Archivo mensual: septiembre 2014

Nuestros corresponsales en la guerra con Chile

HOMENAJE A LOS PERIODISTAS EN SU DIA: 1ro. DE OCTUBRE

-Dos peruanos, dos extranjeros

Rodolfo del Campo de “El Comercio”, Julio Octavio de “La Opinión Nacional”, Manuel Horta de “El Nacional”, Benito Neto de “La Patria” fueron cuatro periodistas que marcharon al frente de batalla en el primer año de la guerra con Chile y dejaron testimonio escrito en páginas que duermen en la Biblioteca Nacional y que deberían ser rescatadas con amplitud.
Son textos patrióticos, emocionados, quizá de poca objetividad pero veraces en cuanto describen lo que vieron y sintieron. Las alegrías de los escasos triunfos y las amarguras de las derrotas y en particular la tragedia del “Huáscar”.

El legendario Huáscar espolonea al Esmeralda.

El legendario Huáscar espolonea al Esmeralda.


La bibliografía sobre la también llamada “Guerra del Pacífico” es extensa pero no tenemos (que sepamos) un buen texto dedicado sólo al periodismo de aquellos cuatro años. Primero durante la campaña que culmina con la toma de Lima y luego el periodismo de resistencia en el interior –en el que destacará, por ejemplo, Luis Carranza, codirector y copropietario de “El Comercio”.
Tenemos trabajos valiosos sobre Reyes y Horta (Héctor López Martínez), Neto (Manuel Zanutelli), Del Campo (Hermann Buse) . También sobre otros menos conocidos como Modesto Molina, etc. Y sobre la guerra misma, nos quedamos con Basadre.

-José Rodolfo del Campo, de “El Comercio”

El azar quiso que el joven corresponsal de guerra Del Campo no estuviera en el “Huáscar” aquel aciago 8 de octubre de 1879. Desde la corbeta “La Unión” contempló con desesperación el desigual combate del monitor de Grau contra la flota chilena
Era militar y se hizo periodista por su amistad con José Antonio Miró Quesada, codirector de “El Comercio” quien, apenas comenzada la guerra, le encomendó la corresponsalía en la Marina para tener así una fuente noticiosa directa. Y lo mismo hicieron los otros diarios importantes, sumándose a la flota o a las tropas del Sur como el uruguayo pierolista Benito Neto, la mejor pluma de los corresponsales.
Hermann Buse, historiador del mar y la marina redactó la biografía del corresponsal del decano prologando el libro que reunió sus despachos publicados (José Rodolfo del Campo. Campaña Naval 1879. Introducción por H. Buse. 1976), contando sus avatares durante la primera parte del gran conflicto. Del Campo combatió luego en Miraflores y después de la guerra no retornó al periodismo. Aquí, un fragmento de la crónica que envió relatando los dramáticos sucesos de Angamos:
“A bordo de La Unión – 12 de octubre de 1879
(…)
“… Nos creíamos ya fuera del alcance de los buques chilenos cuando se distinguió que del NO. Venían otros tres cortándonos por la proa. Era el otro blindado, la corbeta O´Higgins y uno de los vapores armados en guerra. Esta división fue a juntarse con la primera y el blindado y la corbeta seguían gobernando para cortarles por la proa rumbo al Huáscar.
Poco a poco iban estrechándose las distancias y el blindado le entraba ventajosamente a nuestro monitor, que, comprendiendo, por estar estrechado contra la costa, que no podía eludir un combate tan desigual, puso proa a tierra.
Creíamos por el momento que alguna descompostura en la máquina lo obligaba a apegarse a la playa para vararse. No había llegado ese caso, felizmente, sino que había sido una hábil maniobra del Contralmirante Grau quien, considerando inevitable el combate se pegó a tierra para proyectarse sobre ella y presentar menos blanco al enemigo.
Gallardo y majestuoso, presentó el Huáscar su torre al formidable blindado chileno; y le descargó sus dos cañones. Eran las 9 y media de la mañana..
(…)
Repentinamente vemos que el Huáscar pone proa al blindado y se larga sobre él para partirlo con el espolón; simultáneamente le dispara casi a boca de jarro los dos cañones de su torre. Inútil valentía pues el blindado con su doble hélice escapa al golpe y le dispara sus cañones…”.
Una hora más tarde “La Unión” estaba ya lejos del combate escapando de la persecución chilena aunque los blindados se habían quedado acosando al “Huáscar”.
Llegaron a duras penas a Arica en la madrugada del 9 sin saber el resultado del combate.

-Manuel Horta, el portugués de “El Nacional”
El diario “El Nacional” para el que Manuel Horta envió dramáticas crónicas había logrado fama y prestigio con ocasión de su campaña para la defensa del país en contra de las ambiciones españolas. Fundado en 1865 por partidarios de Manuel Pardo y el Civilismo en formación partidaria, llamó a las armas cuando la escuadra hispana atacó el Callo el 2 de mayo de 1866. Sigue leyendo

Evo Morales vs. la CIA: Snowden no estaba en el avión boliviano (Tres)

-“Nadie va revisar mi avión”

¿Cómo terminó la historia de Evo Morales, el espía Snowden, la CIA, el pérfido Mariano Rajoy y su lamentable embajador?
Recordarán que el Presidente de Bolivia se negó de manera rotunda a que alguien subiese a registrar su pequeño avión, un Dassault para doce pasajeros, porque los Estados Unidos creían que ocultaba a un antiguo empleado suyo, un experto informático de la Agencia Central de Inteligencia que había filtrado miles de datos de operaciones secretas a Julian Assange.
Cuando Evo estaba en un salón especial del aeropuerto de Viena, cansado, luego de muchas horas sin dormir, llegó por fin, a las 9 de la mañana, el presidente de Austria, el grandulón Heinz Fisher y en son de paz.
Parece que llegaron a un acuerdo razonable que salvaba la dignidad boliviana: nadie registraría el avión pero un técnico del aeropuerto subiría a revisar la presunta falla técnica que decidió que Austria aceptara el aterrizaje del avión.

Los Presidentes de Bolivia y Austria en el aeropuertode Viena.

Los Presidentes de Bolivia y Austria en el aeropuertode Viena.


Así fue. Mientras conversaban, un especialista subió al aparato, revisó los controles, al salir señaló “allí no hay nadie” y entonces Fisher le dijo a Evo Morales que no había problema, que partiera de regreso a su país.
Y así, tan rápido como le bloqueó los cielos de Europa, la OTAN indicó a Francia, España, Portugal, que dieran pase al avión boliviano que luego de escalas técnicas en Las Canarias, En España y en Fortaleza, Brasil, llegó finalmente al aeropuerto de El Alto, en La Paz. Era casi la medianoche del miércoles 3 de julio del 2013 y lo esperaba una multitud.
Poco le importó a la OTAN y a los Estados Unidos, la tormenta diplomática que provocaron en América Latina pues se convocó a una reunión de urgencia de UNASUR y las críticas arreciaron sobre los gobiernos europeos.
También se protestó con energía en la OEA en sesión en que la mayoría se solidarizaron con Bolivia mientras la embajadora norteamericana, Carmen Llomellín, escuchaba impávida los reclamos. No tuvo más remedio, al final, que pedir la palabra para decir en menos de un minuto que el incidente había sido bilateral, es decir de Bolivia con los países que le cancelaron el permiso de paso o aterrizaje. Y no habló más.
Fue un triunfo político de Evo Morales porque la protesta, la indignación, unió a los bolivianos en torno a su figura y tanto que será difícil disputarle su rol de líder en las próximas elecciones. Rajoy y Hollande ratificaron su cinismo, Portugal hizo un papel lamentable y los italianos se disculparon.
El libro que cuenta esta historia, del boliviano Jorge Cuba Akiyama.

El libro que cuenta esta historia, del boliviano Jorge Cuba Akiyama.


Dos meses después Evo Morales volvió a Europa y no se hizo problemas. “Los andinos no somos vengativos” dijo y guardando las formas saludó a Rajoy y al Presidente de Italia, es decir, a quienes le cerraron el espacio aéreo por indicación de los Estados Unidos.
¿Y Richard Snowden? Rusia le concedió asilo, salió del aeropuerto y ahora vive en Moscú donde seguramente pasará el resto de su vida.

FIN