San Valentín criollo

La más deseada y la más triste

“…Oh, qué será, qué será … / Que vive en las ideas
De los amantes / Que cantan los poetas / Mas delirantes …”
Chico Buarque
…………

Giuliana Rengifo fue por años la mujer más deseada del Perú. Integraba el popularísimo grupo “Agua Bella” que por allá por el año 2000 era imbatible. Giuliana reunía virtudes artísticas y de las otras, las favoritas de los connnacionales.
Fue por años también, ilustración obligatoria de las primeras páginas de la prensa popular y chicha. Y es que su popularidad entre nuestros varones era proverbial. Lástima que decidió casarse, optó por la maternidad y abandonó el grupo. Ahora sus fotos solo permanecen en alguna página web para solaz de sus melancólicos enamorados .
¿Y ahora? Cuando se pregunta sobre mujer más apetecida del Perú la respuesta es automática: ¡Lady Bardales!
Un colega norteño me dijo hace poco: “Si el Señor de Sipán tuviera una amante… sería Lady Bardales… morena, gordita, potoncita, apretadita…”. Tuve que detenerlo porque sus elogios rebasaban la buena educación pero otros asistentes a la conversación concordaron en que Lady B posee poderosos atractivos.
A nadie le importó que sea una escandalosa. Porque ¿cómo hizo la guapa norteña Lady del Rosario Bardales Carrillo para saltar de sencilla oficial de la Policía Nacional a lugares preferenciales de los noticieros y periódicos en general? Y sobre todo, para volverse casi millonaria.
Qué tal historia, larga y difícil de resumir. En algún momento fue elegida como parte de la escolta de la Primera Dama Eliane Karp y entró en el círculo privilegiado del poder y comenzó a tener privilegios, a hacer inversiones, viajar con frecuencia.
¿Fue amante del presidente Toledo? Parece que no, que su objeto de afecto era el General Murazzo, ministro del Interior. O quizá el influyente Dan On, el jefe de la seguridad presidencial. El hecho es que en un par de años Lady Bardales saltó a la popularidad vía televisión, autodescubriéndose como objeto de deseo y abandonándose narcisamente al cortejo periodístico . Posó para “Caretas”, acudió al cirujano plástico para ajustes en el busto mientras se defendía, y todavía lo hace, de los acechanzas de sus enemigos.
Pero Lady B es hoy una mujer triste porque entre tantas ideas y venidas conoció al buenmozo israelí David Karadi y se enamoró como una quinceañera.
¿Quién era el amor de Lady B? Un oscuro comerciante con negocios más oscuros todavía, como la fraudulenta concesión de la carretera a Cabana. Eloy Jaúregui describe así la relación: “David la envolvió y la desenvolvió en los círculos del poder. Lady se dejó arrastrar por la borrasca del amor…”.
Algo extraño pasó. Parece que en octubre del 2005 Karadi inspeccionaba una obra en el río Santa, cayó al agua y desapareció para siempre.
“Voy siempre al sitio donde cayó, paseo por la orilla, lo busco… y no tengo dónde llorarlo… era el amor de mi vida” sollozó Lady B en una entrevista que le hicieron en televisión.
Bajita, morena, de carita redonda, labios delgados, boca pequeña que deja entrever dientecitos filudos, de cintura estrecha y ombligo exhibicionista, muslos redondos y fuertes… así es -más o menos- Lady Bardales, el nuevo paradigma de belleza para los peruanos. Pero es por sobre todo coqueta irresistible, bailarina incansable, buena bebedora de chicha y cerveza, amante
del ají y del “qué te pasa carajo” cuando hace falta, es decir, toda una peruana.
Si quieren verla “en vivo” vayan a Youtube.com, tecleen “Lady Bardales” y allí aparecerá en todo su esplendor criollo la apetecible norteña.
Y en verdad ¿supera a Giuliana Rengifo?

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s