Archivo mensual: marzo 2010

Ahora, en el Club de Periodistas

Anuncios

Del Plomo al Twitter…

-Word, Blogs, Twitter, Google, Photoshop…

Cuando nació la radiodifusión, allá por los remotos años 20 del siglo 19, los diarios pensaron que su fin había llegado. Y es que crecía el número de oyentes de manera extraordinaria porque el nuevo medio se convirtió muy rápido en masivo y comenzó a transmitir noticias, algo que había sido por siglos (no menos de 500 años!) privilegio, zona exclusiva de la prensa escrita.
Cuando la radio irrumpió en la vida, los dueños de periódicos trataron con denuedo de impedir que propagara novedades. Como esto no fue posible, negaron sus textos al nuevo medio y finalmente cuando las emisoras formaron sus propios equipos de prensa y lanzaron noticias por su cuenta se vieron obligados a reconocer su existencia y hacerle sitio a este formidable competidor.
Pero la radio misma se sintió amenazada cuando apareció la televisión, que tenía como enorme ventaja la imagen. Y entonces, tanto la prensa como la radio, debieron arrimarse un poco más para admitir a este intruso que por poco no descalabra a la segunda.
La prensa sin embargo siguió siendo dueña y señora del periodismo, la referencia; y los periodistas continuaron con su rutina de recoger, editar y difundir noticias como lo habían hecho toda la vida. Igual que, por ejemplo, los subrostanis que vendían noticias en el Foro de Roma, debajo del Rostrum desde los tiempos de César…
El imperio de Gutenberg ha durado, como dijimos arriba, 500 años. Consiste -porque no ha desaparecido todavía- en entintar tipografía, un texto, y presionar encima un papel para imprimirlo. Con múltiples variables y mejoras, esto ha sido básicamente lo que inventó el gran impresor de Maguncia.
La última etapa del reinado gutenberiano es la llamada “de plomo” y que fue precisamente la que dominaba cuando hicimos nuestra entrada al periodismo. “La Edad de Plomo” la llamó con acierto Guillermo Thorndike en un texto autobiográfico. Al final de la cadena de producción estaban las rotativas, verdaderas locomotoras del periodismo cuyo proceso de producción condicionaba necesariamente al proceso periodístico en modelos de presentación (titulares), fotos (limitaciones de los fotograbados), géneros (al cuidar la extensión), límites severos para el cierre de edición, etc.
Hoy esto ha desaparecido y la prensa diaria no oculta su angustia ante los nuevos métodos de hacer periodismo, esto es, recoger información sin problemas de hors de cierre, procesarla en computadoras y difundirla sin utilizar una sola gota de tinta a través de este nuevo medio que nació hace escasos 40 años y la WWW, recién llegada hace poco más de veinte años.

Club de Periodistas, por la unidad


Los fundadores del Club de Periodistas del Perú, CPP, allá en los años 60, colegas de tanto relieve como Alejandro Borboy, Pepe Velásquez y otros, debieron pensar en lo difícil que era reunir a los periodistas y entonces concibieron una organización ajena a la religión, la política, el sindicalismo, en fin, de todo aquello que separa a las personas y más todavía… a los periodistas.
En el año de fundación, 1963, existían dos instituciones fuertes. La Federación de Periodistas del Perú, FPP, con visión sindical; y la Asociación Nacional de Periodistas, ANP, de menores aspiraciones pero de intención gremial. Estaban pues los periodistas divididos porque no era posible pertenecer a ambas y el Colegio de Periodistas era una ambición antigua que se veía muy difícil de concretar.
Algo importante de señalar es que la profesión de “Periodista” no existía formalmente. En nuestras Libretas Electorales se leía simplemente “Empleado”.
Cuando se fundó el Club de Periodistas se salía de un gobierno militar, aquel que en 1962 impidió que Haya de la Torre fuera Presidente. Y se había elegido a Fernando Belaunde Terry, quien por entonces encarnaba el liberalismo y prometió la fundación del Colegio, dando un paso decisivo cuando promovió y promulgó la famosa Ley 15630 que en su primer artículo proclamaba: “Reconócese en todo el país la profesión de Periodista”.
Los mayorcitos recordamos con emoción aquella mañana de 1965 en que Belaunde Terry abrió las puertas de Palacio para recibir a todo aquel que exhibiera un carnet así fuera del “Pan del Alma”. Nos juntamos una multitud de colegas que aplaudimos con entusiasmo el excelente discurso del presidente Belaunde, quien adoraba las frases y siempre tenía alguna para comenzar, para impactar. La frase en aquel recordado día fue: “La libertad de prensa es como la cruz. Partida, es solo un pedazo de madera…. Entera ¡es un símbolo!”
Los aplausos y vivas deben haberse escuchado en medio Lima.
A los pocos días un grupo de amigos fuimos al Jurado de Elecciones y reclamamos Libretas nuevas en las que figurara “Periodista”.
En ese momento parecía abierto el camino hacia la unidad que solo sería posible con la creación del Colegio de Periodistas porque el Reglamento de la Ley normó la manera en que los periodistas profesionales recibirían Títulos universitarios, lo que también se cumplió. Y así cientos de colegas recibieron flamantes cartones que los encaminarían al futuro Colegio… y la ansiada unidad.
El proceso fue interrumpido por el Gobierno Militar, en un proceso político que duró doce años y que nos dejó más divididos que nunca.

“Pornografía informativa”, una especialidad

“¿De veras necesitamos saber cuántas veces lo violó? ¿Dónde y cuándo? ¿Cómo disolvía el otro los cuerpos en ácido? ¿A qué olía? ¿Cómo quedó el reguero de sangre tras la balacera?” . En estas interrogantes queda bien definida lo que el colombiano Javier María Restrepo llamó “Pornografía Informativa” y que ha removido hace poco el diario El País en una estupenda crónica de Gabriela Warkentin.
Si se fijan, esta especialidad viene practicándose con mayor entusiasmo cada día en nuestra prensa pero, sobre todo, en la televisión, cuyos informativos prefieren los detalles cruentos a la exposición simple. Y si no hay imágenes, para eso están los actores.
En resumen, esta especialidad consiste en dar los detalles, reales o imaginarios, de los llamados Hechos de Sangre, tales como asesinatos, suicidios, atropellos y cualquier otra variable que a ustedes se les ocurra, incluyendo las violaciones.
La interrogante que viene al caso es: ¿era necesario contar así las cosas y llevar los relatos a extremos? ¿Eso es buen periodismo?
Y de la especialidad no se libra nadie. Recordemos, por ejemplo, los excesos fotográficos de nuestro principal semanario en el caso de Miriam Fefer, aquella que se presume fue mandada a matar por su propia hija. No vacilaron en exhibir en varias ediciones el cadáver, la ropa sangrienta, insistiendo en detalles.
Y para buena parte del periodismo tenemos casos recientes, como la muerte de la cantante folklórica Alicia Delgado, que manchó de sangre a varios cotidianos y por muchos días. Recordemos también los detalles con que se contó la trágica muerte de una empresaria abogada que fue hallada en la maletera de su auto y luego se supo que su hija había urdido el crimen, etc.
¿O será que en el fondo de todos nosotros se acurruca un sádico que disfruta viendo o imaginando como sufren los demás? Leamos esta descripción de nuestro viejo periodismo:
“…Se arrodilló, presentó la cabeza… Luego que el fatal hierro la dividió del cuerpo, la mostró el ejecutor en los cuatro ángulos del tablado. Gente del populacho, vendida a los tiranos para vitorear su triunfo, aplaudió entonces, como ya lo había hecho delante de la misma Soberana cuando se dio la sentencia, y cuando la conducían al suplicio, para que así no faltase ningún género de insulto. Apenas espiró, subieron al cadalso tres mozos y empaparon pañuelos en su sangre…”.
Así y con muchos detalles más, contó la “Gazeta de Lima” del viernes 11 de abril de 1794 la ejecución de María Antonia de Lorena, Archiduquesa de Austria, etc. relato que se publicó en Lima con retraso notable pues fue descuartizada en octubre de 1793.
Y dejamos para otro día el gusto con que contaron la muerte de Marat a manos de Carlota Corday…

“Pón el billete bajo la cama, papá”

Sainete en Un acto

Es el día 26 de febrero de 1999, en la mañana. Una salita sobria. En un sofá grande, sentados, José Enrique Crousillat y su hijo Enrique, dueños de Canal 4 de TV.. Al lado, Vladimiro Montesinos, Asesor Presidencial. Ya no está Gisela Valcárcel; acaba de salir.
Se escuchan , lejanas, las notas del Ritmo del Chino. Se inicia la acción.

Enrique (solemne, se arrellana en el sofá): -Ha subido Fujimori, ah? 41…
Vladimiro (entusiasta, positivo): -Pero está chambeando diario, todo el día está en el campo, todos estamos chambeando. Todos están haciendo trato de tiempo. Todos estamos poniendo el hombro en mayor o menor escala. (Afirmativo) Yo creo que la cosa está aclarada.
Enrique (resuelto:) -Bueno, mañana y el domingo nos sacamos la mierda.
Vladimiro (ejecutivo): -Perfecto. Entonces, eso nos da pie para toda la semana, va a estar bueno este tema. Voy a traer el maletín. La medicina. (Se incorpora).
José Francisco (mira a su papá, le guiña el ojo, sonríe): -No, los libros…
Enrique (admonitorio): – Cuando Joy Way se presentó… Mira la entrevista de Alan con esta mujer, tuvo 16 de rating, y la concentración de Joy Way tuvo 35, 38. O sea que más gente vio la concentración que la entrevista de Alan…

(Montesinos ha regresado rápidamente y antes de que Enrique termine de perorar y mentir, saca fajos de una bolsa de cartón y los va poniendo en la mesita central. Los Crousillat siguen la cuenta en silencio, a José Francisco la chorrea un poco de baba que se apresura a limpiar).

Vladimiro (pensando en la grabación): -Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Quinientos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Un millón..
José Francisco (sonriente):-Ese es de enero y febrero.
Vladimiro (resuelto, confirmatorio, mete los billetes en la bolsa y los entrega a la pareja): -Ese es de enero y febrero.
José Enrique (mirando otra vez a su papá): -Todo ese billete debajo de la cama…

FIN

El sainete fue estrenado en el SIN y grabado por “Vladivideo Producciones”. El Ritmo del Chino está en Youtube. No hay que pagar a Apdayc para escucharlo:

Ese mal periodismo chileno

Ese mal periodismo chileno

El periodista hispano-chileno Amaro Gómez Pablos parecía un exaltado Clark Kent a punto de defender los supermercados privados. Micrófono en mano, llevaba las cámaras a los lugares de saqueo y desorden, imponiendo con su casi histeria reporteril un tono y elección de cobertura del terremoto que los demás medios no tardaron en seguir.
Así y durante horas, los medios masivos chilenos se apropiaron del relato de la catástrofe convirtiéndolo en noticias de Interés Humano combinadas con violencia de pillaje.
Pero eso no era la única manera de apreciar lo que pasaba en Chile, como lo demostraban en paralelo, y sin el escándalo mediático masivo, las emisoras de radio y en especial las famosas Comunitarias. Una vez más quedó demostrado que la radio es imbatible como medio de información y cohesión en una emergencia que implique a muchas personas, como fue el caso chileno.
En Concepción la Radio Bio Bio salió al aire apenas pudo para lanzar pedidos de auxilio y de búsqueda de desaparecidos, en reacción largamente más rápida y eficaz que los medios estatales. Y en Santiago la primera estación que escuchamos por Internet fue Radio Tierra que entró en cadena para su “Noticiero Ciudadano” enlazado con Radiolaneta de Valparaíso y otras.
Todos esperaban que llegara la señal de “Picaflor Rojo”, la radio comunitaria de la isla Robinson Crusoe pero parece que los daños fueron tantos que no ha podido transmitir hasta ahora.
Las diferencias de puntos de vista fueron notables. Mientras los “masivos” cubrían el pillaje con lugares comunes trabajados por un periodismo que cada día apuesta más por la violencia, las Comunitarias también informaron pero adelantaron interrogantes sobre el fracaso de los planes de emergencia del Estado, las razones de las caídas de edificios nuevos en el propio Santiago, la tardanza en el diagnóstico, la comunicación telefónica colapsada, las titubeos en sacar al Ejército a defender a la sociedad civil, la reticencia a recibir ayuda internacional, etc.
Y se preguntaron también sobre la quiebra del control social, resaltando que muchos de los saqueadores eran gente “de cuello y corbata”.
La radio Comunitaria sigue entonces siendo un medio privilegiado para saber lo que realmente está pasando en Chile porque los medios privados, luego de la escandalosa andanada de imágenes de violencia de los primeros días han aceptado el llamado oficial al sosiego noticioso, pasando a contemplar lo que debieron hacer desde el primer momento, esto es, a los damnificados pero desde la entrega de ayuda y las historias dramáticas. Los temas de fondo, como las graves responsabilidades que han quedado expuestas, serán para después.

Aquí las imágenes:

Periodismo asi nomás, al paso…

“¡Exactitud, exactitud!” dicen que rugía en la redacción el célebre Pulitzer. La intolerancia frente al error es la clave de la credibilidad del periodismo.
Pero estamos en el Perú, donde todo se relaja y consiente, incluyendo la ruptura de la Regla de Oro que dice que los datos, los hechos que se cuentan en la Nota Informativa deben ser exactos, precisos.
Gracias al Lumbago reuní hace poco las informaciones de nueve diarios sobre un mismo tema, un crimen pasional en apariencia poco trascendente, ordinario, sin nadie que reclame por la verdad. Y encontré versiones distintas.
¿Cómo fue posible tanta diferencia? Simplemente los coleguitas no fueron a la Comisaría a leer el Parte Policial. Aquí los textos:

Trome: “Un exrecluso de 20 años, cegado por los celos enfermizos, habría asesinado de un balazo en la frente a su conviviente, en San Martín de Porres”.
Ajá: “De un balazo en la boca fue asesinada una joven por su pareja, hijo de un ex policía, quien tras perpetrar el cobarde crimen fugó de la habitación donde vivía con la víctima, en San Martín de Porres”.
Extra: “De manera despiadada y brutal un exrecluso dio muerte a su agraciada conviviente al descerrajarle un balazo en la cabeza tras una acalorada discusión en la habitación que alquilaban, en San Martín de Porres”.
El Men: “El cadáver de una mujer fue encontrado en el segundo piso de una vivienda ubicada en el jirón Pasco 3711, en San Martín de Porres”.
Peru21: “Terrible crimen. Presa de los celos, un hombre mató a golpes a su conviviente en la vivienda que ambos compartían en San Martín de Porres, luego de lo cual huyó”.
La República: “La golpearon y le dispararon un balazo en la cabeza. La estudiante Gisela Cornejo, de 20 años de edad, fue hallada muerta en la vivienda que compartía con su pareja”.
La Primera: “Eran las 11 de la noche cuando el vecindario fue alarmado por los gritos desesperados de dos muchachas que nunca imaginaron encontrar muerta a su amiga Gisela Cornejo (18) quien habría sido asesinada por su pareja, según las primeras pesquisas policiales”.
El Chino: “En un arranque de celos, un desquiciado sujeto asesinó de un disparo en la cabeza a su joven conviviente de tan solo dieciocho años de edad, en San Martín de Porres.
¿Y El Comercio, nuestro diario de referencia? Leamos esta exquisita muestra de ponderación y cautela, quizá redactada por el encargado de Sociales:
“Hallan cadáver con huellas de golpes. El cuerpo sin vida de una mujer fue hallado la noche del sábado en la vivienda ubicada en el Jr. Pasco 3711, San Martín de Porres. Fuentes policiales indicaron que el cadáver presentaba evidencias de golpes y una herida en la cabeza, causada aparentemente por bala o algún objeto contundente. Trascendió que la joven, cuyo cuerpo fue hallado por dos de sus amigas, habría sido asesinada por su pareja”.
Poco les faltó para decir que estaba “presuntamente muerta”.