¡A renovar la Federación de Periodistas!

Dicen que los periodistas peruanos tenemos el récord de asociarnos y dividirnos. Cada vez que surge alguna especialidad, de lo que sea, inmediatamente le seguirán los periodistas especializados en el tema. La lista es espectacular (¿ya se organizaron los “gastronómicos”?).
Pero tenemos dos instituciones históricas que apreciamos. La hoy eficiente Asociación Nacional de Periodistas, de 1928, conducida con mano firme y certera por Roberto Mejía y Zuliana Laynes, que dentro de poco celebrará su Congreso Nacional en Tacna.
Y la Federación de Periodistas del Perú, de 1950, que mañana domingo deberá renovar su directiva vía el voto de sus asociados.
El Colegio de Periodistas también nos reúne. O mejor, debería reunirnos. Pero eso es un desastre que avergüenza relatar. Mejor lo dejamos para otra vez porque no hay solución a la vista.
En cambio en la Federación parece haber llegado el momento de la renovación porque paradójicamente antiguos y experimentados cuadros como Bernardino Rodríguez, Pablo Truel, Luis Eduardo Podestá, tratarán de rescatar la vieja institución que tantos avatares ha pasado.
En su más de medio siglo desde que el gran Genaro Carnero Checa la fundara, la FPP ha tenido varios, digamos, terremotos que estuvieron a punto de hacerla desaparecer. Pero al final emergió como la institución paralela que debe acoger a quienes no desean estar en la ANP.
Recordemos por ejemplo que la política la dividió en los años del gobierno militar con facciones lideradas por Carlos Paz (“FP-Abancay”) y Genaro Carnero Checa (“FPP Sindical”). Los militantes de esta última fueron sañudamente perseguidos por el gobierno de Morales Bermúdez y su actividad se extinguió al retorno de los civiles al poder.
Años después, 84 ú 85, apareció un personaje que quizá algunos memoriosos recuerden: Delgado Oré. Con astucia logró controlar la FPP, se instaló en el edificio y costó mucho trabajo recuperarla pues este hombre recurría a todo lo imaginable, como por ejemplo utilizar a la banda de matones del conocido “Búfalo” Pacheco. Finalmente fue echado poco menos que a patadas y Laureano Carnero Checa se hizo cargo logrando, como decimos, reverdecer la institución.
No sé cómo fue posible que la FPP llegara a la situación de postración y franca inutilidad que muestra hoy. Pero hay que rescatarla y darle vida porque los periodistas requieren organizarse porque hay mucho que defender y ayudar a defender, en especial en el interior.
Soy el asociado Nro. 0753, tengo mi carnet y estoy en el padrón aunque no “al día” porque nadie me ha cobrado. Pero allá voy.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s