Archivo mensual: noviembre 2012

Don Herman, el gran cronista judío de Lima (I)

-“Un personaje inolvidable”

La tumba de Herman Zwilich, el judío que mejor contó la historia de sus paisanos.


Las lápidas de las tumbas del Cementerio Israelita de Lima, rumbo al Callao, muestran nombres en castellano y yidish, fechas, y uno que otro mármol textos cariñosos de recuerdo de sus seres queridos. Pero hay una especial, la de Herman Zwilich pues debajo de su nombre en castellano y en hebreo se agregó: “Un personaje inolvidable” –como puede leerse en la foto adjunta.
¿Qué hizo especial, e “inolvidable” a este anciano que descansa junto con su esposa Miriam, que solo lo sobrevivió un año escaso?
Su nombre hebreo era Mordejai Zvi ben Meir y había nacido en Tishewitz en Polonia, al iniciar el siglo 20 y era uno más de los polacos que acuciados por la necesidad de escapar de la pobreza liaban maletas y se embarcaban hacia América –la mayoría a los Estados Unidos y algunos pocos, los menos, a la lejana Lima.
La historia de la diáspora judía ha sido muy contada y no es el caso repetirla ahora pero quien tenga interés en el caso peruano puede revisar el texto del conocido profesor León Trahtemberg titulado “La Inmigración Judía en el Perú” que pueden localizar vía Google en Internet.
Citaremos un párrafo de Trahtemberg y que tiene que ver con don Herman Zwilich:
“… Hacia los años 20 los inmigrantes europeos llegaban muy pobres, procedentes de la arruinada Europa de la Primera Guerra Mundial. Ellos recibieron el apoyo de sus correligionarios consistente principalmente en dotaciones de mercaderías (telas, pasamanería) que llevaban a provincias para vender a crédito….”.
Zwilich fue uno de aquellos pobres pero era excepcional porque recordaba y escribía, por encima de sus enormes dificultades para adaptarse a esta Lima provinciana sin ni siquiera conocer el idioma. Dejemos que nos cuente:
“El 6 de octubre de 1933 el vapor italiano ‘Virgilio’ me trajo al Callao. He dejado atrás 33 años de vida en Polonia. 33 años de miseria, de lucha por la existencia y de grandes ilusiones vanas. Toda la fortuna que ahorré en esos años fueron una maleta de paja, amarrada con pita, la que contenía todas mis cosas personales y unas fotos de mi mujer e hijas que se quedaron en Polonia, esperando cartas y dólares”.
Nuestro acercamiento a don Herman Zwilich se inició hace un año cuando rastreando las librerías de viejo del jirón Quilca encontré su libro “En Serio y en Broma- Crónicas humorísticas” con una graciosa caricatura del autor en la carátula. Toda una joya que lleva un cariñoso prólogo de Emilio Marazzani que describe al autor como “el hombre que iba a encargarse de escribir la vida del yshuv en la tercera Alia”.

Mañana: Nace el cronista de los judíos limeños

La FujiCelda, todo un vacilón

-Catorce metros cuadrados…

El Fujimorismo tiene una característica interesante: carece del sentido del ridículo. Y como “quien lo hereda no lo hurta”, el buen Kenji mostró la tenebroidsa celda de su padre.. provocando la sonrisa nacional.. incluyendo a fujimoristas, como podemos apreciar en esta caricatura del diario “Correo”.

Pero es mejor ver este video, porque una imagen vale más mil palabras necias…