Archivo mensual: noviembre 2007

Robinson varado en Trujillo

Se llama Hermi Arthur Derek, tiene 56 años, es hijo de pescadores australianos y está viviendo en una frágil choza en una playa norteña alimentado por la caridad pública. Y es un auténtico naufrago, sin nada que envidiarle al legendario Robinson Crusoe.

Ha tenido la mala suerte de llegar al Perú donde ha encallado con la burocracia.

¿Cuál es la historia?

Hermi es un navegante solitario, miembro de aquella rara estirpe de marinos valientes que se lanzan al mar en pequeñas embarcaciones para dar al vuelta al mundo. Quizá nuestro crédito latinoamericano fue el gran Vito Dumas.

Hace cinco años que salió Derek de Australia en su sólido yate “Cumulus” –9 metros de eslora- equipado con todo lo necesario y decidido a dar la vuelta al mundo. Logró, afirma, visitar decenas de países sin problemas hasta que llegó al Pacífico, donde comenzaron sus problemas.

En noviembre del año pasado perdió el control de su pequeña nave cuando pretendía llegar a Costa Rica desde México y fue a encallar finalmente en la playa Punta Verde, en Manati, Ecuador. Lo recibieron pescadores que le indicaron  donde podía pedir ayuda mecánica.

Sacó su bicicleta y fue al poblado más cercano y al volver sufrió su primer contratiempo: le habían robado todo, especialmente su GPS, aquel artilugio indispensable para navegar.

Le costó meses reparar un poco su yate y largarse de ahí cuanto antes. Pero, ay, pasó a las costas peruanas.

Sigue leyendo

Anuncios

-Alfredo Vignolo, la obsesión de la ética

Homenaje a un amigo periodista 

Alfredo Vignolo tuvo una larga vida de profesional como abogado, relacionista público, profesor universitario pero era por sobre todo periodista. Y a esta vocación unía una obsesión que proclamaba con tenacidad: la ética periodística.

Alfredo se entristecía al observar el descenso de calidad del periodismo pero sobre todo se condolía hasta el sollozo cuando comentaba la prensa amarilla que llamamos “chicha”. Y cuando la Asociación de Egresados de la Universidad Católica le rindió merecido homenaje insistió, una vez más, en pedir a los colegas que hicieran buen periodismo, de respeto a los demás y a sí  mismos.

Fue de los primeros en inscribirse en el Instituto de Periodismo que fundó la pionera Matilde Pérez Palacio, en 1945, en la Pontificia. Eran un puñado de jóvenes que inauguraban los estudios de periodismo en el Perú, conformando la primera promoción de periodistas titulados.

Y Alfredo fue también el primero en presentar y sustentar su tesis en diciembre de 1948, recibiendo el primer Título de Periodista de la historia del Perú. Era un trabajo sobre la Crónica Policial con visión crítica de los excesos de los cronistas.

Sus dificultades físicas no detuvieron su ánimo académico.  Postuló e ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Derecho, siguiendo paralelamente cursos de Relaciones Públicas y , sobre todo, enseñando que el mejor periodismo es el que se practica con la verdad en la mano.

Su saludable obsesión por el tema lo llevó a componer un Código de Etica Periodística que ofreció a las instituciones del gremio, como el Colegio de Periodistas, pero sería la Federación de Periodistas del Perú la que lo adoptaría.

Sigue leyendo