Archivo mensual: enero 2017

El premier Zavala ordenó botar a Gargurevich… ¿Y qué? (IV)

Prólogo Cuatro:

Llegaron el primer día como aves rapaces, posándose en los cómodos sillones del directorio… desde allí escudriñaban, olisqueaban las oficinas administrativas, la redacción, imaginando escritorios, cargos, sueldos jugosos, bonos, pero sobre todo, decidiendo a quién expulsar para ocupar el sitio. Los trabajadores los motejaron rápido como el “Club de los BuscaChamba…”

Testimonio anónimo

-La mentira como arma

¿Cómo imaginaban el premier y los nuevos ministros (Stanford, Yale, Harvard…) que eran, o son Editora Perú, el diario oficial El Peruano y su agencia de noticias Andina?

Probablemente como una oficina vetusta y polvorienta, allá por la ignota Plaza Dos de Mayo, con telarañas, con viejitos tecleando máquinas obsoletas redactando loas al gobierno, con ventanillas recibiendo fajos de dinero por los avisos oficiales… con periodistas incapaces de distinguir si un hombre muerde a un perro o un perro muerde a un hombre. Con rotativas de museo y una administración heredada de gobiernos anteriores enfrascada en rutinas de los años cincuenta…

"El Peruano" una empresa apetecible.

“El Peruano” una empresa apetecible.

Falso. Falso. Pero esa es la impresión que se ha tratado de ofrecer al nuevo gobierno para justificar la frase “hay que limpiar eso y llevar nuevos periodistas que sean unos tigres de la noticia…”.

Editora Perú es una empresa moderna, una de las estrellas del “holding Fonafe” , como cualquiera puede comprobar en las páginas web de esa entidad, que obtenía ganancias jugosas para el Estado, con una administración en constante entrenamiento y con una redacción, para el diario y la agencia Andina, de periodistas profesionales titulados hasta con maestrías.

Para nadie era secreto que Internet obligaría a un cambio dramático del modo de producción de la empresa porque ya importantes entidades habían desarrollado plataformas propias (Indecopi, Poder Judicial) buscando zafarse de los gastos de publicar en El Peruano. Y otras reclamaban lo propio… que llegaría finalmente con los decretos legislativos de PPK.

-Enemigos, amenazas, oportunidades

“Tengo a mis tigres listos” habría afirmado el nuevo Presidente del Directorio, el buen amigo de PPK. Pero no es fácil lanzar a los tigres a devorar cargos. La férrea gestión pública obliga a rigurosos sistemas de selección vigilados por Fonafe y la Contraloría. La frase “Ya hablé con PPK” no sirve en la administración pública.

Entonces se ha desatado una lamentable etapa de acusaciones, mentiras, infundios, falsedades que tienen como único objeto desvalorizar al personal gerencial y de redacción para justificar cambios y despidos. Cuentan que incluso en un evento público, Carlos Becerra calificó a los colegas del DOP y Andina como holgazanes e incapaces. No sé las palabras exactas pero pueden rectificarme.

Y debo aquí lamentar que colegas que estimaba se han sumado a la cacería de cargos sin importarles a quién botan o arriman.

Lo segundo es la amenaza para la supervivencia plena de Editora que significan los nuevos decretos legislativos que crean el Diario Oficial El Peruano Electrónico (DOPE) que, luego de reglamentados, serán los instrumentos de reemplazo del viejo DOP. Pero no de la importante Agencia Andina que convoca cientos de miles de lecturas…y mucho antes de la llegada de los “tigres”. Será sin duda una buena oportunidad para la persistencia del DOP pero ya en la “Nube”. ¿Cuántos despidos será necesario hacer para tal conversión?

Una buena pregunta para los “tigres”, sin duda.

-El futuro previsible

La visión de la nueva administración no es ya de servicio ciudadano. Lo que se desea es ganar réditos y sonrisas poniendo los buenos recursos periodísticos y técnicos al servicio de la hoy pésima comunicación gubernamental. Ya están haciendo suplementos para regalar como volantes en los viajes de PPK al interior, videos proselitistas, libros, etc. todo amparado, hasta ahora, por las sonrisas del presidente, el premier Zavala y la jefa de Fonafe Patricia Elliot.

Bueno, que les aproveche. A mí ya me botaron.

FIN  (aunque esta historia no ha terminado…)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya sabemos porqué Zavala botó a Gargurevich de El Peruano(III

Prólogo Tres

La historia del porqué el Premier Zavala ordenó botar a Gargurevich de El Peruano va llegando a su fin y la verdad presiona: malas lenguas afirman que el coleguita Carlos Becerra, nuevo Presidente de Editora Perú, se habría quejado a su amigo el presidente de que fuerzas oscuras le impedían hacer el gran cambio en El Peruano. Y dicen que PPK ordenó: “Zavala, saquen a esos directores”. Y Zavala tampoco dudó: “Patricia, bota a esos directores”. Y Patricia: “Tengan la bondad de renunciar”. Pero Gargurevich ¡no renunció

-¿Quién metió la pata? O mejor ¡el dedito!

Esta Separata pasará sin duda a la historia del peridoismo y de la ONPE.

Esta Separata pasará sin duda a la historia del periodismo y de la ONPE de Mariano Cucho

Cuando en crónica anterior hicimos una relación de las gruesas diferencias entre El Peruano y la  prensa comercial común olvidé una crucial: el Diario Oficial nunca se equivoca. Quizá omite, exagera, etc. pero tanto su edición noticiosa como los avisos legales, judiciales, etc. son sometidos a una rigurosa revisión por especialistas responsables que, luego de comprobar, corregir, editar, estampan su visto bueno y ¡a la imprenta!

La prensa comercial no se hace problemas. Miente sin rubor y si hace falta rectifica luego de la queja del agraviado. Lo vemos todos los días, pero en El Peruano… ¡jamás!

Pero hay amargas excepciones, como aquella del aciago día miércoles 2 de marzo del 2016 en que publicamos una separata especial encargada por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que había contratado publicar una “Relación de postulantes que aprobaron..” etc. para coordinadores de oficinas del proceso electoral del 2016.

El verdadero logotipo.

El verdadero logotipo.

En Editora Perú el texto fue editado y, como de costumbre, se buscó el logotipo de la ONPE que reposaba en el banco de miles de logos de empresas públicas y privadas. Se editó, revisó, firmó, selló y envió.

En la madrugada de aquel miércoles el gerente contestó adormilado el teléfono:

-¿Ha visto El Peruano de hoy? –balbuceó uno de los jefes del turno mañanero

-No, no… ¿algo especial?

-Mire las Normas Legales, la ONPE… han cambiado el logo… una cag.. perdón….

Una bomba no hubiera hecho más efecto en el viejo local de la av. Alfonso Ugarte. En minutos, todos los teléfonos de Editora Perú repiqueteaban, en la ONPE Mariano Cucho, lívido de cólera, no podía creer lo que mostraba su separata, desde Palacio exigían explicación, pero sobre todo, medio Perú se reía a gritos porque la portada de la separata ya estaba en twitter, Facebook, etc. para nuestra vergüenza.

¿Cómo, nos interrogábamos, ha sido posible que un dibujo de Alvaro Portales realizado para tomarle el pelo a la ONPE montesinista del año 2000… llegó a Editora Perú y reemplazó el logo real?

Misterio. Se establecieron responsabilidades, se aplicaron sanciones, se agotaron averiguaciones pero nunca supimos la verdad. Así, el gran error gráfico que mancha la historia de El Peruano aguarda todavía una buena investigación. Algún día surgirá una especie de Garganta Profunda que cuente lo que pasó.

Todos los columnistas nos tomaron el pelo de lo lindo: “Ha sido uno de los más divertidos chispotazos -a su pesar- del periodismo nacional de los últimos años” dijo la Klingenberger en Publimetro. Y Marco Sifuentes remató en El Comercio: “…lo que ha provocado ese heroico diagramador de El Peruano es de una comicidad tan desmesurada, que diluye cualquier cualquier atenuante a la felicidad que provoca”. Varios más aprovecharon para vapulearnos.

Y Mariano Cucho se negó en redondo a pagarla cuenta de la separata… que la ONPE debe todavía.

Pasaron los meses, llegaron las elecciones, ganó Pedro Pablo Kuscinsky y nosotros redactamos nuestras renuncias, que depositamos en la gerencia para ser enviadas a Fonafe… a Patricia Elliot, apenas anunciaran el nuevo directorio.

¿Y a quién nombraron Presidente de Editora Perú? Al colega de Centrum, de la PUCP, Carlos Becerra Gutiérrez, amigo entusiasta del nuevo mandatario.

Mañana: “Usted se queda maestro”.

 

 

Zavala ordenó sacar a Gargurevich de El Peruano (II)

Prólogo Dos

Doña Patricia Elliot, directora de Fonafe (empresas del Estado) se convirtió sin querer queriendo en verdugo político (o ¿verduga política?) del premier Zavala. Y con inelegancia inverosímil llamó a los antiguos directores de Editora Perú para pedirles sus renuncias ¡en plena sesión de directorio! Insólito, pero son precisamente cosas así las que hacen interesante esta historia.

-El Peruano, un diario diferente

“El Peruano” Diario Oficial del Estado (DOP de ahora en adelante) sólo se parece a los demás diarios en que está impreso en papel, se distribuye todas las mañanas, tiene un precio y lleva titulares.

Alan García llevó el diario a la franela extrema.

Alan García llevó el diario oficial a la franela extrema.

Pero no es igual porque si se fijan bien… solamente tiene buenas noticias, nunca una mala, ninguna crítica, pues ese no es su rol, su encargo. Su misión es trasladar a los ciudadanos lo que el gobierno tiene que decir.

Su importancia no está en las noticias porque si siguen mirando, el DOP consta de varias partes, a saber,  el cuerpo noticioso, las Normas Legales, los Avisos de Curso Legal… todo un conjunto que a veces forma verdaderos paquetes y en especial cuando el Poder Judicial envía (o enviaba) sus sentencias.

Francisco García Calderón, venerable autor del gran Diccionario de la legislación Peruana, de 1862 describió el rol del Periódico Oficial: “…Para que las leyes sean obedecidas por todos, basta que se inserten en el periódico oficial” (p. 790). Y así es hasta hoy.

Pero en algún momento de la historia el DOP se hizo vocero del gobierno de turno hasta llegar, como en tiempos de Alan García, en la más tosca expresión de narcisismo presidencial.

El DOP era un botín, un recurso laboral para los ganadores de las elecciones, un desastre administrativo hasta fue convertido en la empresa estatal Editora Perú, en 1999 adscrita al naciente Fonafe, la poderosa entidad que hoy reúne a una cuarentena de empresas, incluyendo Sedapal, Petroperú, Essalud, etc.

Allí nació el nuevo DOP… y murió el antiguo, bohemio y desordenado, de total independencia administrativa que tenía como directores a buenos amigos del gobierno que despedían y contrataban redactores a placer. Para bien o para mal, eso se acabó.

Pero, ay, el DOP se integró el monstruo de la administración pública, donde para cada puesto hay que concursar, donde cada gasto es observado con lupa por contralores implacables que pueden hasta meterte preso, donde se gasta enorme energía en planes estratégicos, presupuestos, presentaciones a los directorios, consultas legales…

Ahí caí yo, entusiasta como siempre pero esta vez para aprender que una cosa es un diario de empresa privada –que conocía bien- y otra cosa es un diario oficial donde, sencillamente, no puedes hacer lo que te da la gana, así seas PKK o el premier Zavala.

Nunca metimos la pata, todas las decisiones que tomamos fueron absolutamente legales, formales, bendecidas por los gerentes y los abogados, reunimos una excelente redacción y comenzamos a pensar en la conversión del DOP y la ya poderosa Agencia Andina, en un  Medio Público.  Y tratamos de evitar que el diario se convirtiera en una simple caja de resonancia del gobierno para ser una buena fuente de información y cultura como puede comprobarse por la calidad de los suplementos que se hicieron, por ejemplo.

Todo esto ha fracasado ya con el nuevo gobierno pues ha nombrado como responsable a un colega que desea destinar los buenos recursos periodísticos y técnicos de Editora Perú para que sea la punta de lanza de la propaganda del gobierno. O sea, un lamentable retroceso a los viejos tiempos apristas.

Mañana: el dedito en el poto de la ONPE

 

 

¿Por qué Zavala ordenó sacar a Gargurevich de El Peruano? (I)

Prólogo:

Fernando Zavala, presidente del Consejo de Ministros, ordenó a Patricia Elliot, directora ejecutiva  de Fonafe (entidad que reúne a las empresas del Estado) que los miembros del antiguo directorio de Editora Perú, debían ser forzados a retirarse, dimitir,  a irse, a mandarse mudar, porque habían perdido la confianza del gobierno. Pero Gargurevich no quiso renunciar, desafiando a la tradición. ¿Por qué?

…Eran los primeros días de enero del año que corre…

…………………………………

-Terror burocrático general…

Cuando un gobierno termina su gestión y el nuevo inicia el proceso formal de reemplazo, una simple pero ominosa y temible frase recorre ministerios, empresas del estado, organismos de todo tipo congelando los corazones de los burócratas con cargos llamados “de confianza”:

“….Acuerda…dar por concluida la designación de…”.

El presidente y sus ministros tienen en sus manos cientos de cargos de confianza que normalmente son ocupados por correligionarios, los que ayudaron al triunfo.  Por supuesto todos esos cargos están ocupados, y hay que desalojar a los antiguos y nombrar a los nuevos.

Por eso, desde que PPK asumió la presidencia, las “Normas Legales” del Peruano, se   de Resoluciones que indicaban que “se dan por concluidas” etc.  Cientos a la calle y cientos acomodándose en los escritorios por los próximos cinco años.

Siempre ha sido así y Fonafe ( Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado) reúne a una cuarentena de empresas que tienen directorios de 4 a 6 miembros. Hay que nombrar nuevos… pero hay que echar primero a los viejos.

Fonafe ha institucionalizado la saludable costumbre de invitar a renunciar. Nunca falla. Los que han perdido confianza envían su renuncia y al día siguiente El Peruano anuncia que ya no son directores.

Pero no falta algún inelegante porfiado que no quiere renunciar. Es muy raro pero está previsto y entonces una resolución lo “revoca” del cargo.

Eso es todo lo que ha pasado con Gargurevich. O sea, yo.

-Una historia para contar

No sé si estarán dispuestos a escuchar la historia completa que comenzó hace ya cinco años cuando fui invitado a formar parte del directorio de Editora Perú (El Peruano, la Agencia de noticias Andina), lo que acepté con entusiasmo porque estaría cerca de una redacción luego de muchos años y porque podríamos hace caminar el antiguo deseo de un medio público.

¿Llegará al 2021? Muy difícil.

¿Llegará al 2021? Muy difícil.

Ahora disculpen el lugar común pero ¿Cómo podría imaginar que años más tarde un mentecato me acusaría de “humalista, comunista y obstruccionista”?

Mañana: Qué de cosas que pasaron…