Janet, la última periodista de Sendero

-“¡Ahí está la negra!” –avisó uno de los policías al comprobar que entre las reclusas que salían con los brazos en alto estaba la inconfundible Janet Talavera. Habían decidido rendirse luego de dos días de resistencia inútil pues el ataque policial era inclemente. “¡Salgan, no les pasará nada!” gritaban los policías.

Janet10005

Janet Talavera “Camarada Ana”. Foto La República.

Varias mujeres asomaron entre la densa humareda y los escombros del enorme hueco que las bombas habían hecho en la pared del pabellón 4B, sucias, desgreñadas, pasando sobre cadáveres de compañeros de reclusión, gritando con desesperación: “¡No disparen, no disparen!” tratando de hacer oír en medio del estruendo que provocaban los proyectiles Instalaza perforando las paredes. Pero los policías antiterroristas conocían bien a los líderes y tenían órdenes precisas.

Entonces uno de los francotiradores que estaban en los techos de los pabellones vecinos apuntó cuidadosamente y disparó una sola vez. Fue suficiente para que Janet se desplomara con una enorme herida en el pecho mientras las demás lograban salir.

El patólogo del penal luego informaría: “… llaga perforante de tórax, por proyectil de arma de fuego… de calibre aproximado 7.62 mm. Y a larga distancia –mayor de 50 metros”, según versión recogida a un sobreviviente por la Comisión de Verdad y Reconciliación.

Así murió, asesinada, la última directora del periódico “El Diario”, Janet Talavera Sánchez, que purgaba pena de cárcel por el delito de apología del terrorismo. Y junto con ella fueron muertos decenas de presos más en la brutal matanza perpetrada por el gobierno de Alberto Fujimori en el penal “Miguel Castro Castro”.

-Del “Diario Marka” a “El Diario”

Ya no tenía nada que ver “El Diario” con el ya antiguo “Diario Marka” fundado en 1980 y que fue un encomiable proyecto empresarial pues juntó a periodistas, partidos políticos de izquierda y a los propietarios de la revista “Marka” (1975). En sus primeros años fue un importante vocero popular y tuvo como directores, entre otros, a Jorge Flores, Carlos Urrutia, Guillermo Thorndike, José María Salcedo, Sinesio López. Se recordará que Antonio Cisneros dirigió el histórico suplemento dominical, “El Caballo Rojo”.

La experiencia fracasó por las continuas divergencias políticas, los periodistas principales abandonaron la empresa para marchar a destinos más apacibles, los partidos propietarios fundadores se apartaron y el “Diario Marka” quedó en manos distintas hasta desaparecer formalmente en abril de 1986, en que pasó a llamarse “El Nuevo Diario” (La República”. 20.04.86).

Talavera-Juicio 1991.jpg

Con datos recogidos por los servicios de inteligencia el coronel de la policía Benedicto Jiménez relató la historia de El Diario hasta su cierre. Jiménez formó parte del grupo de la División contra el Terrorismo (Dincote) y del Grupo de Inteligencia Antiterrorista (Gein) que hizo posible la captura de Abimael Guzmán.

El libro de Jiménez, “Inicio, Desarrollo y Ocaso del Terrorismo en el Perú” publicado por el autor en el 2000, contiene abundante información sobre el periódico en su etapa senderista, que procuraremos abreviar.

Informaremos antes que al iniciarse 1985 Carlos Angulo Rivas había logrado finalmente asumir la dirección luego de ser el gerente general de la empresa que había entrado ya en severa crisis, con disensiones severas en el personal y en franca situación de quiebra.

En mayo de 1985 un grupo de periodistas y trabajadores tomó el local de la avenida Salaverry y llamaron para dirigir el periódico al periodista Juan Gargurevich, luego de impedir el ingreso a la otra facción.

Carlos Angulo por su parte, sacó de manera paralela una edición propia de El Diario. Circularon brevemente por Lima entonces dos Diarios de Marka, uno con la portada a dos colores, rojo y negro (el de los trabajadores) y otro solamente negro (el de Angulo).  Este cisma marcó el final de una etapa. No duró mucho esta situación. Unas semanas después el diario de los trabajadores desapareció y Carlos Angulo se quedó con los restos del aún existente periódico. Cambió entonces a “El Nuevo Diario.

(Historia de El Diario de Marka, 1980-1992. José Carlos Agüero Solórzano. Ponencia presentada a la IV Jornada de Historia de las Izquierdas, Buenos Aires, 14-16 de noviembre del 2007).

La revista Sí ofreció una versión de la etapa siguiente: “Desde que la Unidad Democrática Popular dejó la administración  del diario a fines de 1986, El Diario pasó a manos de la Asociación Democrática de Presos Políticos, vinculada a Socorro Popular y a través de ella a Sendero”.

Añade la crónica que Carlos Angulo no habría soportado las presiones para radicalizar la línea editorial y que cuando viajó a Canadá invitado para dar conferencias sobre derechos humanos la dirección fue asumida por Arce Borja el 14 de enero de 1988 “sin ofrecer explicación alguna a Angulo, que sigue en el extranjero”. (Brazos Legales. Semanario Sí., Lima, 1.02.88)

Jiménez relata que al iniciar 1987 la dirigente senderista Yovanka Pardavé inició las conversaciones para comprar El Nuevo Diario logrando finalmente que se inscriba en los Registros Públicos la Empresa Editora El Diario S.A., apareciendo como accionistas Oswaldo Travezaño Valle (210 acciones), Carlos Angulo Rivas (30 acciones), Luis Arce Borja (30 acciones) y Félix Arias Schereiber (30 acciones).

Carlos Angulo desapareció de la escena a finales de 1987 al viajar a Canadá y no retornar al Perú. En su blog personal indica en su biografía: “Su activa beligerancia en defensa de los derechos sociales y humanos casi le cuesta la vida. En octubre de 1987 sufrió un atentado a manos de elementos del Ministerio del Interior. Exiliado en Canadá, a fines de ese mismo año, continuó la lucha por un mundo justo y equitativo”.

Al renunciar Carlos Angulo, prosigue Jiménez, se formó una dirección colectiva con Arce Borja como administrador y Janet Talavera (a) “Ana”, como jefa de redacción.  Estaban también Danilo Desiderio Blanco Cabezas “Alberto”, Jorge Tulich Moreno (Julio”, Carlos Banda “Edy” y otros.

En su importante libro “Prensa y subversión” (Hipatia, 1979), Carlos Oviedo trabaja el tema de El Nuevo Diario y El Diario y da detalles del caso Angulo:

El 20 de noviembre (1987) Carlos Angulo viaja a Estados Unidos y Canadá para dictar conferencias, en jun viaje que oculta un auto exilio. Logra salir del país tras ser detenido escandalosamente en el aeropuerto mientras se aclara su situación por estar requisitoriado por varios juzgados por casos de difamación y desacato.  Al respecto, diversas voces acusan al gobierno de atentar contra la libertad de expresión y el propio periódico despliega en su primera página: “Detención de Director de El Diario es atentado a la libertad de expresión”. El Jefe del SINACOSO, o vocero del régimen, Víctor Tirado, señala que lo de Carlos Angulo resulta un lamentable suceso que nada tiene que ver con el respeto a la noticia.  Luis Arce Borja asume la dirección interinamente y a los pocos días conduce el periódico como titular”.

Añadiremos a la historia que más tarde Arias Schereiber se retiró de la empresa cediendo sus acciones a Blanco Cabezas y Tulich Morales. Sigue leyendo

Anuncios

“Han sido seis años de logros y satisfacciones”

Balo Sánchez León dejó la Jefatura del Departamento de Comunicaciones. Y yo, dejé el Decanato.

Juan Gargurevich ha sido por seis años Decano de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación. CONEXIÓN le ha pedido a Gargurevich que nos cuente y converse de manera informal sobre su gestión, problemas, logros, aciertos, lo que se hizo y lo que no se pudo hacer, etc.

-¿Ha preparado un balance de su gestión, una memoria formal?

Algunos decanos salientes, como yo, han preparado documentos para testimoniar qué hicieron, qué pasó en su gestión. Y poco antes de la elección de la profesora Rubina alguien me preguntó si leería una memoria. Les dije a los asistentes que no los aburriría con una lista de realizaciones pero que les pedía que hicieran memoria… Parece un mal chiste pero lo que estaba pidiendo realmente era que me bastaba con que recordaran, que, repito, hicieran memoria de estos últimos años en la Facultad, porque ese recuerdo era, al final, más duradero e importante que un texto que casi nadie conservaría.

Pero existen memorias formales por supuesto, que reúnen decisiones administrativas, cifras, toda una serie de documentos archivados que sirven además para la memoria anual del rectorado. La transparencia más absoluta es una tradición en esta Facultad.

¿Cuál es el balance personal de su gestión, en pocas palabras…?

Al comenzar la reunión para la elección decanal dije que había recibido una perfecta y bien afinada Facultad del profesor Rómulo Franco y que mis esfuerzos se habían dirigido a mantenerla y devolverla tal cual. He cumplido y con creces, me parece. Con una Facultad no más grande porque eso no es posible debido a muchos problemas pero sí enriquecida por la experiencia, con profesores mejor preparados, equipos nuevos, renovación de cursos para adaptarnos a las exigencias laborales porque nuestras especialidades son profesionalizantes. Con algunas cosas no pude porque estuvieron siempre fuera de mi alcance como la ampliación de espacios porque dependemos de un Plan Maestro de la Universidad que maneja proyectos que están más allá de nuestros requerimientos inmediatos. Pero así y todo hemos funcionado.

Quisiera detenerme para explicar algo. El Decanato es un sistema que el decano de turno articula, organiza y procura que funcione en armonía. Está de un lado la Secretaría Académica en la que tuve la suerte de contar con la ayuda de Víctor Casallo, Lucho Ancajima  y su equipo secretarial ; de otro la Administración donde José Carlos Cano y Silvia del Aguila manejan presupuestos y espacios, luego están los informáticos a cargo del experimentado Marco Lazo. Y por supuesto los Coordinadores de Especialidad, claves para el sistema. Todo esto coordinado con el Consejo de Facultad en el que participan los alumnos. Sigue leyendo

Pero… ¿cuándo hubo un mejor periodismo?

Periodismo y nostalgia (II)

Nunca tuvimos un mejor periodismo que el de hoy.

Concordemos en que al calor de cada contexto ha germinado una manera de recoger, escribir, formular noticias arregladas conforme a los llamados soportes, esto es, papel, radio, televisión (y desde hace pocos años internet) de cada periodo histórico.

De acuerdo a las condiciones favorables o desfavorables de cada época, los periodistas siempre hicieron lo mejor para satisfacer al público, al mercado, a los intereses de los grupos de presión o de interés -que van desde “El Pan del Alma” hasta la concentración de medios de “El Comercio”- pasando por una multitud de periódicos de todo tipo.

Los avatares de la invasión chilena fue descrita por grandes corresponsales.

Los avatares de la invasión chilena fueron narrados por grandes corresponsales.

Interviniendo en esta amable conversa, el conocido maestro Julio Estremadoyro puntualiza: “Ni mejor ni peor… ahora es distinto” refiriéndose a que las nuevas tecnologías de la información han alterado de manera radical tanto la formación de los nuevos periodistas como la práctica misma del periodismo al exigírsele manejo experto en las llamadas “plataformas”, esto es, tinta y papel, radio, audiovisuales, etc.

Así, cada tiempo tiene, por ejemplo, sus géneros periodísticos favoritos, maneras distintas de contar las cosas tal como puede leerse en los  viejos diarios limeños cuyos reporteros ignoraban las técnicas del Qué, Quién, Dónde, Cuándo… que  reinaron por cien años en el Perú.

Pero hay un elemento más que atender y que recorre toda la historia de nuestro periodismo y que no es otro que el compromiso, que es, a nuestro entender, el mejor periodismo.

Los periodistas deben ser gremialistas, solidarios con sus colegas, atentos a los problemas sociales, hacer lo posible por ser independientes, promotores de civismo y educación; nacionalistas, patrióticos; deben guardar las formas correctas porque luego de la familia, son los medios los que ayudan a sembrar los valores elementales. El periodismo debe ser, en suma, un servicio público aun cuando esté atado a intereses determinados de los que debe advertir a sus lectores.

Un periodismo así ¿se ha practicado en nuestra historia? Un buen ejemplo de gran periodismo unido en favor de los intereses nacionales se realizó desde el principio de la invasión de Chile en 1879, primero en los diarios y luego en las hojas que la guerra permitía publicarse.

Por mucho tiempo la labor de los periodistas en aquel dramático episodio de nuestra historia fue desatendida. Hoy felizmente ya han sido recogidos los esfuerzos de grandes corresponsales, reporteros que fueron testigos de triunfos y fracasos y los narraron para un público ansioso de saber lo que pasaba en el frente de batalla.

Julio Octavio Reyes de “La Opinión Nacional”, Manuel Horta de “El Nacional”, Benito Neto de “La Patria”, Modesto Molina desde Iquique y Tacna, son algunos de los que contaron la primera fase de la invasión hasta ser acallados por la fuerza.  En la resistencia estuvieron Luis Carranza, codueño de “El Comercio”, Manuel Atanasio Fuentes en “Actualidad” acompañando a García Calderón en la Magdalena y otros que los investigadores deben rescatar del olvido.

Fue sin duda un gran periodismo comprometido. (Juan Gargurevich).

 

-Mañana: Los “Nuevos Periodismos”

 

Periodismo y nostalgia (I)

-Todo periodismo pasado… ¿fue mejor…?

Así era la redacción del diario Expreso en los años 70...

Así era la redacción del diario Expreso en los años 70…

Con alguna frecuencia un puñado de notables periodistas se reúne para conversar sobre lo que mejor saben por experiencia, esto es, el periodismo.  Todos peinan canas, están jubilados y tienen muchas historias que contar de reportajes arriesgados, dramas estremecedores, primicias, entrevistas imposibles, aventuras editoriales, colegas desaparecidos, y disfrutan de las anécdotas que todo veterano periodista tiene de sobra para contar.

Pero aparentemente tienen un problema: la nostalgia. ¿Una buena definición?

“Los psicólogos afirman que la nostalgia expresa un anhelo del pasado que suele ser poco realista ya que se encuentra idealizado. Esto quiere decir que el sujeto siente nostalgia por algo que nunca es del todo real”. (http://definicion.de/nostalgia/)

Por eso es que se molestaron mucho cuando yo afirmé en una entrevista un rotundo: “A mí no me vengan con el cuento de que el periodismo de antes era mejor” y agregué que el periodismo de hoy es largamente superior al pasado. Debo añadir que no puntualicé a qué me refería con  el “pasado” pues eso tiene muchos años, muchas etapas… que valdría la pena examinar con más cuidado.

Cuando mis queridos colegas insisten en el pasadismo, debemos preguntarnos ¿era mejor el periodismo de los años 20 y el Oncenio, el de los años 30 y el fascismo, el de los años 50 y el anticomunismo y antiaprismo, el de los 60 en que nacen Expreso y Correo, el de los 70 y los militares, el periodismo del retorno de los 80 y el Diario Marka? ¿De qué periodismo estamos hablando?

Por supuesto, el periodismo de los años 90 está excluido de la charla… por razones elementales de decencia.

Quizá prefieren tocar solamente el periodismo de los periodistas estrellas de todas aquellas épocas, apartando sus trayectorias de la política y el compromiso, relevando sus hazañas, sus entrevistas, columnas, campañas.

O sea, que tenemos que avanzar hacia una buena definición de lo que nuestros colegas consideran “buen periodismo”. Pero yo no me atrevo ahora al ejercicio intelectual que supone componer la definición de “buen periodismo en el Perú” porque se merece un esfuerzo mayor que este modesto blog.

La verdad es que nunca fue fácil ser periodista en nuestro medio y en esto deben concordar los nostálgicos. Con excepciones notables, los periodistas de la zona que yo llamo “la infantería” que es la que verdaderamente construye una publicación, somos todavía como gitanos, yendo y viniendo, sujetos a los vaivenes de la política, del mercado.

Pero persistimos en nuestra vocación temprana y en lo que a mí respecta, prefiero hoy y el futuro, guardando el debido respeto al pasado –como consta en la docena de libros que le he dedicado.

Mañana: Aquel periodismo pasado…

 

 

 

 

¿Por qué el periodismo de hoy es mejor?? (II)

 Segunda parte de la entrevista que nos hizo Maritza Espinoza, en La República, sobre temas de actualidad  relativos al periodismo. Domingo 5 de febrero.

¿Qué es lo que tiene el periodismo hoy que lo hace mejor?

El acercamiento a la realidad. Es más veraz. Los jóvenes están mejor preparados. La comunicación depende de la calidad de aprehensión de la realidad que tienen las personas y un periodista entrenado ve más que los demás, y lo escribe mejor y la información que traslada al lector es más veraz.

Maritza Espinoza, autora de la entrevista.

Maritza Espinoza, autora de la entrevista.

Se suele culpar a la prensa de todo lo que pasa. ¿Qué responsabilidad tiene realmente en lo que ocurre en el país?

Poca. La responsabilidad es de la sociedad y del país. Los periodistas interactúan con el contexto y sus apreciaciones dependen de lo que hay. En la medida en que lo recoge uno, el periodismo es bueno o no. En ese sentido, yo defiendo a los columnistas y a los periodistas. Los periodistas no pueden cambiar la realidad. Si el periodismo tuviera tanto poder, no hubiera sido elegido Trump, porque todo el periodismo norteamericano estaba a favor de los demócratas y de Clinton. Si el periodismo hubiera tenido poder en los noventa, Vargas Llosa sería presidente. ¡No me vengan con el cuento de que el periodismo puede movilizar…! No, el contexto es lo que moviliza o favorece que los periodistas actúen de una u otra manera. Pero yo insisto en que el periodismo de ahora es largamente mucho mejor que el de antes. Por ejemplo, en los sesenta, existía el diario La Prensa y muchos dicen “¡qué gran periódico!” No era verdad. Eran buenos periodistas, pero de un anticomunismo cerril.

Pedro Beltrán era la expresión misma del anticomunismo…

Sí. Y de un liberalismo a la antigua que no permitía ejercer un periodismo más allá… Igual que El Comercio, antiaprista y cerrado a otros sectores. Entonces, a mí no me vengan con el cuento de que antes se hacía mejor periodismo.

Sigue leyendo

“El periodismo es mejor ahora”

Por Maritza Espinoza

(Revista Domingo.  La República)

Periodistas de muchas generaciones lo llaman “El Profe”, aunque él prefiere que lo conozcan como “El tío Juanito”. Es que Juan Gargurevich es no sólo un maestro de periodismo, sino un periodista de raza -o “de infantería”, como le gusta señalar- y ha hecho una carrera impecable en decenas de medios. Hasta hace poco, era miembro del directorio del Diario Oficial El Peruano, pero fue destituido sin razón aparente por la nueva administración. De eso y de la prensa peruana, su tema favorito, hablamos en esta entrevista.

Foto del talentoso Renato Pajuelo, otrora Practicante de lujo en El Peruano.

Foto del talentoso Renato Pajuelo, otrora Practicante de lujo en El Peruano.

Usted ha culpado al premier Zavala de su despido… ¿Por qué?

Porque es la línea de mando directa. El nombramiento de los miembros del directorio lo maneja Fonafe (El Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado) que depende de la PCM, o sea de Zavala. De modo que las decisiones políticas en cuanto a comunicación las toma él. En todo caso, es el responsable político de mi despido.

¿Qué es lo que el gobierno quiere hacer con El Peruano?

Convertirlo en un aparato de propaganda…

¿Del presidente?

Del gobierno y, efectivamente, del presidente. Esa es la intención. No veo otra. Seguramente, desde su punto de vista, esa debe ser la función correcta. Nosotros teníamos otra visión: queríamos que El Peruano fuera un medio público, un periódico más profesional, más abierto, con más énfasis en la gente andina…

Pero la función de El Peruano siempre ha sido acariciar el narcisismo de los presidentes. ¿Eso no ocurría en el gobierno de Humala?

Menos, cada vez menos. Por ejemplo, cuando (Hugo) Coya fue presidente del directorio, él prohibió que se publicara la foto de Humala en la primera página. Lentamente, después ya se fue imponiendo el criterio de Nadine, pero a la vez se manejaba un proyecto (Hablemos) para avanzar hacia los medios públicos…

Usted suele decir que el periodismo de ahora es mejor que el de antes… ¿Qué le hace pensar eso?

Yo no soy un melancólico del periodismo. ¿Sabes por qué? Porque los periodistas actúan con el contexto y el contexto es lo que favorece o desfavorece el desarrollo del periodismo en momentos determinados. Cuando el contexto es desordenado, difícil, un poco como el de ahora, el periodismo también se desordena… Si me preguntas si el periodismo pasado fue mejor que ahora, diré que no, porque ahora todos los periodistas estudian, son magister, escriben libros de crónicas… Yo te puedo decir ahorita una docena de periodistas peruanos de primerísimo nivel, y no tienen ni treinta ni cuarenta años, que ejercen periodismo y escriben crónicas que en el pasado ni soñábamos…

Continúa mañana.

El premier Zavala ordenó botar a Gargurevich… ¿Y qué? (IV)

Prólogo Cuatro:

Llegaron el primer día como aves rapaces, posándose en los cómodos sillones del directorio… desde allí escudriñaban, olisqueaban las oficinas administrativas, la redacción, imaginando escritorios, cargos, sueldos jugosos, bonos, pero sobre todo, decidiendo a quién expulsar para ocupar el sitio. Los trabajadores los motejaron rápido como el “Club de los BuscaChamba…”

Testimonio anónimo

-La mentira como arma

¿Cómo imaginaban el premier y los nuevos ministros (Stanford, Yale, Harvard…) que eran, o son Editora Perú, el diario oficial El Peruano y su agencia de noticias Andina?

Probablemente como una oficina vetusta y polvorienta, allá por la ignota Plaza Dos de Mayo, con telarañas, con viejitos tecleando máquinas obsoletas redactando loas al gobierno, con ventanillas recibiendo fajos de dinero por los avisos oficiales… con periodistas incapaces de distinguir si un hombre muerde a un perro o un perro muerde a un hombre. Con rotativas de museo y una administración heredada de gobiernos anteriores enfrascada en rutinas de los años cincuenta…

"El Peruano" una empresa apetecible.

“El Peruano” una empresa apetecible.

Falso. Falso. Pero esa es la impresión que se ha tratado de ofrecer al nuevo gobierno para justificar la frase “hay que limpiar eso y llevar nuevos periodistas que sean unos tigres de la noticia…”.

Editora Perú es una empresa moderna, una de las estrellas del “holding Fonafe” , como cualquiera puede comprobar en las páginas web de esa entidad, que obtenía ganancias jugosas para el Estado, con una administración en constante entrenamiento y con una redacción, para el diario y la agencia Andina, de periodistas profesionales titulados hasta con maestrías.

Para nadie era secreto que Internet obligaría a un cambio dramático del modo de producción de la empresa porque ya importantes entidades habían desarrollado plataformas propias (Indecopi, Poder Judicial) buscando zafarse de los gastos de publicar en El Peruano. Y otras reclamaban lo propio… que llegaría finalmente con los decretos legislativos de PPK.

-Enemigos, amenazas, oportunidades

“Tengo a mis tigres listos” habría afirmado el nuevo Presidente del Directorio, el buen amigo de PPK. Pero no es fácil lanzar a los tigres a devorar cargos. La férrea gestión pública obliga a rigurosos sistemas de selección vigilados por Fonafe y la Contraloría. La frase “Ya hablé con PPK” no sirve en la administración pública.

Entonces se ha desatado una lamentable etapa de acusaciones, mentiras, infundios, falsedades que tienen como único objeto desvalorizar al personal gerencial y de redacción para justificar cambios y despidos. Cuentan que incluso en un evento público, Carlos Becerra calificó a los colegas del DOP y Andina como holgazanes e incapaces. No sé las palabras exactas pero pueden rectificarme.

Y debo aquí lamentar que colegas que estimaba se han sumado a la cacería de cargos sin importarles a quién botan o arriman.

Lo segundo es la amenaza para la supervivencia plena de Editora que significan los nuevos decretos legislativos que crean el Diario Oficial El Peruano Electrónico (DOPE) que, luego de reglamentados, serán los instrumentos de reemplazo del viejo DOP. Pero no de la importante Agencia Andina que convoca cientos de miles de lecturas…y mucho antes de la llegada de los “tigres”. Será sin duda una buena oportunidad para la persistencia del DOP pero ya en la “Nube”. ¿Cuántos despidos será necesario hacer para tal conversión?

Una buena pregunta para los “tigres”, sin duda.

-El futuro previsible

La visión de la nueva administración no es ya de servicio ciudadano. Lo que se desea es ganar réditos y sonrisas poniendo los buenos recursos periodísticos y técnicos al servicio de la hoy pésima comunicación gubernamental. Ya están haciendo suplementos para regalar como volantes en los viajes de PPK al interior, videos proselitistas, libros, etc. todo amparado, hasta ahora, por las sonrisas del presidente, el premier Zavala y la jefa de Fonafe Patricia Elliot.

Bueno, que les aproveche. A mí ya me botaron.

FIN  (aunque esta historia no ha terminado…)