Archivo mensual: octubre 2011

JoséMaría Vargas Vila, erótico y antiimperialista

“La pasión desbordada” es una buena descripción de la literatura del casi olvidado literato y periodista colombiano José María Vargas Vila (1860-1933) , autor de más de cien novelas breves inflamadas de exaltación amorosa y erótica que iniciaron en los recovecos de la sensualidad y quizá al sexo a por lo menos un par de generaciones y sin más armas que el idioma convocando a la imaginación.
Así ha pasado a la historia el prolífico autor pero vale la pena recordar que más allá de su fama de transgresor por sus descripciones de amores fogosos que llegaban hasta la lujuria, Vargas Vila fue un empecinado denunciante de la política norteamericana y de las dictaduras latinoamericanas.
“Vargas Vila, su vida y su pensamiento” es el libro de autor anónimo que encontré en un rincón de una librería de viejo del jirón Quilca. En la carátula, diseñada para atraer está el perfil del escritor al lado del dibujo de una bella mujer desnuda, fijando así abusivamente una imagen esteriotipada del escritor.
Hay que decir que Vargas Vila era una celebridad de su tiempo. Los periodistas lo perseguían, le inventaban amores y escándalos y libreros de toda América pirateaban sus libros sin compasión. Si hubiera obtenido derechos por todo lo que se vendió hubiera sido millonario pero no fue así pues murió en la pobreza.
Los críticos literarios lo despreciaban y hasta hoy no ocupa lugar relevante porque lo siguen acusando de cursilería, chabacanería, adjetivación, excesiva, etc.
Pero vale la pena rescatar su historia política acompañando ocasionalmente nada menos que a José Martí en Nueva York. En 1902, por ejemplo, lanzó “Ante los Bárbaros” denunciando lo que llamaba “el peligro del Norte” alarmando a las autoridades norteamericanas que lo urgieron a salir de los EE.UU. Insistió el prolífico colombiano con “Los providenciales”, una violenta acusación de los dictadores centroamericanos y diciendo más tarde que al expulsarlo, los americanos estuvieron “felices de romper una pluma que el oro acumulado en sus sótanos no podía comprar”.
Y en el medio de sus combates antiimperialista seguía escribiendo acumulando títulos y fama, como cuando luego de publicar “Ibis” fue ruidosamente excomulgado por el Vaticano.
¿Un ejemplo de su estilo y pensamiento? Vargas Vila escribió; “Mis libros pertenecen, como yo, a la proscripción. Son flores de batalla y de derrota. Ignoran el sol del triunfo. Se han abierto en plena noche, en su tristeza opulenta, en espera de la aurora…”.

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Crónica de cómo la solidaridad hizo posible liberar a un inocente

-“¿Quillabamba? ¿Adónde queda?”

En la tarde del jueves 29 de setiembre Elías Zamora, un ayacuchano delgado y serio, de 41 años, entró a la Comisaría de San Isidro para el trámite de rutina de sentar denuncia por la pérdida de su DNI.
El policía buscó su nombre en la base de datos de la PC, miró al denunciante, volteó la pantalla y le dijo: “A ver, mira ¿este eres tú?” Y efectivamente, allí aparecía la hoja de datos de Reniec con su nombre. “Sí, soy yo” contestó el ayacuchano, leyendo además que era un mandato de detención de la Sala Mixta de La Convención, en Cusco.
“Estás detenido por delito de tráfico de drogas en Quillabamba… drogas… hay que guardarlo, cuidado, cierren la puerta…”.
Elías Zamora, demudado, no podía creerlo y solo atinó a balbucear “¿Quillabamba? ¿Adónde queda?”.
Desde entonces pasarían dos semanas de infierno para el hombre que no tenía idea de qué le hablaban, adónde lo llevaban, de qué lo acusaban y de cuál sería finalmente su destino.
En la misma noche lo llevaron esposado (“enmarrocado”, en la jerga) al médico legista y luego a la División de Requisitorias en la av. Canadá, a una pequeña celda del tercer piso que debía compartir con una docena como él que ahora era un “requisitoriado” más.
“Este fin de semana te mandamos a Quillabamba… te llevará el capitán, tienes que pagar pasaje, gastos para dos” lo asustó un policía, sumiendo a Zamora en la confusión de la lógica ignorancia de los procedimientos.
Pero algo milagroso sucedió cuando el viernes subió al tercer piso una mujer enérgica que comenzó a llamar a los detenidos para pedirles datos y averiguar su situación.. Era la abogada Carmen Tello, del Programa de Protección de Derechos en Dependencias Policiales de la Defensoría del Pueblo.
“Soy inocente, doctora, no conozco ni el Cusco, a nadie, vivo en Lima desde 1984, me han confundido, trabajo aquí con varias familias en cosas limpieza, mantenimiento, he sido de construcción civil, soy casado con hijos, he servido en el Ejército, de niño llegué a Lima escapando de Sendero” le contó Zamora cuando le llegó el turno.
La doctora Tello le creyó y anunció a los policías: “No, este hombre no se va, esto es una confusión, vamos a examinar el caso”.
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¿Cambiar el “Día del Periodista” (¿o “del Periodismo”?)

Cada tanto surgen voces de buena fe que reclaman que se cambie el Día del Periodista, el lro, de Octubre, por otra fecha, el 26 de Enero, jornada aciaga para nuestro periodismo porque fueron asesinados en Uchuraccay ocho de los nuestros. Pero este es un día para llorar, no para celebrar.
La idea no es nueva. En enero de 1984 el Colegio de Periodistas del Perú que presidía Mario Castro Arenas envió a la Comisión Permanente del Congreso un Anteproyecto de Ley para que derogue el Decreto de 1953 y se reemplace el “Día del Periodista” por el 26 de Enero.
La propuesta fue hecha suya por el diputado acciopopulista Dagoberto Laynes que por entonces era nada menos que Presidente de la Cámara Baja y presentada para las sesiones de fotos y entrevistas.
Pero no pasó de ahí, a juzgar por la protesta que hizo Laureano Carnero Checa en “•Hoy” (26.01.85) diciendo que “la propuesta ha quedado durmiendo el sueño de los justos en comisiones…”.
Ahí sigue porque nunca más, que sepamos, se ha movilizado el tema y nos hemos quedado con el lro, de Octubre como fecha de celebración.
Otro proyecto relativo a nuestro Día y que también reposa por ahí es el que presentó el diputado Héctor Vargas Haya en 1988 para que se declare el 1ro.de Octubre como No Laborable y que los colegas reciban una bonificación especial. Fue un buen intento que pasó tampoco de la comisión respectiva.
Y también se sigue discutiendo sobre quién propuso la fecha de conmemoración de la aparición del “Diario de Lima” en el primero de octubre de 1790.
Por años estuvimos claros en que fue el legendario periodista de “La Crónica” Antenor Escudero Villar quien había propuesto la fecha y la naciente Federación de Periodistas del Perú la adoptó para su Congreso Nacional de fundación. Pero el Decreto Supremo es otra cosa.
Rodolfo Orozco estableció en crónica publicada en “Correo” que realmente quien presentó el proyecto fue el diputado Roberto Peñaloza y sin éxito porque no era grato al gobierno de Odría. Al año siguiente volvió a la carga y tampoco le dieron trámite a su pedido pero el Ministro de Gobierno le aseguró que lo pondría en conocimiento del Presidente.
Un año más tarde, el 23 de setiembre de 1953, Manuel A. Odría suscribió el famoso Decreto Supremo nro. 2421 que dice que “Institúyese el 1ro. de octubre de cada año como el Día del Periodismo Nacional”. Y no, como se quería, que fuese “del Periodista”.
Entonces ¿quién alteró el Decreto? ¿Hubo otro Decreto o fue la vida misma quien lo cambió para siempre y para bien? No lo sabemos y si hubiera algún lector que conozca el misterio, le agradecería nos lo haga saber.

Una gran investigación periodística : los “Avispas”

Fernando Morais y un gran reportaje

“Era un día de setiembre de 1998 y estaba en un taxi, en Sao Paulo cuando escuché la noticia de la Operación Avispa… y pensé que ahí tenía un libro…”.
Fernando Morais es un reconocido periodista brasileño que ha publicado una docena de libros, innumerables reportajes y, sobre todo, una biografía de Paulo Coelho, el rey de la “autoayuda” y que tituló “El Mago”.
Pero ¿qué había escuchado Morais? Que el FBI había desbaratado una llamada “Operación Avispa” y capturado a los miembros de la operación de espionaje cubana con ese nombre que operaban en Miami, infiltrados en las organizaciones anticastristas.
Es una historia larga que tiene todos los elementos de suspenso de un gran guión cinematográfico pero no es ficción sino drama para sus personajes que hoy pagan con cárcel su devoción a la revolución castrista.
Morais ha publicado el relato como un Gran Reportaje que ha titulado “Los últimos soldados de la Guerra Fría” y cuenta con detalle la decisión de Cuba de lanzar a 14 “avispas” para que se introduzcan en los grupos miamenses que urdían ataques de todo tipo a la Isla. Y que habían comenzado con éxito la colocación de bombas en hoteles con el fin de desalentar el turismo.
Los Avispas tuvieron éxito pues lograron avisar a tiempo para desactivar la conspiración pero fueron descubiertos por el FBI y diez de ellos arrestados. Cinco negociaron con los fiscales, los otros cinco se negaron y recibieron, en el 2001, sentencias tan desproporcionadas como la de Antonio Guerrero que purga dos condenas perpetuas… más quince días…
El periodista inició su investigación en Cuba logrando acceso a los archivos ultrasecretos de la Operación Avispa. Pero la otra mitad de la historia estaba en Miami donde el FBI se negó en redondo a colaborar pero algunos agentes le filtraron datos y fue así construyendo la narración que revela aspectos insospechados, como por ejemplo que Fidel Castro le envió una carta al presidente Clinton alertándolo sobre los peligros del terrorismo y que el portador fue nada menos que el Nobel Gabriel García Márquez.
También visitó en la cárcel a los cinco cubanos que su país ha nombrado como Los Cinco Héroes porque demostraron un patriotismo digno del mayor encomio.
“Los Soldados…”, un gran reportaje de investigación está batiendo records de venta en Brasil y es probable que suceda lo mismo cuando llegue al enorme mercado norteamericano.
Uno de los Cinco Héroes ha sido liberado luego de trece años pero se ha fijado que deberá estar en Miami tres años más con obligación de presentarse a los jueces regularmente. Luego podrá volver a La Habana.

La solidaridad se llama Elías Zamora Quispe

¿Qué hace falta para que una persona acusada de tráfico de drogas salga en libertad? “Que sea inocente” se alegará y con razón. Pero esto, ay, no basta en el Perú.
Porque para liberar a Elías Zamora Quispe hizo falta una cadena de solidaridad que se inició cuando la diligente abogada Carmen Tello de la Defensoría del Pueblo hizo un recorrido de rutina por las Comisarías y encontró en un rincón al desesperado Elías, que le dijo: “Me acusan de un delito en Quillabamba…¡ pero yo no sé dónde está Quillabamba!”.
Es una historia larga de contar, y lo haré cuando culmine pero ahora debo informarles que Elías ya está en su casa y que en unos días más conocerá Quillabamba porque viajará para aclarar su situación y salir de la lista de “No Habidos” de las Comisarías.
Los amigos de Elías que seguimos el caso de cerca debemos agradecer a la decidida acción de la Defensoría del Pueblo y en especial de la abogada Imelda Tumialán; a Malena Pineda, a los redactores del diario “La Primera” que fue el primero en señalar la injusticia; a la reportera Nuria Giraldes de Canal 7, a los colegas Carlos Castro y Carlos Paucar del diario “La República”; a los colegas Fiorella Fernández y Walter Copa de RPP; a los vecinos que organizaron un enérgico y breve pero decisivo plantón.
Y, claro, a Facebook y sobre todo a Twitter desde donde hicimos conocer el caso y llovieron gestos de apoyo y solidaridad.
(Adjunto el video del plantòn frente a la Defensoría del Pueblo)

“Los Linyera” retornaron a la PUCP…


“Los Linyera” nacieron al mundo académico-artístico hace unos, digamos, cincuenta años. Unidos por el amor a las canciones gauchescas argentinas, Lucho Herrera, Memo Gallegos, Tresierra… formaron el conjunto que ayer se presentó en nueva versión en el auditorio de Derecho de la PUCP, en el Jueves Cultural que organiza Armando Sánchez Málaga.
Y digo “nueva versión” porque a lo largo de tantos años, mismo linyeras, los acompañantes de Lucho Herrera han ido y venido, reemplazando a los que colgaban la guitarra o se iban del Perú, como Memo Gallegos.
“Esto es una humorada” dijo Lucho Peirano antes de asumir la guitarra y comenzar a rasguearla junto con Lucho Herrera. Nos regalaron una docena de canciones, incluyendo peruanas como “Zeñó Manué” que entonó Peirano, o mejor todavía, el vals “Anhelos” de Abelardo Núñez.
Sus amigos los aplaudimos, les pedimos bis y repitieron la vieja canción que les regaló el título.
Y aquí va una versión argentina para que escuchen la letra.
Algo más: en sus ratos libres el Linyera Peirano es Director de Relaciones Internacionales de la PUCP y el linyera Herrera es brillante psicólogo, expresidente de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis.

¿Alguien puede ayudarnos?

Homonimia, Injusticia, policías, Habeas Corpus, Jueces…

Hace un par de semanas Elías Zamora, 34, ayacuchano, fue a la Comisaría de San Isidro para denunciar la pérdida de su DNI y fue inmediatamente detenido y encarcelado. “Está pedido por el juez de Quillabamba por un delito de narcotráfico del 2003” fue la explicación policial.
En los archivos de RENIEC hay 218 “Elías Zamora”.
Pobre Elías Zamora que desde entonces ya sabe lo que es el purgatorio. Está en una celda en la sede de Requisitorias en una celda tan pequeña y con tantos detenidos que debe dormir sentado.
La Defensoría del Pueblo se ha interesado en su caso pero no puede lograr que el juez del 38 Juzgado Penal de Lima resuelva el habeas corpus presentado por la familia.
¿Alguien puede ayudarnos??