental de historias personales, anécdotas, dramas de cierres o clausuras, despidos arbitrarios, renuncias por convicciones, fundaciones de periódicos, fracasos dolorosos, desempleos forzados, desapariciones dolorosas.
No todo es dramático en el periodismo, sin embargo, porque el balance de Tamariz es favorable al ejercicio de un oficio tan difícil. Y si cabe preguntarse el porqué de su elección, “Taquito” nos da la respuesta en el título de su obra: la vocación llevada a extremos de pasión.
Sigue leyendo

Orbegozo, cazador de noticias (FINAL)

Historias, personajes, paisajes, dramas, anécdotas, fluyen con suavidad de las páginas de las Memorias de Manuel Jesús Orbegozo, y tanto, que el lector pareciera estar sencillamente charlando con el veterano periodista que, por supuesto, se reserva el derecho de contar lo que quiere.
Porque esta no es una autobiografía. Se trata de Memorias, trozos de vida que elige el memorioso para contar, de tal suerte que no tenemos que exigirle qué pasó en tal o cual momento. Lo interesante es que se trata de recuerdos periodísticos que incluyen cómo logró tal o cual noticia, porqué la eligió y, sobre todo, la marca que dejó en su vida.
Orbegozo organizó sus textos –creo que escritos originalmente en desorden- en dos partes, sendos tomos, que llamó “Ciudades y Países”, donde hace retratos de personajes y lugares; y “De Biafra al Golfo Pérsico” en el que se compromete más en la política sin disimular su visión crítica desde una posición de izquierda.
Sigue leyendo

Orbegozo, cazador de noticias (Uno)

“Cazador de noticias” es la mejor descripción que se me ocurre de Manuel Jesús Orbegozo, porque cuando partía para iniciar uno de sus largos viajes ya sabíamos que retornaría con la maleta repleta de los trofeos que atesoran los verdaderos periodistas, esto es, entrevistas, crónicas, relatos. Y además no pocas heridas, de las verdaderas y las del alma.
Cuando se ha trajinado en este oficio por más de cincuenta años, imagínense todo lo que hay para contar. Sin embargo no todos los periodistas se sientan a recordar y redactar experiencias de cacería noticiosa que en el caso de Orbegozo pueden resultar un conjunto de relatos apasionantes.
Felizmente el veterano trujillano se sentó a escribir para contar parte de su vida de periodista y no toda porque harían falta muchos tomos. Recuerdo muy bien que un discípulo sanmarquino le preguntó una vez cuántas páginas había escrito.
Y Orbegozo lo pensó bien y contestó:
-“Bueno, una camionada por lo menos…”
Sigue leyendo

Crónica de la Crónica de Gorriti (Dos)

Sigue leyendo

Crónica de la Crónica de Gorriti (Uno)

-La crónica de Gorriti (I)

“… El cegato director de Caretas volteó y entrevió a un hombre de edad avanzada que le sonreía.
-¿Cómo? ¿No te acuerdas de mí? ¡Soy Carlos Langberg!
Entre la nave de quesos y embutidos, los viejos conocidos se estrecharon la
mano, se palmearon el hombro con cierto embarazo. Después, cada uno se alejó hacia una caja diferente, empujando el carrito de compras y los más setenta años de vida de cada cual. Al final siempre es así”.
¿No les hubiera gustado ver esta escena?
El ya viejo otrora poderoso narcotraficante que fue derrotado por el periodismo tenía al final un extraño gesto de gangster de película con el Director de la revista que prácticamente lo condujo a la cárcel y quien, es muy probable, casi lo había olvidado. Así termina la gran crónica de Gustavo Gorriti que acaba deser publicada con el título de “La calavera en negro. El traficante que quisogobernar un país”.
Sigue leyendo

Mis libros del 2006

No podría decir cuáles fueron los mejores libros publicados en el Perú en este2006 que se nos va… pero puedo afirmar en cambio que los siguientes son losprincipales de los escritos por periodistas. Hay algunos más pero esta lista,como todas las selecciones, es absolutamente arbitraria.
Unos son memorias personales con la carga de subjetividad que esto supone, otros son investigaciones narradas con destreza profesional. Hay tambiénb investigaciones en las que el periodista se involucra hasta el punto de formar parte de la historia. Están además las recopilaciones de crónicas o artículos,una novela y finalmente varios inclasificables, esto es, que no encajan en registro o género conocido.
Los textos que listaré han sido escasamente mencionados en los medios. Debe ser porque los periodistas carecen de aparatos de difusión editorial que les asegure reseñas y críticas, o porque los críticos literarios están muy ocupados reventando cuetes a los de siempre.
Tenemos que congratularnos, eso sí, de que por fin los periodistas se animan a entregar sus textos a las editoriales o escriben especialmente para libro, algo normal hace años en Buenos Aires, México, Bogotá y no digamos Río o Sao Paulo.
Sigue leyendo