La Media con Hueco

El tema de los huecos en las medias que lució el Presidente del Banco Mundial ha causado impacto mundial. Y han surgido numerosas hipótesis que nos permiten ir a un ejercicio común para los periodistas noveles. Les propongo que hagan su versión, esto es, imaginar cómo redactarían el párrafo introductorio de la crónica estilo Nuevo Periodismo que explica aquellos huecos en las medias.

Versión Uno:

Paul Wolfowitz roncaba ruidosamente cuando Yusuf Abd Krim levantó con cuidado la ventana e ingresó al cuarto del hotel del presidente del Banco Mundial. Con la filosa tijera en la mano, el terrorista vigiló los sobresaltos del banquero y de la espléndida rubia que se extendía, desparratada, en el lecho. Un fuerte olor a licor revelaba que la fiesta había sido agitada.
Yusuf reptó debajo de la cama, tomó los zapatos del banquero, retiró los calcetines y, “plic, plic” les tijereteó los extremos. Luego rebuscó en la maleta e hizo lo mismo con todos los calcetines. “Alá es grande” musitó al abandonar la habitación.

Versión Dos

“Jean, prepárame la valija, pronto, me voy a Estambul” casi gritó Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial, a su esposa, agregando “¡no, ya te he dicho que no, no puedo llevarte, basta y apúrate”.
Sollozando, la mujer introdujo rellenó la maleta con camisetas, calzoncillos, pensando “irá con Marion, la nueva asesora” , hasta que llegó a las medias. Allí surgió la idea de la venganza. Un par de simples tijeretazos hicieron el resto.

Versión Tres

“Más… más…” gemía el Presidente del Banco Mundial con los pies extendidos sobre el asiento del auto que los conducía al centro de Estambul. No desperdiciaba el lujurioso banquero un instante y le pidió a su amante ocasional satisfacer su perversión favorita: que le chupen los dedos gordos de los pies.
Siempre se preparaba para esto y sus calcetines los agujereaba sistemáticamente.
Pero ahora ¿cómo no le hicieron recordar que la próxima parada era en una Mezquita?

Versión Cuatro

“Señor Presidente, si luce los calcetines agujereados al quitarse los zapatos en la mezquita, todos verán, de manera dramática, que quien controla la economía mundial es un hombre honesto, sencillo y pobre que no se cambia los calcetines. Es una oportunidad única, no se repetirá jamás” dijeron los asesores a Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial.
-“¿Seguro?” -interrogó el banquero a sus ejecutivos.
-“¡¡Seguro!!” – replicaron todos a coro.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s