-Periodismo, paranoia y ultraderecha

Todo indica que los peruanos estamos divididos en tres grandes grupos: Delincuentes, No-Delincuentes… y Periodistas. Y son estos los que se encargan de enfatizar que los todavía somos No-Delincuentes estamos al borde de la muerte.
Cuando cometemos el error de retirar dinero del Cajero automático un “marca” nos está acechando para asaltarnos y eventualmente liquidarnos a balazos; si vamos al restorán en la noche un grupo armado nos asaltará antes del postre, si viajamos a Arequipa, seremos desvalijados en medio del desierto; si salimos a almorzar a la calle al retornar encontraremos nuestra casa saqueada; si subimos a un taxi, un pasajero oculto nos acogotará para que aflojemos la billetera; si exhibimos lo que llaman signos exteriores de riqueza solo es cuestión de tiempo para nos secuestren…
En fin, la lista de posibilidades de violencia delincuencial es enorme y, según el periodismo –especialmente el televisivo- en cualquier momento seremos víctimas de alguna especialidad afinada en las inagotables canteras académicas de Lurigancho.
Nosotros, simples No-Delincuentes, estamos aterrados de vivir en Lima. Cuando se hace encuestas la mayoría afirma que uno de los mayores problemas de que padecemos es la “inseguridad ciudadana”.
Pero ¿eso es verdad? ¿Estamos siempre al borde del rapto, la balacera, la cuchillada, el cogoteo, el desvalijamiento?
Por lo menos eso es lo que nos transmite y con eficacia el periodismo cotidiano y en particular, repetimos, el televisivo. Porque hacer zapping en las mañanas es enfrentarse a un mundo de violencia tal que nuestra paranoia va peligrosamente en aumento.
Imaginamos que la venta de armas de protección personal debe haber aumentado de manera exponencial en el mejor estilo norteamericano y que pronto las calles serán un campo de batalla entre Buenos y Malos, con presencia de los otros, los Periodistas.
Todo parece terminar con un pedido mayoritario: “hay que matarlos a todos”. Nuevamente la Pena de Muerte como solución, desempolvando una vez más un antiguo reclamo de sectores ultraconservadores que añoran el autoritarismo extremo y que verían el accionar de un ominoso Escuadrón de la Muerte como una solución adecuada. Incluso alguien ha planteado el absurdo de sacar al Ejército a las calles.
A este reclamo de oponer mayor violencia a la violencia delincuencial nos estaría llevando el periodismo que prefiere por sobre todo un crimen a una noticia política, por ejemplo, que al final es lo sustantivo.
Estamos seguros de que con menos sangre y más política, a la larga el debate general sería más fructuoso y útil para la educación de los electores.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s