Archivo mensual: junio 2012

“Bild”, el más famoso, influyente… y canalla…

El célebre diario BILD hace noticia

En pocos días el diario “Bild Zeitung” de Alemania ha hecho tres cosas notables: una emisión de 41 millones de ejemplares por su aniversario de fundación, ha decidido no publicar nunca más su clásico desnudo en primera página, y dramatizado el fin de la caligrafía con una primera página… escrita a mano… (Como se ve en la ilustración adjunta).

Este diario es uno de los más influyentes del mundo pero no necesariamente de los mejores en cuanto a ética se refiere. Su fundador y dueño hasta morir era Axel Springer, ultraderechista fanático que perseguía con saña todo lo que oliera a democrático liberal.
Y no se detenía ante la ética periodística pues la verdad siempre fue un estorbo para sus redactores, como lo demostró Gunter Walraff (el célebre “gonzo”) que se infiltró en la redacción y exhibió luego en un libro las canalladas que se perpetraban en sus famosas páginas.
¿Cuál es entonces el éxito del Bild, conociéndose su descrédito? Es un diario sensacionalista, que provee de informes de todo tipo –como la primicia de los amores del rey Juan Carlos con una bella princesa alemana.
Además ha llevado la publicidad erótica , aquella que se publica en los diarios criollos en pequeños avisitos a extremos de amplia promoción, como puede comprobarse en la edición “on line” del periódico.
Debemos recordar algo más en relación al “Bild”. En el año 60 ó 61 Raul Villarán había ya concertado con el magnate Luis Banchero Rossi la creación de una cadena de diarios que se iniciò con “Sur”, en Tacna; luego “Correo” en Arequipa, Piura, Huancayo, todos siguiendo un modelo gráfico de presentación inspirado en el diario alemán. Había visitado su redacción y quedado encandilado con el estilo.
Y en la versión que imaginó para Lima decidió imitarlo en todo, en el tamaño “estándar” (grande, como “El Comercio”), titulares subrayados con rojo y selección de noticias “que le gusten a la gente”. “Correo” de Lima resultó así un “Bild” peruanizado… que nunca logró el éxito del otro. Fue un fracaso. Pero poco después Villarán idearía “Ojo”, que alcanzó el triunfo soñado.

Y aquí abajo, parte de la la sección Erótica del Bild, que ya avanza hacia la pornografía
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Paraguay, primero la Presidencia, luego la Televisión


Augusto Dos Santos, Ministro de Comunicación en Paraguay, ante los micrófonos –todavía libres- de la Tv Pública. Importante promotor de la comunicación alternativa estuvo en Lima en mayo pasado.

La TV, el enemigo principal

“Así, tras 3 años, 10 meses y 7 días, los partidos tradicionales del Paraguay, el Colorado y el Liberal, con el apoyo del Unace y Patria Querida, derrocaron a Fernando Lugo, electo el 20 de abril del 2008 tras 61 años de hegemonía colorada en el Poder”.
De esta manera informaron los medios sobre el dramático episodio paraguayo que ha provocado la protesta continental -salvo deshonrosas excepciones.
La breve nota debió agregar algo más: la primera acción del gobierno golpista fue lanzarse sobre la TV Pública que al final se convertiría en el único bastión de resistencia civil al atropello.
En suma, las derechas las tenían claras. Primero la Presidencia, luego la información. Pero en aquel país los medios masivos han estado siempre de la mano con la oligarquía terrateniente, aquella que posee el 85 por ciento de tierras cultivables y que perdió el poder, como se dice arriba, luego de más de 60 años de control.
El triunfo de Lugo fue casi un milagro y solo posible tejiendo una complicada, pero evidente ahora, frágil red de alianzas partidarias. El nuevo Presidente había sido recuerden, un popular obispo que se decidió por la política avanzando hacia terrenos no gratos para las derechas.
Uno de esos escenarios fue el de la comunicación. Colaboradores importantes, como Augusto Dos Santos y otros, diseñaron la Televisión Pública, un modelo de comunicación alternativa que si bien debía ser originalmente subsidiada debía competir con la TV comercial buscando independencia.
El proyecto fue lanzado al aire en mayo del 2011 y captó de inmediato atención mayoritaria y sencillamente porque ofrecía otro modelo, otra manera de ver las cosas. Atendía a los “carperos” (campesinos sin tierras), fomentaba foros en todo el país para promover las discusiones sobre temas nacionales, etc.
Era sin duda un enemigo importante para las derechas que tradicionalmente controlaban los medios masivos de información.
Al caer Lugo la resistencia se concentró en la Tv Pública que ha mantenido sus emisiones por lo menos en Internet y desde allí hace saber lo que no dicen, por ejemplo, el ultraderechista diario “•ABC Color” y otros.
¿Qué hacer desde aquí? Enviarles nuestra solidaridad y aprender de su experiencia.

“Periodismo y lucha de clases”

Recuerdo de Camilo Taufic

“Este libro tiene por objeto destruir un mito: la inocencia de la información”.
Así comenzó Camilo Taufic su libro “Periodismo y lucha de clases” uno de los textos más importantes e influyentes en los agitados años setenta en que los periodistas y profesores latinoamericanos de izquierda buscaban textos de afirmación política y académica de visión crítica de los sistemas informativos vigentes.
Taufic murió repentinamente hace pocos días en Santiago y la noticia causó gran impacto en el gremio porque todos, tirios y troyanos, lo apreciaban sin reticencias.
Tuve la suerte de conocerlo, en Buenos Aires, con ocasión de una gran reunión de periodistas organizada por la Federación Latinoamericana de Periodistas, a fines de los noventas (me parece que fue la última) y gracias a Hernán Uribe, otro notable periodista chileno.
-“¿Ves a ese señor gordito, coloradito, con cara de médico partero o gerente de banco? Pues es Camilo Taufic, nada menos… y está solo… vamos a saludarlo”.
Taufic, que sorbía un cafecito en solitario se alegró de vernos y –creo- de conocerme porque había leído uno de mis primeros libros.
“Maestro” le dije, “usted ha escrito uno de los libros más importantes de la historia del periodismo latinoamericano..!.
-“Y de los más copiados” repuso con amplia sonrisa. Y así, compartiendo historias, anécdotas, charlamos un par de horas hasta que debimos dejar el restorán y marcharnos cada uno por su lado.
No lo volví a ver pero leí con frecuencia sus informadas columnas, sencillas, cultas, con buen humor, que se publicaban en Chile. Y por años solo tuve dos de sus textos, el citado “Periodismo y lucha de clases” (en la versión argentina porque la primera edición de 1973 chilena, desapareció con el golpe de Pinochet),y “Chile en la hoguera. Crónica de la represión militar”, también de 1974. Por casualidad y en remate de Planeta encontré en el centro de Lima su texto “Un extrarrestre en La Moneda y otras crónicas asombrosas de Chile y del mundo” editado en el 2009.
Taufic era, no dudarlo, un periodista de izquierdas que no vaciló en apoyar al gobierno de Allende trabajando incluso en la ya legendaria Editorial Quimantú que dirigía Armand Mattelart y que decidió publicar “Periodismo y lucha de clases” de forma masiva. Enseñaba periodismo en la Universidad de Chile y junto con otros muchos fue expulsado y casi obligado a partir al exilio. En Buenos Aires publicó la gran crónica de la batalla política primero, y armada y desigual después que costó la vida al Presidente.
Taufic tuvo una larga carrera de periodista. Como todos los buenos, escribió en diarios, revistas y al final no dudó en asumir Internet como herramienta.
Su libro más importante fue el que publicó Quimantú pues tuvo, repetimos, enorme repercusión y entre otras cosas porque ofrecía visiones críticas de los modelos periodísticos socialista y capitalista comercial. Académico al fin, Taufic acompañó la crítica con un excelente marco teórico
Citemos finalmente otro de los párrafos iniciales del libro: “¿Sobrevivirán las ideas aquí expuestas, de este que es un ensayo teórico, a tanto fuego provocado quizá por su mismo título encendido?”.
“..Escribimos el libro como un intento dramático de abrir los ojos a los que no querían ver la importancia de los medios de comunicación, en horas decisivas y tensas, vividas durante el gobierno de Salvador Allende…”.