Archivo mensual: mayo 2016

Y la Guerra Fría llegó a Tacna… (II)

Resumen de lo publicado: Era marzo de 1963. En Tacna, lejana, calurosa y soñolienta, los periodistas del novísimo diario “Sur” nos aburríamos porque no pasaba nada que pudiera satisfacer la sed de noticias del legendario Raúl Villarán, hasta que una tarde sucedió algo sensacional: un avión del Lloyd Aérea Boliviano, que había partido de Arica hacia La Paz ¡había desaparecido!

Así era el avión boliviano siniestrado en los Andes

Así era el avión boliviano siniestrado en los Andes

-La irresponsable agencia UPI

“La Paz, marzo 16, (UPI).- Tras ocho horas  de infructuosa búsqueda de un avión boliviano con 41 personas a bordo, los funcionarios a cargo de esa búsqueda comenzaron a analizar la posibilidad de que el aparato fuese tomado por los cubanos que iban a bordo, para dirigirse al Perú”.  Una vez más, la irresponsable agencia de prensa United Press International (que felizmente ya no existe), conocida por su anticomunismo sin límites, comenzó a tejer una historia más de las que han abundado en la Guerra Fría.

La UPI, por ejemplo, inundó de mentiras los diarios durante el episodio de la fallida invasión de “Bahía de Cochinos” en Cuba, en 1961. Y en sus delirios anticastristas llegó a escribir: “Miami, 20 (UPI).- El Primer Ministro Fidel Castro ha sido incapacitado por los bombardeos de los aviones el lunes pasado, con un colapso físico y mental. Se está tratando de mejorarlo”. Y también afirmó que en La Habana un submarino soviético cargado de joyas, oro y dólares aguardaba a los castristas que serían derrotados… para llevarlos a Moscú a disfrutar de su dinero. (Todo fue publicado en “La Prensa” de Lima, vocero principal del anticomunismo limeño)

Así, cualquier cosa podía esperarse de UPI, que mandó otro despacho diciendo que según los peritos de la región, el avión podría haber aterrizado en “una pista abandonada en Zorritos, 60 kms. Al oeste de Pucallpa, en la selva peruana”.

Algo más: “La teoría de la toma del avión por los cubanos partidarios del actual régimen de Cuba se basa en las circunstancias de que viajaban en el avión dos personas de esa nacionalidad y un checoslovaco”.

Lo cierto es que aquel domingo 17 de marzo una docena de aviones buscaban en las altas cumbres andinas de Chile, Bolivia y Perú, cuando ya los diarios de esos países confirmaban que entre los pasajeros iban efectivamente dos diplomáticos cubanos, Enrique Valdez y Juan Molén, quienes fueron descritos por UPI como “correos secretos”. Pertenecían a la legación cubana en Chile y viajaban en alguna misión de servicio que Cuba nunca se sintió obligada a detallar.

Finalmente la conspiración se derrumbó ese mismo día cuando uno de los aviones divisó los restos del avión: se había estrellado cerca de la cumbre del volcán Tacora pero hacia el lado boliviano cerca de un remoto poblado llamado Charaña.

No había acceso desde Bolivia y tampoco desde Chile. El única manera de llegar era por aire o por una carretera, luego trocha, que partía de Tacna. No había helicópteros en Bolivia y menos en Tacna.

Pero el lunes 19, al día siguiente del hallazgo, mi informante en el aeropuerto me llamó, agitado: “¡Ha llegado un avión norteamericano enorme, están bajando soldados americanos, les dicen rangers, están bajando dos helicópteros… ya armaron uno… está partiendo!!!”.

Mañana: La CIA busca el maletín cubano

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Un avión perdido, Cuba roja, rangers, la CIA… y así la Guerra Fría llegó a la lejana y aburrida Tacna… (I)

-Memorias de periodista

Así ilustró "La Crónica" el lugar del accidente.

Así ilustró “La Crónica” el lugar del accidente.

“¡Vamos, desahuévense, quiero noticias, muertos, asesinos, catástrofes, algo debe pasar en Tacna!” nos urgía el legendario Raúl Villarán desde Lima casi a diario. Pero, ay, en la lejana y aburrida Tacna no pasaba nada, o casi nada, en aquel verano caliente de 1963.

El diario fundado por el magnate pesquero Luis Banchero Rossi todavía se llamaba “Sur” y Tacna había sido elegida como el primero de la gran cadena de “correos” que había encargado a Villarán.  Y es que los Banchero eran tacneños; poseían un pequeño viñedo y todavía vivía la anciana madre que insistía en administrar su modesta “bodega de vinos” pese a los ruegos del hijo millonario de que se mudara a Lima.

Para la redacción y taller alquilaron un local a dos pasos del céntrico Pasaje Vigil y allí instalaron un viejo linotipo al que había que rogarle para funcionara, una rotoplana que cada noche amenazaba con desarmarse y un cuartito de comunicaciones para recibir desde Lima informaciones vía alfabeto morse. De película.

A mediados de 1962 llegó el equipo de redactores estrella de la flamante Empresa Periodística Nacional (EPENSA) que se instaló en el Hotel de Turistas. Era la agresiva vanguardia de choque liderada por el propio Villarán, quien encontró que su rival era el alicaído diario “La Voz del Sur” de la familia Carbajal, que sobrevivía a duras penas gracias a los avisos judiciales.

Alborotaron Tacna, sin duda, al buscar material para los famosos “Inactuales”, reportajes que Villarán sacaba de la manga cuando no había nada que publicar, y lanzaron el diario con gran propaganda. Finalmente abandonaron la ciudad dejando deudas, corazones partidos, mesas y vidrios rotos en bares y burdeles, recuerdos de trompeaderas y borracheras fenomenales, y llegó para hacerse cargo el experimentado periodista arequipeño Jorge Hani, a quien yo reemplacé a fines de 1962.

La “vanguardia” se marchó a Piura a fundar “Correo”, al asalto de la plaza de los venerables “El Tiempo” y “La Industria”.

La paz volvió al ambiente periodístico tacneño. Cada mañana mis cuatro redactores se lanzaban como sabuesos a las calles, instituciones, a buscar “noticia”. Nada.

Téngase en cuenta que eran tiempos de dictadura militar y las fuentes informativas estaban más cerradas que nunca. El Ejército se había negado a aceptar el triunfo del Apra en las elecciones que 1962 y gobernaba la Junta Militar. Primero el general Pérez Godoy, defenestrado por el general Lindley justamente a principios de aquel 1963.

La última buena noticia era que la joven elegida como Reina del Carnaval tacneño era hija de ¡una chilena!!!! Algo inaceptable para los heroicos tacneños que la bombardearon con bolsas de tierra durante el Corso que recorrió la ciudad. Luego, nada.

Pero una tarde el operador de morse que recibía los despachos de Lima me sacó de mi siesta para informarme a gritos:

-¡Se ha perdido un avión boliviano, dicen que puede haber caído por aquí, cerca de Tacna!!

Lancé de inmediato a mis jóvenes reporteros a buscar, preguntar, indagar, a escuchar la radio. Y efectivamente, un avión de pasajeros de la empresa Lloyd Aéreo Boliviano que había partido de Arica con dirección a La Paz había desaparecido del radar sin dar cuenta de su paso por los controles. Se había excedido largamente en el horario de llegada, el pronóstico era sombrío: había desaparecido en alguna parte entre Perú Chile y Bolivia.

Mañana: Los correos secretos de Cuba