Archivo mensual: agosto 2012

Cuando la mala prensa se junta con un irresponsable

-El insufrible padre del infortunado Ciro

Amigos: ¿ustedes no suscribirían este párrafo?:
“Delirando, fabricando conspiraciones, cada vez menos creíbles, alentado por la prensa chicha, el padre del infortunado estudiante Ciro Castillo Rojo sigue empeñado en escribir una novela plagada de agravios para quienes no se suman a sus teorías incriminatorias. Es hora de que alguien le diga algo”.
El texto es de la talentosa periodista María del Carmen Yrigoyen y pertenece al reportaje “Castillo de naipes” que publicó en la última edición del semanario “Hildebrandt en sus Trece”.
Y tanta razón tiene la colega que hoy mismo el diario “Ojo” proclama a todo lo ancho de su primera página la última (o penúltima) grosería del doctor Castillo: “Lo mataron y ocultaron”, insistiendo en su delirante teoría del asesinato de su hijo.
Aquí no se han respetado honras, informes, pericias, nada. Lo único que podría calmar el ansia mediática del doctor Castillo es que los jueces envíen a la cárcel a la igualmente infortunada Rosario Ponce que, por supuesto, ya tiene la vida deshecha.
Los diarios “Trome” (sostén del grupo “El Comercio”) y “Ojo” (del grupo “Correo”) son desde hace casi un año los especialistas en recoger las versiones del padre y lanzarlas con pasmosa irresponsabilidad, como por ejemplo “Ella sabe dónde está el cadáver”, “Asesina”, “Lo mataron en Madrigal” y un largo etcétera que no debe repetirse por mínima vergüenza ajena.
Podrían alegar los colegas de esos diarios que se han limitado a trasladar al público lo que afirma el médico. Pero una razón así convalidaría entonces la irresponsabilidad periodística. Repitan a terroristas, asesinos, total… los periodistas somos meros mensajeros.
Esta posición es inaceptable. El periodismo debe ponderar la calidad de la afirmación y decir si la información es relevante, creíble, válida, útil y sobre todo si no mancha honras ajenas.
Antes de que hallaran el cuerpo de su hijo Ciro, el doctor Castillo hizo un mejor hallazgo: los medios, la TV, la prensa chicha, todos dispuestos a recoger lo que dijera, todo lo que sea útil para alimentar ese periodismo que ha convertido el drama en un show lamentable.
¿Qué sigue? La madre está enferma y, claro, por culpa de quienes mataron a Ciro, etc. Pobre doctor Castillo. Hasta que no haga su duelo personal, como bien dice Yrigoyen, su hijo no descansará en paz.

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¿Misterio, drama, amor, suspenso…? Lea “El Peruano”

Si no tiene nada que leer, vaya al Diario Oficial
El diario que contiene más elementos de misterio, amor, drama, suspenso, política, economía, cultura… es, por lejos, “El Peruano”. Y no me refiero a la excelente versión noticiosa sino a ese paquete que los periodistas revisan con avidez cada mañana porque de sus páginas surgen noticias por decenas.
Es el Diario Oficial (así, con mayúsculas) como sabemos todos, que fundó en 1825 el Libertador Simón Bolívar a la manera de todos aquellos países que requerían de una hoja oficial para hacer conocer ordenanzas, leyes, decretos, convocatorias, etc. que surgieran del nuevo orden que nacía en el Perú.
(La historia de “El Peruano” la escribió ya el historiador Víctor Arrambide, texto al que remito a los interesados).
La sección formal del diario es casi imposible de revisar porque requiere horas, aunque seguramente los abogados y los políticos y los periodistas se toman la molestia.
¿Qué hay en esas páginas plomas, repletas de texto apretado? Como dije, decretos, normas legales, resoluciones, edictos judiciales, decisiones de tribunales, todo redactado en lenguaje frío y seco, abogadil, notarial, pero cuyo contenido puede ser dramático.
Revisemos unas cuantas notas de “El Peruano” de hoy, viernes 23 de setiembre.
Un juez de Tacna abre investigación por el hallazgo de un menor N.N. “aproximadamente de 06 días de nacido, quien fue encontrado envuelto en una bolsa de tela”. Y cita a los padres, advirtiendo que serán acusados de Abandono Material, Peligro Moral y Maltratos.
La Cuarta Sala Especializada en lo Penal con Reos en Cárcel, cita a don Mao Lenin Ch. pues ha sido acusado de Robo Agravado…
Y una familia arequipeña, como leerán en la ilustración adjunta, decide cambiar los nombres de sus hijitas. A partir de ahora serán “Lady Di” y “Selene Hanna”.
La minería toma varias páginas, ya sea por Denuncios de yacimientos o por el llamado a Audiencias Públicas para exponer los obligatorios Estudios de Impacto Ambiental. Y allí observamos como la actividad minera avanza para tomar prácticamente todo el territorio andino.
Otra zona importante del Diario Oficial la ocupan los Embargos Judiciales, que muestran cómo los Bancos se lanzan sobre las propiedades de quienes pidieron prestado y no pudieran pagar. El drama termina con los Remates Públicos pero… ¿a alguien le interesará un “inmueble sito en el Asentamiento Humano Asoc. Pobladores de Ventanilla Alta mz. 11 Lote 4, Sector Primero”? Habría que asistir a esos extraños remates.
Para los curiosos están las Declaraciones Juradas que hacen todos los servidores públicos, del Presidente para abajo, sin excepción. Y hay cosas curiosas. Por ejemplo, en una empresa estatal el señor Luis H. declara formalmente que sueldo es de 910 soles y que en Bienes posee el equivalente a 682 2283 soles. Y se agrega “Otros” con 1’309 749… ¿Se habrá sacado la Tinka?
Menudean las sentencias por alimentos, reclamos de reconocimiento de Paternidad Extramatrimonial, declaratorias de herederos, inscripciones de marcas, patentes, edictos matrimoniales que encierran a no dudarlo tiernas historias de amor.

Toda la vida formal del Perú está ahí en esas páginas que miles revisan cada día para saber qué pasa en ese otro escenario que es tan o más vital que el nos presentan los medios informativos comunes.
Solo me queda por citar un importante concurso público: el que convocó la Municipalidad Distrital de Amarilis para designar a un Ejecutor Coactivo. ¿Y dónde queda Amarilis? Ni ideas… Yo también debí recurrir a Internet…

Periodistas de Historieta (II)

-Clark Kent, Peter Parker, los más famosos

La redacción más famosa de la historieta es sin duda la del “Daily Planet” donde trabajan periodistas tan conocidos como la reportera Luisa Lane (premio Pulitzer de periodismo), Jimmy Olsen, que toma fotos, Clark Kent, reportero profesional y otros bajo el mando del implacable Perry White –el retrato mejor logrado de un editor que clama con furia por mejores noticias, buenas fotos, primicias.
Claro, todos sabemos que Kent es realmente Superman, el Hombre de Acero, cuyo padre dibujante decidió esconderlo bajo la imagen de un grandote tímido, buena gente, aprensivo que ama a Luisa quien solo tiene ojos para el héroe.
La historieta pasó al cine, como sabemos, y su mejor intérprete fue Christopher Reeves quien construyó un Super–Kent a la medida del personaje propuesto por la historieta.
Por muchos años (y me refiero a nuestro mercado) Perry White dominó las redacciones hasta que hizo su aparición primero en historieta y luego en el cine, el igualmente implacable Jonah Jameson, editor jefe de “Daily Bugle” donde otro tímido fotoreportero es víctima de sus furias.
El joven Peter Parker es realmente el Hombre Araña, héroe incomprendido que debe soportar una campaña periodística en su contra. Tampoco puede Parker revelar su identidad a la flaca que ama, y sufre mucho tal como su colega Kent.
El periodista de historieta más antiguo no es norteamericano y no es de los más conocidos en América Latina pues Tin Tin nunca llegó a los kioskos criollos con la intensidad de los otros. Se trataba de un intrépido reportero francés que protagonizaba aventuras en diversos lugares del mundo pero que, insisto, nunca compitió en América Latina con nuestros héroes de cabecera. Su visión del periodismo es mas bien simple y sin los fuertes retratos de los editores citados.
Más moderno y menos conocido por nosotros es el reportero Jack Baxter de “The Clarion” que tiene la virtud de volverse invisible, enorme ventaja enorme sobre la competencia. Tampoco sabemos mucho sobre la reportera Brenda Starr, estrella de “The Flash” plena de encantos.
De la historieta española rescatamos a Frank Cappa, valiente foto reportero creado por Manfred Sommer.
¿Y en el Perú? Solo tenemos noticia de “Humberto” el buen amigo del legendario Cuy que se hizo famoso desde el “Diario Marka”, aquella gran experiencia periodística en que la izquierda se unió para editar un periódico. Juan Acevedo, padre de “Humberto”, lo hizo amable y prudente a comparación del afanoso y a veces imprudente Cuy.

En el episodio de arriba, Humberto visita a Carlos Urrutia, Carlos Iván Degregori y Sinesio López, personajes reales del “Diario Marka”.

Mañana: Periodistas de película

Los periodistas también descuartizan…

-A propósito de mala imagen

¿Qué es lo peor que le puede pasar a un periodista? ¿Qué lo plagien, impidan su libre expresión, que lo despidan, que se enamore de una colega, que no le publiquen sus notas…?
No. Lo peor que le puede pasar a un periodista es caer en manos de los periodistas, como estamos contemplando en el caso del desdichado Ricardo Vásquez Mori, promoción 99 de la Facultad de Comunicación de la U. Federico V illarreal.
La mayoría de las notas que vienen apareciendo en los diarios se refieren a Vásquez como “el periodista” y añaden “el asesino de la maleta” puntualizando, eso sí, que durante su infancia “ayudaba a su padre en una carnicería”.
Pobre coleguita, que es descrito así: “Pese al macabro silencio que guarda y el gesto siniestro de su rostro, el periodista no pudo burlar a la ciencia forense”.
Matar a alguien y meterlo en una maleta no es novedad por aquí. En 1921 un baul abandonado en la estación de tren de Jauja llamó la atención de los guardianes por el mal olor. Lo abrieron y hallaron un cadáver que resultó ser de un norteamericano asesinado por sus socios europeos, o seda, “Los asesinos del Baul” (v. de Jorge Salazar “Historia de la noticia”). Hay otros casos más que están registrados en la historia de la información policial criolla.
Todo indica que se trata de una tragedia de amor. A Vásquez se le fue la mano, mató a Enrique Arméstar y luego, desesperado, se le ocurrió que podría hacer desaparecer el cadáver cortándolo a pedazos que dejaría en diferentes lugares.
O sea que Vásquez no solo era periodista sino también ingenuo porque creyó que nadie lo descubriría.
“Buen amigo, buena persona, muy respetuoso de todo y de todos” se autodescribe el coleguita en su cuenta de Facebook, que todavía es posible aguaitar. Y hay además otros textos que pertenecen a la intimidad del desafortunado.
¿Y porqué se insiste en su condición de “periodista”? ¿Le da una calidad especial al asesino? Lo cierto es que esta mañana me encontré con un vecino que me dijo “Ajá.. hay que tener cuidado con los periodistas”. Luego mi amigo el vendedor de diarios comentó “Profe… los periodistas también son asesinos ¿verdad?”
Y finalmente acabo de recibir un correo que me dice “Se confirma entonces la mala imagen de los periodistas”.
………..
(Y disculpen la interrupción de la serie sobre los periodistas y su imagen pública. Mañana continuaremos).

Periodistas de película (I)


Mario Vargas Llosa y Carlos Ney Barrionuevo en la redacción de “La Crónica” en 1952.

-La (mala) imagen de los periodistas

“El periodismo, como la prostitución, se aprende en la calle” le dice el grosero jefe de la sección policial (Gianfranco Brero, “Saul Faúndez”) al joven practicante (Giovanni Ciccia, “Fernández”) que aspìra a ser escritor pasando antes por una redacción de periódico.
Es una escena de “Tinta Roja”, film peruano de Lombardi basado en la novela homónima de Alberto Fuguet y que ofrece una caricatura del periodismo, o mejor, de la prensa amarilla con el diario “El Clamor”, especialista en violencia. Por eso Faúndez le dice al confundido novato: “Las páginas policiales son como la vida social de los pobres” cuando comienza a dictarle clases de periodismo práctico llevándolo al cementerio a constatar un suicidio.
El film fue estrenado en el 2000 y reúne todos los esteriotipos comunes del periodismo y los periodistas popularizados históricamente por la literatura primero y luego el cine. En textos de Balzac, de Maupassant y otros los periodistas son pintados con frecuencia como oportunistas, arribistas, amorales, timberos, borrachines, dándoles en general lo que se conoce como “mala imagen”. Bohemia, trago, burdel.
En el Perú Mario Vargas Llosa ya había colaborado con este retrato en su gran “Conversación en la Catedral”, de 1971, cuando lleva a su “Zavalita” al diario “La Crónica” y lo introduce en el oficio pero también en cantinas y burdeles: “En las noches, al salir de La Crónica Carlitos arrastraba a Santiago por los portales de la Plaza San Martín, por Ocoña, hasta el viscoso recinto tétricamente decorado de “El Pingüino”.
Como lo confirmó años más tarde en sus memorias, Vargas Llosa había recogido en la novela su experiencia quinceañera en aquel diario en el verano de 1952.
Después de leer la novela, seguro que más de un padre de familia lo pensó dos veces antes de apoyar a su hijo –y menos a su hija- para que siga su vocación.
Aquella imagen no es novedad para los periodistas y escritores norteamericanos porque ellos mismos se han encargado de difundirla, y también de estudiarla. Incluso hay una pàgina web especializada titulada “Image of the Journalist en Popular Culture” que ofrece estudios de, por ejemplo, Joe Saltzman que ha propuesto “Categorías de Imágenes” que aparecen en las numerosas películas en que periodistas son los actores centrales. Cita por ejemplo al “Crime buster” (¿Qué promueve delitos?) al “Scandalmonger” (¿chismoso?), el Cruzado, el Corresponsal Extranjero (tipo Hemingway), el Ser Humano, Editor, Propietario, el periodista como Villano…
Otros mencionan al Periodista Rural, y también a una “Sob Sister”… que no sé cómo traducir…

Redacción de La Crónica en 1954, cuando ya habíoan abandonado el viejo local de Pando. En primer plano el gran reportero policial Juan Marcoz.

Mañana: el periodismo en la historieta

“¡Pedrito! ¿Te acuerdas de Extra?”

-Un grato recuerdo de Pedrito
Las pocas veces que me encontré con Pedrito Otiniano fueron gratas ocasiones para recordar aquel día en que convocó multitudes al viejo local de “Expreso” y “Extra” en el jirón Ica, allá por el año 65 (¿o 66?).
“Claro que me acuerdo” reía Pedrito, quien acaba de morir convocando una vez más cariño masivo porque es verdad que “El Ruiseñor del Amor” era uno de los personajes más populares del Perú.
La historia es así: “Extra”, vespertino de “Expreso” había logrado ser en aquellos años el vespertino más vendido. Nuestro promedio era de 130 mil ejemplares diarios y en algunas ocasiones sobrepasamos los 200 mil.
Yo, ejem, era el jefe de redacción.
Buscábamos sintonizar con sentimientos populares porque esa era la línea del diario. No hacíamos política, nos lanzábamos a la pesca de casos policiales importantes para seguirlos hasta el final, etc. Hacíamos, en fin, sensacionalismo pero de exageración porque no mentíamos y mucho menos difamábamos. Ahí no se insultaba ni hería a nadie.
Surgió la idea de publicar biografías, con técnica de Testimonio, de artistas conocidos. Y uno de ellos fue Pedrito Otianiano , cuñado del Jefe de Informaciones, el buen redactor –y abogado penalista- Juan Marcone.
Anunciamos la serie de cuatro días y ofrecimos a quien viniera a la redacción en la siguiente semana con su colección recibiría de manos del propio cantante una foto autografiada. Ingenuamente mandamos hacer unas 300…
El lunes siguiente a la publicación de la serie “Mi Vida”, que había agotado ediciones sucesivas, la cuadra del diario amaneció sitiada por una multitud que se agolpaba en la puerta, bloqueando el tránsito y haciendo un escándalo que nos obligó a llamar a la policía. Finalmente llegó Pedrito, tan sorprendido como nosotros, firmó las fotos y debimos sacarlo precipitadamente por la parte de atrás del edificio y luego calmar a la gente que seguía reclamando a voces su fotografías del ídolo.
Pedrito nos recordó en su lindo libro de memorias titulado “Yo Pedrito Otiniani. Mi vida hecha canción” que publicó en 1987: “… creo que me dio calambres de tantos autógrafos que fírmé ese día… (p. 115).
El libro de Pedrito es un formidable retrato de la farándula peruana a más de treinta años. Se acordó de todos y de todos aunque no se cuidó de las fechas. No importa. Sus historias de viajes a los Estados Unidos, sus giras y conciertos éxitos, sinsabores, estafas, amores relatados con sencillez y humor hacen que ese texto sea una joya de la historia de la cultura popular criolla en la exclusiva zona del bolero, donde brillaba al lado de Lucho Barrios y, por supuesto, de Los Panchos, Lucho Gatica, muchos más.
Algo más: el ejemplar de sus memorias lo compré en el jirón Amazonas y está dedicado al legendario Guido Monteverde, quien lo recibió en 1955 en “Escalera del Triunfo”, el debut escénico de Pedrito.
….
Y si quieren recordar cómo cantaba, escuchen este bolerazo: