“El Sol” se apagó el 31 de diciembre de 1999

La despedida de una gran redacción

La despedida de una gran redacción


-Era un gran diario pero también un capricho

“Andrés Marsano se ha ido, llamado por Dios. Y la voz de su diario se hace silencio junto con él. Esta es la última edición de EL SOL”.
El editorial lo redactó seguramente Federico Prieto Celi, director periodístico (sí, el mismo que redactó el último editorial de “La Prensa”, el 28 de julio de 1984).
“El Sol” había sido solventado por el acaudalado empresario minero Andrés Marsano Porras . propietario de la generosa mina “Retamas” en La Libertad que lo convirtió en el cuarto productor de oro del Perú.
Era un hombre corpulento, hiperactivo, vehemente, interesado en las organizaciones de grupos de presión pero sin deseo de actuar en la política directamente. Quizá por esto se interesó en el periodismo y fundó la empresa Editora La Gaceta que instaló en una envidiable sede en la calle Trinidad Morán, en San Isidro, concebida como un verdadero, y exagerado búnker. Allí decenas de periodistas (un cuerpo de redacción de lujo) se reunieron para lanzar el nuevo diario, tamaño standard, el 26 de marzo de 1996 bajo la dirección del experimentado periodista Alejandro Sakuda.
Aquella fue la fecha formal porque dos días antes la empresa repartió miles de ejemplares gratis a modo de promoción del flamante “El Sol – Informa al Perú”.
Marsano invirtió ingentes cantidades de dinero en su diario. Suplementos, revistas, libros, una gran cantidad de material periodístico salía de las mesas de redacción (el suplemento dominical era una estupenda revista llamada “Mira”, cuya última edición le rindió homenaje como empresario, abogado, promotor de la canción criolla pues editó dos libros importantes sobre el tema, aficionado al fútbol por lo que fundó el club “Marsa” que peleó lugares principales e n la Copa Perú del 96.La Republica
Era partidario acérrimo de Alberto Fujimori. Promovía a su gobierno, personajes y por eso no dudó en aceptar la invitación del Presidente para acompañarlo en un viaje oficial a Chile el 29 de noviembre.
En la madrugada del 29 de noviembre Marsano urgía a su chofer a ir más rápido al aeropuerto donde lo aguardaba con impaciencia el Presidente. Pero a pocas cuadras del Grupo Aéreo Ocho, el moderno y veloz Mercedes Benz se estrelló con violencia contra un gran camión que trató de ganarle el paso.
Murieron Marsano y el chofer. Se salvó el gerente del diario, Jorge Lazarte. Los dos autos de guardaespaldas del minero tuvieron que hacer maniobras desesperadas para no chocar con el auto del magnate quien, afirman, nunca aceptaba colocarse el cinturón de seguridad.
Fueron varias pérdidas importantes: La minería aurífera, un gran empresario; Fujimori un aliado periodístico que resultó irremplazable, el periodismo, una excelente fuente de empleo.
Sus herederos no quisieron o no pudieron afrontar la costosa edición del diario y decretaron su cierre, cumplido aquel aciago 31 de diciembre de 1999.
(Una emocionada y mejor historia que esta pueden leerla en el blog “A contraluz” de Juan Alvarez, en “La República”).

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